POLÍTICA-VENEZUELA: Con el Jesús en la boca Por Humberto MárquezCARACAS, feb (IPS) - ¿Era Cristo socialista?
"Claro que sí, el más grande de la historia", ha
dicho el presidente de Venezuela, Hugo Chávez,
ante críticas de jesuitas y respaldos que llegan
desde los adherentes a la Teología de la Liberación. El marco que sostiene la nueva polémica en
Venezuela es la directiva del gobernante para
avanzar aceleradamente hacia lo que llama
"socialismo del siglo XXI", proyecto que ha
cargado de adjetivos como "bolivariano,
humanista, endógeno, indoamericano y cristiano".
Chávez, "como comunicador, muchas veces se
comporta más como un predicador que como un
político convencional, y en su prédica cargada de
elementos religiosos apela al milenarismo, al
colectivismo y a un sentido teleológico de la
historia" para explicar su modelo de país,
advirtió a IPS el sociólogo y analista de la comunicación Tulio Hernández.
Varias veces en sus programas de radio y
televisión, el mandatario, quien fue comandante
de paracaidistas, sostuvo que "Cristo es nuestro
comandante en jefe" y que, "si Jesús estuviera
vivo, llevaría boina roja", color distintivo del
movimiento político que lidera.
Chávez juró por Cristo al asumir el 10 de
enero su tercer mandato presidencial hasta 2013,
y opone la figura de Jesús a la de la jerarquía
de la Iglesia Católica local, con la que choca
constantemente. La última controversia se originó
en la orden presidencial de no renovar la
concesión de onda a una emisora de televisión
opositora a la que considera golpista.
Cuando en medio de la polémica el cardenal
Jorge Urosa, arzobispo de Caracas, pidió
explicaciones sobre el "socialismo del siglo
XXI", un Chávez visiblemente molesto conminó a
los obispos: "Vayan a leer los libros de (Carlos) Marx y (Vladimir) Lenín".
Para mostrar el socialismo de Jesús y su
gente, Chávez leyó pasajes como el del texto
cristiano "Hechos de los Apóstoles", según el
cual "todos los que habían creído vivían unidos,
compartían cuanto tenían, vendían sus bienes y
propiedades y repartían después el dinero entre
todos, según las necesidades de cada uno".
La caraqueña Universidad Católica Andrés
Bello, regentada por miembros de la congregación
Compañía de Jesús, abrió un foro sobre el tema
"¿Jesucristo socialista? ", en el cual su rector,
Luis Ugalde, afirmó que "obviamente, no. Como si
nos preguntaran si fue aviador; (pues) no había
aviones ni aviadores" en su época.
Tras exponer características del socialismo
como proyecto político de los siglos XIX y XX,
Ugalde subrayó que Jesús "no se ocupó de temas
políticos y sociales, ni fue guerrero, gobernante
o legislador, como sí lo fueron Mahoma o Moisés".
Aunque Cristo no fue socialista, "los
cristianos pueden serlo, si responsablemente
escogen y luchan por construir sistemas
sociopolíticos y económicos que a su juicio
ayuden a mejor salir de la escasez y la miseria", remató Ugalde.
Otro teólogo jesuita, Pedro Trigo, consideró
que Jesús "puede ser un inspirador de los
oprimidos para que luchen ellos mismos por su
liberación, pero ni siquiera es un precursor del
socialismo, no fue un político y se desligó del reino de este mundo".
Chávez no demoró en replicar. "Un sacerdote
golpista ha salido por allí a decir que afirmar
que Cristo era socialista es lo mismo que decir
que era aviador. ¡Vaya! Ha debido fundírsele el
cerebro al cura éste; y, para más tristeza, uno de la Compañía de Jesús".
"Pues yo les digo, a nombre de los verdaderos
cristianos, de quienes no somos fariseos: Cristo
fue uno de los más grandes socialistas, otros
profetas también, y además fue antiimperialista,
porque luchó contra el Imperio Romano", comentó dijo el mandatario.
