Chávez vigorizó la izquierda de América Latina Por Humberto MárquezCARACAS, 6 mar (IPS) - El fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez, deja como legado un
empeño sostenido por la integración al margen de los patrones del Norte
industrial y una revigorización del radicalismo de izquierda en América
Latina y el Caribe.Chávez, muerto de cáncer el martes 5, avanzó
sobre el campo abierto por el fin de la confrontación propia de la Guerra
Fría, con las herramientas de recursos petroleros y financieros de los que
dispuso casi a discreción, y un carisma y una capacidad de comunicación sin
parangón en un líder de izquierda desde el apogeo del cubano Fidel Castro.
"Cuando se pensaba que el liderazgo de Castro no se repetiría, apareció
Chávez para mostrar una nueva experiencia de la izquierda radical y animar a esa tendencia en toda la región", dijo a IPS
el profesor Carlos Romero, director de estudios de posgrado en ciencias
políticas en las universidades Central y Simón Bolívar de la capital
venezolana.
Elegido varias veces presidente de Venezuela desde 1998, Chávez "se sintió
llamado por el destino a seguir el camino de Simón Bolívar y ser una suerte
de líder revolucionario en el mundo contra el imperio, Estados Unidos, algo
más retórico que práctico", dijo a IPS el maestro de varias generaciones en
diplomacia y ciencias políticas, Demetrio Boersner.
Su elección precedió a las de Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en
Ecuador y Daniel Ortega en Nicaragua, cuyos países son socios de Venezuela,
Cuba y otras islas del Caribe en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América
(ALBA).
También antecedió a la llegada de gobiernos aliados en el Mercado Común del
Sur (Mercosur), esquema de integración conformado por Argentina, Brasil,
Paraguay y Uruguay al que, de la mano de Chávez, ingresó Venezuela después
de abandonar la Comunidad Andina, que cuenta a Bolivia, Colombia, Ecuador y
Perú.
En la arena internacional, Chávez "deja varios grandes activos, como la
proyección de su política, no solo en la región sino hacia países lejanos,
animando la incorporación al juego regional de otros actores, como Rusia y
China", dijo Romero.
"Otro fue la integración, con propuestas no necesariamente correctas pero sí
novedosas, con modelos más auténticos que los promocionados por Occidente",
apuntó.
Además del ALBA, Chávez fue un promotor de las jóvenes Unión de Naciones
Suramericanas y Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe, así como
de las iniciativas Telesur, empresa multiestatal de televisión, el Banco del
Sur y una noción monetaria para facilitar el comercio intrarregional sin
desgaste de divisas, el sucre.
Un tercer activo fue "la utilización del petróleo como un instrumento
fundamental de cooperación, como hizo con Petrocaribe, para equilibrar las cuentas nacionales y
la capacidad energética de muchos países en la región", según Romero.
Petrocaribe permite a 18 países obtener petróleo venezolano con facilidades
de pago, "y debe mantenerse y mejorarse como esquema de cooperación", abundó
Boersner.
Sin embargo, el académico traza una línea divisoria. "Chávez habló de
integración, pero con su intransigencia ideológica tendía a dividir a
naciones y gobiernos en dos bloques, uno supuestamente de buenos de
izquierda y otro de malos, de la derecha", planteó.
Con ello, el mandatario "se convirtió en el heredero de las tesis del
colectivismo burocrático de tipo soviético, cuyo fracaso mostró la caída del
Muro de Berlín pero que sobrevivió en Cuba, justamente con su mentor e
inspirador, Fidel Castro", dijo Boersner.
Para Romero, Chávez logró "revigorizar la propuesta de un radicalismo
marxista en América Latina, aunque mezclado con elementos populistas y
autoritarios, pero con ello logró plantar cara en la región al liberalismo y
a la socialdemocracia".
El exguerrillero salvadoreño Joaquín Villalobos escribió en el diario
español El País que Chávez fue "el primer gobernante de izquierdas con
pretensiones revolucionarias que disponía de una enorme masa de efectivo.
Otras experiencias populistas no gozaron de una bonanza tan prolongada y los
países comunistas nunca fueron ricos".
Cuando expuso su mensaje redentorista o de integración, Chávez pudo
acompañarlo siempre con recursos, ya fueran programas de salud o
alfabetización, refinerías en Brasil, Nicaragua o Ecuador, combustible para
comunidades pobres en Estados Unidos, cooperación militar, compras de
alimentos o préstamos a empresas lejos de sus fronteras.
Romero cree que es muy pronto para señalar qué líder latinoamericano podrá
tomar el testigo como referencia para la izquierda latinoamericana, mientras
Boersner considera que siguen presentes en la región "dos izquierdas".
"Una es la que se encuadraría en la socialdemocracia, de economía
capitalista pero con redistribución social del ingreso, como es el caso de
Brasil y Uruguay, y otra la que representó Chávez, heredera del colectivismo
burocrático que fracasó", dijo Boersner.
De gran capacidad de comunicación, proclive a largos y enérgicos discursos a
favor de los excluidos y contra el imperialismo y las oligarquías, Chávez e
incluso su silueta, con reproducciones en carteles, camisetas y redes
sociales, ganan terreno como iconos de la izquierda latinoamericana.
(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
|