VENEZUELA: Ejército colombiano implicado en caso de paramilitares Por Humberto MárquezCARACAS, 11 may (IPS) - El gobierno de Venezuela involucró al comandante del
ejército de Colombia, general Martín Carreño, en acciones opositoras contra
el presidente de este país, Hugo Chávez, luego del arresto de 86 presuntos
paramilitares colombianos en una finca cercana a Caracas.
Carreño negó este martes toda participación en el caso.
El vicepresidente venezolano José Vicente Rangel dijo el lunes que en
el cuartel del Grupo Maza, de la nororiental ciudad colombiana de Cúcuta,
fronteriza con Venezuela, se reunieron en marzo Carreño e integrantes de la
coalición opositora venezolana Coordinadora Democrática.
Rangel hizo el señalamiento al subrayar la gravedad de que
paramilitares colombianos, muchos de ellos reservistas del ejército de su
país, fuesen traídos de Cúcuta a Caracas por opositores radicales que
urdirían un complot contra el gobierno.
Los paramilitares, desarmados y vestidos con uniformes del ejército
venezolano, fueron capturados en una finca propiedad de Robert Alonso, un
opositor de Chávez cuyo paradero se ignora, aunque algunos medios lo ubican
en la ciudad estadounidense de Miami.
Carreño dijo en Bogotá desconocer cualquier plan para derrocar a
Chávez. ”Rechazo la acusación. Eso es sumamente grave. Absolutamente no
sabía nada de esa situación (la captura de los paramilitares) y me enteré
de ella por televisión”, afirmó el jefe del Ejército colombiano.
Carreño fue a Cúcuta el 12 de marzo, a activar una fuerza de tarea
conjunta, explicó. ”Soy oriundo de allí, mi familia vive allí, y tengo
amigos y conocidos”, agregó.
Reconoció haberse reunido con amigos venezolanos en el cuartel Maza,
por razones de seguridad, pero negó que éstos pertenecieran a la oposición.
”Entre las personas con las que me reuní no había políticos, ni gente
de la oposición. Me reuní con gente que trabaja el campo, ganaderos,
vecinos de Colombia y Venezuela”, dijo Carreño.
El ministro de Información de Venezuela, Jesse Chacón, dijo este martes
que ”sería interesante que el general Carreño dijera con quiénes se
reunió”. Y agregó: ”Nosotros lo sabemos”.
Carreño rehusó precisar los nombres. ”No creo que sea conveniente”,
aseveró.
Según Chacón, los paramilitares capturados el domingo en las afueras de
Caracas eran parte del plan ”Guarimba 2”, destinado a crear una nueva ola
de desórdenes en la capital y otras ciudades en las próximas semanas.
A fines de febrero e inicios de marzo, grupos de opositores levantaron
barricadas y protagonizaron desórdenes en los accesos de urbanizaciones de
clase media en Caracas y otras ciudades. Durante los disturbios y en su
represión 10 personas murieron y medio centenar fueron heridas.
La técnica de obstruir con barricadas incendiarias los accesos viales
fue llamada guarimba (refugio) por opositores radicales que, a través de
Internet, propalaron consignas e instrucciones para sostener esa forma de
lucha. Alonso fue uno de ellos.
El Bloque Democrático, un pequeño grupo opositor de derecha, sostiene
que la población opuesta a Chávez debe activar ”una gran guarimba” para
provocar una salida total de las Fuerzas Armadas a las calles y que, en ese
contexto, se produzca una desobediencia más o menos masiva de oficiales
contra el alto mando y el gobierno.
El Bloque se separó más de un año atrás de la Coordinadora Democrática,
que reúne a la mayoría de partidos y grupos opositores e impulsa un
referendo revocatorio como vía para apartar a Chávez de la presidencia.
El coronel Miguel Rodríguez, jefe de la policía política, dijo que en
algunos allanamientos a inmuebles de activistas opositores, se hallaron
documentos dando cuenta de un ”plan contrarrevolucionario”, del que no
ofreció detalles pero que involucraría a dirigentes del Bloque y de la
Coordinadora.
”Uno de ellos es Rafael Marín”, diputado que fue dos años atrás
secretario general del opositor partido socialdemócrata Acción Democrática,
del cual se apartó, dijo Rodríguez.
Efectivos de inteligencia militar intentaron allanar la residencia de
Marín, pero desistieron cuando el dirigente les señaló su inmunidad de
parlamentario.
En cambio, fue allanada la quinta La Ahumada (cercana a la finca de
Alonso donde se encontraban los colombianos detenidos), perteneciente al ex
presidente socialdemócrata Carlos Andrés Pérez (1974-1979 y 1989-1993),
condenado por corrupción en Venezuela y residente en el exterior.
En La Ahumada vive la ex esposa de Pérez, Blanca Rodríguez.
En 1992, cuando Pérez era presidente, el entonces teniente coronel
Chávez dirigió una sublevación de varios batallones del ejército contra él.
Pérez dijo a la radioemisora colombiana Caracol que la captura de los
colombianos ”es un montaje del señor Chávez, quien ya no sabe qué hacer
para defenderse de la difícil situación en que se encuentra por el repudio
del pueblo venezolano”.
Chávez ”sólo saldrá por la fuerza. No es que yo sea partidario de la
violencia, sino que no hay otro camino para salir de él”, agregó.
El presidente de la Asamblea Nacional, Francisco Ameliach, presentó en
el parlamento un vídeo con confesiones de algunos de los colombianos
capturados. Estos declararon que esperaban en la finca de Alonso su
traslado a otra propiedad donde se prepararían para asaltar en cuestión de
días una base militar.
El plan era conformar una fuerza de unos 3.000 hombres, según uno de
los detenidos. El gobierno informó que el grupo, del que se han capturado
86 hombres, estaba conformado por 130 paramilitares. El resto consiguió
escapar.
Según el general Melvin López, secretario del Consejo de Seguridad y
Defensa de la Nación, hay paramilitares colombianos en siete de los 23
estados de Venezuela, incluidos varios del oriente, lejano a la frontera
con Colombia.
Rangel también dijo que opositores venezolanos se han reunido con
Salvatore Mancuso, jefe militar de las derechistas Autodefensas Unidas de
Colombia (AUC), principal formación de paramilitares en ese país, con
conocimiento de responsables militares colombianos.
Según la Organización de las Naciones Unidas, los paramilitares son
responsables de la mayor parte de los crímenes contra civiles desarmados en
Colombia, país que vive una guerra civil de cuatro décadas.
Las AUC figuran en la lista de grupos terroristas del Departamento de
Estado (cancillería) de Estados Unidos. Mancuso y Carlos Castaño (líder de
las AUC desaparecido en abril) son requeridos por la justicia
estadounidense para juzgarlos por narcotráfico.
”Yo no tengo conocimiento de encuentros entre jefes de las Autodefensas
y miembros de la oposición venezolana. Quiero que quede claro: no tenemos
conocimiento de esos hechos”, reiteró el comandante colombiano Carreño.
”Tenemos un problema muy delicado en nuestro país y no nos metemos en
un problema que no es de nuestra incumbencia. No tenemos ninguna intención
de participar en ningún complot que afecte a otro país. Es la política
clara de nuestro gobierno”, añadió.
Los detenidos colombianos se encuentran en el principal cuartel de
Caracas y son procesados por la justicia militar. Si fuesen condenados por
cargos de rebelión militar podrían recibir penas de hasta 25 años de prisión.
(FIN/2004) Envíe sus comentarios al editor |