Víctimas reclaman voz y voto en diálogo colombiano de paz Por Constanza VieiraBOGOTÁ, 6 mar (IPS) - Las víctimas de crímenes de Estado decidieron terciar en el diálogo de paz entre el
gobierno de Colombia y las insurgentes FARC que busca poner fin a medio siglo de
guerra.
Las "exigencias de las víctimas a las partes", presentadas este miércoles 6 en un documento, incluyen
"participación deliberante y decisoria" de sus propios representantes en la mesa de diálogo instalada en La Habana
y sostienen que "se debe sancionar a todos" los culpables de crímenes.
"Nos solidarizamos con las víctimas de las FARC" (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, fundadas en
1964), declaró en rueda de prensa Franklin Castañeda, presidente del Comité de Solidaridad con los Presos
Políticos y portavoz del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice).
Pero, agregó, "la sociedad colombiana no solo debe exigirle a las FARC". "Los criminales de Estado no deben ser
amnistiados", advirtió, y este debe reconocer que creó grupos paramilitares de ultraderecha para que actuaran en
favor del ejército, y debe "desmontar" efectivamente esas estructuras.
 | | Comisión de la Verdad
La propuesta de las víctimas a la mesa de negociación
gobierno-FARC subraya que "debe crearse una Comisión de
la Verdad que investigue los hechos, recoja toda la
información posible para su esclarecimiento y recomiende las
acciones judiciales y las reformas institucionales necesarias
para asegurar nuestros derechos".
Estado y guerrilla deben reconocer en público y ante esa
Comisión, los hechos de su responsabilidad, "y pedir
perdón a las víctimas, sus familiares y a la sociedad
colombiana", agrega.
Las víctimas esperan que este mecanismo contribuya a
descubrir "todas las sepulturas clandestinas que existan" e
identificar los restos de los desaparecidos para entregarlos a
sus deudos.
En cuanto a los militares, el documento considera "necesario"
reducir su pie de fuerza, convertir la policía en cuerpo
civil, desmilitarizar la vida social y eliminar el servicio
obligatorio y otras "políticas que vinculen a los civiles a
actividades castrenses", como las redes de informantes.
Todos los archivos de inteligencia relacionados con
violaciones de derechos humanos, genocidio, crímenes de
lesa
humanidad y de guerra deben ser desclasificados "para que
contribuyan a la construcción de la memoria del
conflicto en Colombia y sirvan de insumo a los procesos
judiciales", agrega el documento.
Los manuales y directivas de las Fuerzas Militares y de otros
cuerpos de seguridad que se refieran a movimientos
sociales y opositores como el "enemigo interno" deben ser
derogados.
Para asegurar la sanción a los responsables de los crímenes,
el documento considera indispensable reabrir
investigaciones archivadas o prescritas, anular "las sentencias
surgidas de una administración fraudulenta de
justicia" y eliminar "cualquier tipo de fuero" que impida que
estos casos pasen a los tribunales ordinarios.
|
|
"Sería inadmisible", estimó a su vez el parlamentario izquierdista Iván Cepeda, que "se borren los crímenes de
Estado de la historia de este país".
"Nuestro mensaje es muy claro: si se va a hablar de justicia, verdad y reparación, todos los que han participado en
este conflicto tienen que asumir responsabilidades", subrayó.
El Movice, la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, fundada hace 30 años, y agrupaciones de
hijos de asesinados, así como numerosas organizaciones de derechos humanos, estiman que esa es la única
salida para que el conflicto interno no se reproduzca, como ha ocurrido a pesar de varios intentos parciales de paz
desde 1955.
Todos estos sectores suscriben las "Propuestas mínimas sobre verdad, justicia, reparación y garantía de no
repetición", entregadas este miércoles 6 a la Organización de las Naciones Unidas, que ejerce de facilitadora.
"Este análisis basado en el derecho internacional de los derechos humanos está construido desde mucho dolor y
muchas lágrimas", dijo en el lanzamiento en la capital colombiana el sacerdote jesuita Javier Giraldo.
Este y el defensor de derechos humanos Federico Andreu, de la no gubernamental Comisión Colombiana de
Juristas, encabezaron el grupo redactor del documento, con 11 propuestas que incluyen la conformación de una
Comisión de la Verdad independiente de intervención estatal.
La negociación entre el gobierno y las FARC comenzó por iniciativa del presidente Juan Manuel Santos hace unos
dos años y medio en total secreto. Cuba y Noruega actúan como garantes del proceso, mientras Venezuela y Chile
son acompañantes.
La mesa se instaló públicamente en octubre de 2012 en Oslo y prosiguió en La Habana, donde se han hecho a
puerta cerrada cinco rondas de discusiones. Se dice que hay avances en algunos puntos, como tierras, el primero
de una agenda de seis que también incluye uno sobre víctimas.
En 2008 se eligió el 6 de marzo como "día de la dignidad de las víctimas de crímenes de Estado en Colombia". En
esa fecha, una multitudinaria manifestación nacional rindió homenaje a desaparecidos y ejecutados extrajudiciales
desde 1946.
Esta vez se reunieron en Bogotá 500 delegados en el VI Encuentro Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado,
que presentaron además una demanda de inconstitucionalidad contra la ampliación del fuero penal militar,
aprobada en 2012 por el parlamento.
Argumentaron que ese fuero quita a la jurisdicción civil la potestad de decidir si los delitos son violaciones a los
derechos humanos o actos de servicio.
El abogado Andreu resumió para IPS el documento de exigencias al gobierno y a las FARC, "basado
fundamentalmente en las obligaciones que impone el derecho internacional al Estado y los derechos que consagra
para las víctimas".
"Todo proceso de paz, para que sea verdadero, tiene que apuntar al fortalecimiento del Estado de Derecho, a la
garantía de lo principal: que los grandes autores de crímenes de lesa humanidad y de guerra y de violaciones de
derechos humanos sean juzgados y castigados", indicó.
También "deben tomarse una serie de medidas" agregó, "para garantizar que las doctrinas que impulsaron estos
crímenes sean derogadas del ámbito militar", puntualizó Andreu.
El documento exige, añadió, "que los funcionarios de los poderes del Estado que han cometido esos crímenes, que
los han tolerado, que los han incitado o que han garantizado su impunidad, sean depurados de la administración
pública".
"Sin estos elementos no habrá un pleno proceso de paz. Habrá un proceso de desmovilización de uno de los
actores del conflicto (las FARC), pero la violencia y las violaciones de derechos humanos seguirán", advirtió.(FIN/2013)Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
|