China releva valiosa información minera de Venezuela Por Humberto MárquezCARACAS, feb (IPS) - El gobierno de Venezuela negoció la prospección y mapeo de las reservas
mineras del país con una firma estatal de China, uno de los mayores
consumidores de materias primas del mundo, mediante un convenio que la
oposición y expertos cuestionan por entender que deja expuestos
valiosos recursos naturales. El ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, explicó que "el
mapa minero que se levantará servirá para la exploración,
certificación y cuantificación de los recursos minerales del país" y
para formar en los cinco años de su vigencia a unos 400 técnicos
venezolanos "para que sean custodios" de los datos que compile el
consorcio chino Citic Group.
Hasta ahora no se menciona oficialmente que el conocimiento que
obtendrá China sobre la riqueza minera venezolana implique
prerrogativas o ventajas para su explotación en el futuro.
Pero en paralelo con el acuerdo de prospección, Citic Group ya
recibió la concesión de explotación de Las Cristinas, un conjunto de
minas de oro que desde la llegada al gobierno en 1999 de Hugo Chávez
pasó por las manos de las firmas canadienses Placer Dome, Vanessa
Ventures y Crystallex, y de la rusa Rusoro.
El yacimiento Las Cristinas, en la sudoriental región de Guayana,
tiene reservas probadas y probables por unos 20 millones de onzas,
valorables en unos 32.000 millones de dólares, según la cotización
actual del metal en el mercado de Nueva York.
Casi literalmente es la puerta a El Dorado, nombre de una población
de la zona y de una mítica ciudad de oro con la que aborígenes
sudamericanos distrajeron la atención de los conquistadores europeos
del siglo XVI. Ahora parece abrirse a China.
Los términos del acuerdo suscrito el 21 de septiembre de 2012 entre
Chávez y el presidente de Citic Group, Chang Zhenming, aún no se
conocen, cuestionó ante IPS el diputado Américo De Grazia, delegado
del opositor partido Causa Radical en la Comisión de Energía y Minas
de la unicameral Asamblea Nacional legislativa.
"El parlamento debiera controlar esta operación, sobre la que no fue
consultado, por la envergadura de lo que se pretende y porque pone en
jaque disposiciones constitucionales de soberanía sobre recursos del
subsuelo", señaló De Grazia, elegido por los distritos mineros del
sudeste fronterizo con Brasil y Guyana.
El encargo de prospección se enmarca en una creciente alianza entre
ambos países, que ya convirtió a Venezuela en una importante fuente
de petróleo para China y a esta en un proveedor de préstamos para el
incesante gasto público del país latinoamericano.
Venezuela despacha a China más de 600.000 barriles diarios de crudo,
según Ramírez, aunque otras fuentes reducen a la mitad esa cifra. A
su vez, Beijing ha aprobado préstamos a Caracas por más de 38.000
millones de dólares, al tiempo que se involucra en proyectos de
energía y construcción.
Con operaciones como levantar un mapa minero en América del Sur "las
ventajas para China están determinadas por su gran y creciente
necesidad de obtener acceso a fuentes de abastecimiento confiables y
de largo plazo en todo tipo de materias primas, que le permitan
asegurar los elementos básicos que necesita su Plan de Desarrollo
Nacional de largo aliento", dijo a IPS el experto chileno Chihon Ley.
El plan chino contempla ser la primera potencia económica del mundo a
más tardar en 2048, recordó Ley, director del Programa Asia en la
privada Universidad Adolfo Ibáñez de Chile.
Aunque Venezuela solo se conoce globalmente por su gran comercio
petrolero, también cuenta con grandes reservas de minerales, al punto
de que puede, por ejemplo, proveer de hierro a China, su mayor
consumidor mundial. También podrá exportar bauxita (base del
aluminio), fosfatos, oro, diamantes, cobre, uranio y hasta coltán y
torio, auténticas estrellas de la industria tecnológica.
La República Democrática del Congo y Brasil
concentran hoy
las exportaciones del coltán,
utilizado en dispositivos electrónicos que se manufacturan sobre todo
en Asia, pero reportes de la prensa venezolana señalan que mineros
ilegales ya lo explotan también en el sureño estado de Amazonas.
