Presidenta de Malawi con varios frentes abiertos Por Mabvuto BandaLILONGWE, mar (IPS) - Las elecciones generales de mayo de 2014 en Malawi serán una prueba de
fuego para la presidenta Joyce Banda, quien se enfrenta a un parlamento
en contra, el alto precio de los alimentos y a un posible juicio por
traición de exintegrantes de su gabinete. La acusación de traición de 12 altos funcionarios y su detención
podría ser el catalizador de protestas populares y una fórmula para
llevar al desastre a Banda, en un año en que se prevé que la inflación
de los alimentos crezca en 65 por ciento.
"Quienes responsabilizan a Banda de la escasez y altos precios de los
alimentos se unirán fácilmente a esas protestas y usarán las
detenciones (de los altos funcionarios) para avivar su enojo hacia el
gobierno de cara a las elecciones del año próximo", dijo a IPS el
analista político independiente John Phiri.
Banda se convirtió en la primera mujer en acceder a la Presidencia en
Malawi, tras la muerte del mandatario Bingu wa Mutharika, el 5 de
abril de 2012, y buscará ser elegida en los comicios de 2014, al
frente del gobernante Partido Popular (PP).
El 11 de este mes, la presidenta ordenó la detención de 12 miembros
del gobierno, incluido Peter Mutharika, canciller y hermano menor del
fallecido presidente, y el ministro de Economía y Planificación,
Goodall Gondwe, ex vicepresidente del Fondo Monetario Internacional,
quien renunció a su cargo tras la acusación.
Los imputados, liberados bajo fianza tres días después, fueron
acusados de traición, incitación a la rebelión, conspiración para
delinquir, violación de confianza y brindar pruebas falsas a la
Comisión de Investigación sobre las circunstancias de la muerte del
presidente Mutharika, quien presidía el país desde 2004.
El informe de esta Comisión concluyó que los imputados eran culpables
de conspiración para de impedir la llegada de Banda a la Presidencia.
También determinó que habían tratado de convencer al comandante de las
Fuerzas de Defensa de Malawi, general Henry Odillo, para que diera un
golpe de Estado.
Odillo se habría negado por considerar que Banda, entonces
vicepresidenta, debía asumir la Presidencia, de acuerdo a la
Constitución del país, que establece que en caso de la muerte del
presidente en ejercicio debe ocupar el cargo el vicepresidente, hasta
los nuevos comicios.
La detención de altos funcionarios generó protestas en Lilongwe y en
la sureña ciudad de Blantyre, lo que fue aprovechado por el opositor
Partido Democrático Progresista (DPP), encabezado por Peter Mutharika,
para ejercer más presión sobre el gobierno, a fin de que retire los
cargos por traición.
"La presidenta Banda debería concentrarse en el sufrimiento de muchos
ciudadanos que no consiguen alimentos ni medicamentos en los
hospitales, y no en arrestar a Peter para impedir a toda costa que se
presente a las elecciones tripartitas de 2014", dijo el portavoz del
DPP, Nicolaus Dausi.
"Esas acciones generan violencia y ella será responsable si la
situación empeora", dijo Dausi a IPS.
Los últimos datos del Centro para la Sensibilidad Social, una
institución local de investigación, revelan que desde que Banda asumió
la presidencia, una familia de seis integrantes necesita un promedio
de 200 dólares al mes para cubrir sus necesidades básicas de
alimentos.
Muchas personas quedaron descontentas con las políticas de austeridad
del gobierno, en un país donde el salario mínimo es de unos 20 dólares
mensuales.
El vendedor Charles Mlombwa, partidario del DPP, alertó que habrá más
protestas si Peter Mutharika no puede participar en los próximos
comicios.
"Soy del partido del fallecido presidente Bingu wa Mutharika porque sé
que hay muchas cosas mal, y este gobierno no cumplió", dijo Mlombwa a
IPS.
El gobierno estima que dos millones de personas necesitarán asistencia
alimentaria este año.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO), la producción de cereal en la temporada 2011-2012
disminuyo siete por ciento, respecto de la cosecha anterior.
Además, "los precios significativamente altos del maíz en el sur
perjudican el acceso a los alimentos, en especial para la población
más vulnerable", detalló el organismo.
En las ciudades, hay mujeres que duermen fuera de los mercados de
granos paraestatales Admarc, con la esperanza de conseguir maíz
barato. Muchas de ellas se desmayan mientras hacen fila, registra la
prensa local. Mucha gente responsabiliza a Banda de la escasez de este
producto básico en la dienta local.
Además, el 13 de este mes, la Asociación de Consumidores de Malawi
acusó a la presidenta de vaciar los silos de maíz para distribuirlo
entre los pobres. La organización sostuvo que gran parte del grano
estaba destinado a ser vendido en los mercados de Admarc.
Elizabeth Gama, madre de siete niños, viaja todos los días 70
kilómetros de su casa a las afueras de Lilongwe, donde está el Admarc
más cercano.
"No hay maíz allí, y cuando encuentro, solo puedo comprar 15
kilogramos por persona; aún así la presidenta lo distribuye gratis en
todo el país", se quejó.
Mphatso Katuli, madre de cuatro niños, dijo que duerme afuera de un
depósito de Admarc desde hace tres días esperando que haya maíz.
"Durante el gobierno del presidente Mutharika no pasaba nada de esto
porque teníamos suficiente maíz, y los mercados de Admarc estaban bien
abastecidos", dijo a IPS.
Augustine Magolowondo, coordinador de programa para África del
Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria, teme que la
acusación de traición aumente el malestar interno.
"Parece que las detenciones crearon un ambiente de tensión en el país,
y la reacción de la gente al ver a sus dirigentes detenidos no puede
borrarse. Bajo estas circunstancias es posible que estallen
conflictos", dijo a IPS.
Sin embargo, Ophamally Makande, portavoz del PP, defendió los
arrestos.
"Este gobierno solo intenta promover una cultura de responsabilidad.
Las detenciones se justifican porque la gente necesita saber qué pasó
con su presidente y por qué querían impedir que Banda asumiera" la
Presidencia, dijo Makande a IPS.
(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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