Cuba pierde a un amigo esencial Por Patricia GroggLA HABANA, 7 mar (IPS) - El venezolano Hugo Chávez fue el mandatario que más visitas realizó a
Cuba, país que
guardó luto oficial por su muerte el martes 5 y donde le sobrevive su amigo
y mentor
político, Fidel Castro.La estrecha relación económica bilateral parte de un acuerdo integral,
firmado el 30 de octubre de 2000, que dio a
Cuba acceso a los beneficios del Convenio Energético de Cooperación de
Caracas para el suministro de petróleo e
hidrocarburos en condiciones preferenciales, que disfrutan otros países de
la región del Caribe.
Junto a la preocupación por la repercusión económica que pueda tener
para esta isla caribeña la muerte de Chávez no
faltó quien se inquietara por la salud de Castro. "Qué tristeza, cómo estará
Fidel", comentó una mujer que compraba
el diario estatal Granma, que dedicó el miércoles seis de sus ocho páginas
al venezolano.
"El primer impacto, sin duda, es el sentimiento de dolor por la pérdida de
un gran dirigente latinoamericano y uno de
los mejores amigos de Cuba en Venezuela", dijo a IPS el ensayista e
investigador Carlos Alzugaray. Los vínculos
entre cubanos y venezolanos "en lo personal, en lo político y en lo social,
vienen de lejos", agregó.
Chávez impulsó procesos participativos de nuevo tipo y, "a pesar de toda
la agresividad que ha caracterizado a la
burguesía venezolana, siempre mantuvo una actitud hacia el diálogo y
fortaleció la democracia en su país", apuntó
la profesora universitaria Reina Fleitas.
A partir de la voluntad de ambos gobiernos de establecer, sostener,
desarrollar y ampliar una cooperación de mutuo
beneficio, aprovechando las potencialidades y ventajas comparativas de
uno y otro país, se estableció un nuevo
tipo de relaciones políticas en la región, indican algunos análisis.
Para otros, el gobierno chavista se convirtió en el sustituto de la ayuda de
Moscú, que fue columna vertebral de la
economía de Cuba hasta la desaparición de la Unión Soviética en 1991,
cuya peor repercusión fue, justamente, la
pérdida de abastecimiento petrolero.
Venezuela es en la actualidad uno de los pilares fundamentales de la
economía cubana, que recibe entre 90.000 y
100.000 barriles diarios de crudo de ese país sudamericano.
A cambio de ese suministro estratégico, al menos 50.000 técnicos cubanos
en educación, salud, deporte y otras
áreas, como comunicaciones, inteligencia y militar, viven y trabajan en
Venezuela.
De esta manera, Venezuela se convirtió en el primer socio comercial de Cuba, y el
intercambio ha crecido hasta sobrepasar
los 3.000 millones de dólares anuales.
Además, un centenar de proyectos de colaboración en diferentes ramas de
la economía superan los 1.300 millones
de dólares, según datos de 2011.
Dada la relevancia de esos lazos, en determinados sectores de la
población cubana podría haber inquietud por
eventuales consecuencias económicas de la muerte de Chávez, admitió
Alzugaray.
Sin embargo, "es muy probable que los continuadores de Chávez sigan en
el gobierno venezolano, debido a que
bajo su liderazgo existen poderosas demandas y fuerzas políticas
progresistas, populares y de izquierda que han
articulado un potente movimiento de masas", estimó.
También se debe tener en cuenta que las relaciones económicas se han
ido institucionalizando y son beneficiosas
para ambas partes, añadió.
"No creo que la oposición venezolana esté en condiciones de arrebatar el
liderazgo a los seguidores de Chávez en
el corto plazo, ni que sean tan irresponsables como para destruir las
relaciones cubano-venezolanas en el poco
probable caso de que lleguen al poder, que siempre sería en el mediano o
largo plazo, pero no en lo inmediato",
consideró.
El periodista cubano Boris Caro, residente en Canadá, consideró que el
impacto de la muerte de Chávez dependerá
del resultado de las próximas elecciones, que deberían convocarse en 30
días.
"Si Nicolás Maduro –presidente encargado y designado por Chávez como
su sucesor– derrota (al postulante
opositor Henrique) Capriles, no habrá grandes cambios en el ritmo de las
reformas económicas en la isla", estimó
en la sección interactiva Café 108 del sitio web de IPS Cuba.
Pero una victoria electoral opositora pondría al país nuevamente al borde
de una crisis energética, vaticinó. "Sin los
90.000 barriles diarios de petróleo subsidiados por Caracas, la economía
de la isla caerá en una recesión aún más
profunda", analizó.
Caro coincidió con otras fuentes en la esperanza de que las autoridades
cubanas hayan previsto un "Plan B", pues
conocían el pronóstico fatal de la enfermedad de Chávez. "Han tenido dos
años para prepararse. Ojalá que este
nuevo escenario no los tome por sorpresa", agregó.
Fidel Castro y Chávez se conocieron el martes 14 de diciembre de 1994
cuando el entonces líder del Movimiento
Bolivariano Revolucionario-200 llegó a la capital cubana invitado por
Eusebio Leal, historiador de la Ciudad de La
Habana. Sin embargo, quien lo recibió y abrazó en el aeropuerto fue
Castro.
Ocho meses antes, el joven teniente coronel de paracaidistas había sido
excarcelado tras purgar dos años de
prisión por protagonizar en 1992 un fallido y cruento intento de golpe de
Estado contra el presidente Carlos Andrés
Pérez (1974-1979 y 1989-1993), quien había restablecido relaciones con
Cuba en 1974, rotas por Rómulo
Betancourt en 1960.
La visita se había concebido como discreta y de exploración, pero Fidel
Castro tomó las riendas del programa y lo
atendió como a un jefe de Estado. Por esos días, el entonces presidente
de Venezuela, Rafael Caldera, recibía de
manera pública al cubano Jorge Más Canosa, que encabezaba la
anticastrista Fundación Nacional Cubano-
Americana.
Transcurridos 18 años del primer encuentro, Castro contaría que conversó
con Chávez durante horas. "Lejos
estaba de imaginarme que aquellos militares tildados de golpistas por las
agencias cablegráficas, que con tanta
discreción durante años sembraron sus ideas, eran un grupo selecto de
revolucionarios bolivarianos", comentó en
carta a Maduro.
Solo entre 2006 y 2011, cuando se hizo pública la enfermedad de Chávez,
este realizó una veintena de visitas
privadas, de trabajo y oficiales a Cuba, que sirvieron de pretexto para
ventilar, sin agenda previa, asuntos
bilaterales, regionales e internacionales.
En uno de esos viajes, en 2007, Chávez llegó a decir que "en el fondo
somos un solo gobierno" y que las dos
naciones avanzaban hacia una "confederación de repúblicas bolivarianas,
martianas (por José Martí), caribeñas y
suramericanas".
Chávez eligió tratar en Cuba su enfermedad, un cáncer que anunció como
diagnosticado en junio de 2011 en el
hospital CIMEQ de La Habana, el mismo donde se lo operó por cuarta vez
el 11 de diciembre del año pasado.
En la convalecencia de Castro, que enfermó gravemente en 2006, Chávez
se convirtió en su portavoz internacional.
Y Fidel Castro, a su vez, se mantuvo pendiente hasta el final de la salud
del venezolano, a quien este jueves 7 se le
rinde homenaje póstumo en todo el territorio cubano.(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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