Más aún, "a quienes comparan a Jesús con un
aviador, como si volase un Sukhoi (avión ruso de
combate del que Chávez ha comprado una flotilla),
yo les digo que es imposible que Jesús fuese
capitalista", dijo el mandatario en otra
intervención en la que evocó pasajes del Sermón
de la Montaña y textos de los profetas bíblicos Amós e Isaías.
Urosa aprovechó la asunción de Ugalde como
rector de la Universidad Católica, el 13 de este
mes, para insistir en que "Jesús no es
socialista, ni imperialista". "Él lo dijo: mi
reino está más allá de este mundo", apuntó.
Pero en defensa de Chávez salió el sacerdote
colombiano Roberto Becerra, quien sostuvo en un
foro de la alcaldía mayor de Caracas que "el
cristianismo original promovió el amor y la
comunidad, e impulsó que cada quien recibiera lo
que necesitaba". "Ése es el socialismo, que todos
tengamos las mismas posibilidades de desarrollo", precisó.
Becerra participó en 1968 en las reuniones
del grupo religioso colombiano Golconda, que
abonó la Teología de la Liberación, de compromiso
político con los oprimidos, a partir de la tesis
de que la salvación cristiana no puede darse sin
la liberación económica, política y social como
signos visibles de la dignidad del hombre.
La Teología de la Liberación, cuyo precursor
es considerado el sacerdote peruano Gustavo
Gutiérrez, tuvo y tiene entre sus exponentes más
destacados al ya fallecido obispo brasileño
Helder Cámara (1909-1999), a sus compatriotas
Frei Betto y Leonardo Boff, y al arzobispo
salvadoreño Óscar Arnulfo Romero, asesinado por
paramilitares de ultraderecha en 1980.
También el nicaragüense Ernesto Cardenal, el
mexicano Samuel Ruiz, los colombianos Camilo
Torres (muerto en 1966 como guerrillero) y
Domingo Laín, y el argentino José Severino
Croatto, adhieren a esta corriente teológica,
nacida en América Latina a influjos de los
mandatos sociales del Concilio Vaticano II, de
inicios de los años 60, y de la conferencia de
obispos latinoamericanos de Medellín (Colombia) de 1968.
"Cristo fue el primer revolucionario y
socialista, por lo menos de Occidente, y más que
un individuo, es una comunidad, una
universalidad, algo de lo que no se han dado
cuenta sacerdotes de la jerarquía que no han
estudiado la historia", postuló Becerra.
Por su parte, el jesuita Jesús Gazo, quien
fue consejero espiritual del mandatario y su ex
esposa Marisabel Rodríguez, considera que "Chávez
tiene una base teológica muy fuerte. Siento que
es sincero. No le interesa tanto la parte
religiosa, del encuentro con Dios, sino el Jesús
revolucionario, el hombre nuevo tal como aparece en el Evangelio".
Hernández recordó que en reuniones de
barriadas populares surgen seguidores del
presidente para quienes "Dios habla a través de
Chávez", en tanto algún creyente expresa "orgullo
porque Dios haya escogido a un venezolano para salvar al mundo".
El componente religioso de su discurso y su
prédica socialista "sigue una lógica de todo
pensamiento autoritario, que divide al mundo en
dos, los demoníacos que siguen al mal y los que
creen, como yo, en el bien", señaló Hernández.
El debate parece servido y ya Mario Moronta,
obispo del sudoccidental estado de Táchira, amigo
de Chávez y a quien el mandatario ha conminado
para que replique a las críticas de la cúpula
episcopal, produjo una carta pastoral en la que
insta a sus feligreses a debatir sobre el proyecto socialismo en marcha.
"En esta coyuntura en la que se nos presenta
un proyecto sociopolítico, el socialismo del
siglo XXI, todos los católicos debemos estar
dispuestos a aportar lo que es propio de la
Iglesia y desde la perspectiva de un compromiso liberador", escribió Moronta.
Advirtió, sin embargo, que "corresponde al
propio presidente de la República y a las
organizaciones que propician este modelo crear
las condiciones para el encuentro de todos los
venezolanos y de todas las tendencias, sin exclusiones".
(FIN/2007) Envíe sus comentarios al editor |