En tanto que el torio, aunque no se usa comercialmente en la
actualidad sino solo en reactores experimentales, se considera la
fuente energética del futuro.
Se trata de un mineral radiactivo que no es fisionable como el
uranio, pero que es tres veces más abundante en la naturaleza y de él
se puede extraer 40 veces más energía que del uranio. Las reservas
mundiales se ubican en 1,2 millones de toneladas, según el Servicio
Geológico de Estados Unidos.
Un estudio de Eduardo Greaves y Haydn Barros, profesores de la
caraqueña Universidad Simón Bolívar, indica que el cerro Impacto, que
ocupa seis kilómetros de largo por dos de ancho a unos 500 kilómetros
al sur de Caracas, puede contener torio para producir más energía que
la denominada Faja del Orinoco, estimada como el posible depósito de
hidrocarburos más grande del planeta.
¿Qué gana Venezuela con entregar la prospección de toda su riqueza
minera a un consorcio chino?
Para Fernando Soto, diputado del gobernante Partido Socialista Unido
de Venezuela que preside la Comisión de Energía y Minas, el estudio
chino "permitirá ubicar y cuantificar reservas minerales a gran
profundidad", frente a los estudios ya conocidos y relativamente
superficiales.
Pero De Grazia cuestiona que, si es así, "entonces debió haberse
convocado una licitación internacional y escoger a la mejor oferta
para esa prospección".
Citic Group carece de suficientes pergaminos en la materia, destacó
De Grazia, y en cuanto a la capacitación, "en China hay cinco
universidades que forman geólogos, mientras que en Venezuela tenemos
seis, que fueron obviadas, junto con la experiencia de las entidades
públicas del sector".
El país tiene un instituto estatal de minería, que no se ha
pronunciado sobre el acuerdo con China, y "hace dos décadas ya
contábamos con un censo de más de 1.500 geólogos y estudios de
posgrado en la materia", indicó a IPS el profesor emérito Jean
Pasquali, de la Escuela de Geología de la Universidad Central de
Venezuela.
Pasquali entiende que "no es usual que un país encargue a una
compañía extranjera o privada el establecimiento de su potencial
minero".
En primer lugar "porque ese conocimiento tiene múltiples
aplicaciones, en la selección de áreas favorables para la exploración
de yacimientos y para detectar riesgos naturales y planificar
programas para minimizarlos y ordenar el territorio", dijo Pasquali.
Además, las investigaciones en ciencias de la tierra "son un proceso
continuo y altamente dependiente de avances científicos, semejante a
los estudios demográficos o ecológicos, y por eso se los encarga a
institutos oficiales", sostuvo.
Buscadores de oro artesanales del sudeste, muchos de ellos de la
etnia indígena pemón, también rechazaron el convenio.
Ley sostuvo, en cambio, que "la vía de un acuerdo de prospección con
una empresa china, que tiene el aval y respaldo de ambos gobiernos,
me parece adecuada".
"La estrategia que ha seguido Venezuela hasta ahora no ha generado un
escenario que le permita negociar para acceder a las tecnologías de
prospección y a los recursos financieros que manejan las grandes
firmas transnacionales de la minería mundial. Se requieren grandes
recursos humanos, económicos, financieros y tecnológicos", arguyó.
Por eso el consultor chileno cree que el acuerdo y su desarrollo
serán beneficiosos si se cumplen cuatro condiciones. La primera es
que "todos los datos de base de la prospección, no solo los
generales, queden en manos del Estado venezolano para su posterior
administración".
Otras de las condiciones es "que el convenio no obligue a priori al
Estado a conceder esos recursos a determinadas empresas chinas, y que
una vez terminada la prospección tenga libertad para licitar o
conceder esos recursos mineros a quien haga la mejor oferta".
Finalmente, se requiere "que el trabajo de recolección de datos y
posterior mapeo sea hecho por un equipo binacional de profesionales,
para que ese conocimiento técnico quede en Venezuela para beneficiar
su desarrollo humano y tecnológico", concluyó Ley.(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
|