BIODIVERSIDAD: Ciudades aplastan espacios verdes
Por
Haider Rizvi
NACIONES UNIDAS, abr (IPS) - El desproporcionado
crecimiento de la población urbana del mundo
podría provocar una gran pérdida de muchas formas
de vida, advierten expertos en cambio climático y biodiversidad.
Hace casi 200 años, Londres era la única
ciudad del mundo con una población superior al
millón de habitantes. Hoy son más de 400 ciudades.
Aunque estas ciudades ocupan apenas dos por
ciento de la superficie del planeta, sus
habitantes son responsables de al menos 75 por
ciento del consumo de recursos, incluida una
enorme cantidad de combustibles fósiles, según el
informe de la ONU titulado "Perspectivas de Población en el Mundo".
El cambio climático es uno de los principales
responsables de la enorme pérdida de
biodiversidad sobre la Tierra, según expertos.
Los cambios a largo plazo en las temperaturas
promedio pueden alterar drásticamente los hábitat
donde conviven numerosas de especies vegetales y animales.
Hoy, con más de 3.200 millones de personas,
por primera vez la población urbana del mundo excede la de áreas rurales.
Desde su aparición sobre la Tierra, los seres
humanos nunca destruyeron tantos hábitat como en
los últimos 50 años, según el informe "Evaluación
de Ecosistemas del Milenio" de la ONU.
El estudio muestra que, antes de la era
industrial, casi 47 por ciento de la superficie
terrestre estaba cubierta de bosques. Hoy queda apenas 10 por ciento.
"Consumimos recursos naturales a un ritmo que
supera el de su regeneración. Vivimos más allá de
los medios y de la capacidad de nuestro planeta",
dijo Ahmed Djoghlaf, secretario ejecutivo de la
Convención sobre Diversidad Biológica de la ONU
(Organización de las Naciones Unidas).
El informe de 2007, que involucró a más de
1.300 científicos de 95 países, indica que cada
año unos 10 millones de hectáreas de bosques del
mundo se pierden por la aplicación de
insostenibles mecanismos de desarrollo económico.
Gran parte de los bosques del mundo están
ubicados en regiones tropicales, de gran biodiversidad.
En esos bosques, que cubren apenas siete por
ciento de la superficie del planeta, se
desarrollan alrededor de 80 por ciento de las
especies vegetales y animales, según el informe.
Además de causar erosión costera y de reducir
la productividad agrícola, el recalentamiento
global también terminará matando muchas especies
en las próximas décadas, advirtió este estudio.
Expertos en biodiversidad advierten que las
especies vegetales y animales desaparecen ahora a
un ritmo entre 100 y 1.000 veces superior al de la extinción natural.
Las estadísticas sobre la pérdida de
biodiversidad sugieren que por al menos 20 por
ciento de las especies de pájaros ya
desaparecieron completamente y que 23 por ciento
de los mamíferos, 25 por ciento de las coníferas,
32 por ciento de los anfibios y 52 por ciento de
las cícadas (familia de plantas perennes
similares a las palmeras y los helechos, pero no
emparentadas) continúan seriamente amenazados de extinción.
Djoghlaf y los científicos involucrados en el
informe coinciden en que la pérdida de
biodiversidad del planeta demanda una acción
urgente. De otro modo, a mediados de este siglo
alrededor de un quinto de las especies vegetales
del mundo pueden quedar condenadas.
En el marco del Convenio de la ONU sobre la
Diversidad Biológica, firmado por 188 países, se
requiere que los gobiernos den ciertos pasos que
"reducirían significativamente" la pérdida de biodiversidad para 2010.
Pero varios países pobres quedarán muy
relegados en la ejecución de planes para revertir
la pérdida de especies, debido en parte al rápido
crecimiento de la urbanización no planificada.
Varios de estos países en desarrollo también son
los más ricos en términos de biodiversidad.
Por ejemplo, miles de pobres rurales en India
se mudan cada día a grandes ciudades donde las
políticas de protección ambiental son insuficientes.
Aunque se radican en las urbes en busca de
una vida mejor, muchos pobres terminan viviendo
en tugurios, sin acceso a agua segura o
saneamiento. Además, su demanda de alimento y
energía se suma a la ya elevada de quienes ya
residían en las ciudades cuando ellos llegaron.
Si la tendencia no se revierte en los
próximos años, es probable que para 2050 se hayan
trasladado a las ciudades de India 700 millones
de pobres rurales, según los estudios de la ONU.
Con 45.000 especies vegetales y casi 90.000
de animales, India es considerada uno de los
países más megadiversos del mundo. Los expertos
dicen que el crecimiento continuado de su
población urbana podría llevar a una enorme pérdida de biodiversidad.
Hasta ahora, el país no logró mostrar
esfuerzos serios de planificación para afrontar
el impacto ambiental de la urbanización.
Djoghlaf señaló que en China, Indonesia y
Sudáfrica --tres países megadiversos en
desarrollo-- los planificadores urbanos tampoco
lograron incorporar medidas de preservación ambiental.
Pero Brasil, que cuenta con más de 56.000
especies vegetales, tomó la delantera en el
establecimiento de nuevas tendencias en
planificación urbana. Las autoridades de la
"ciudad verde" de Curitiba demostraron que la
planificación urbana puede ser amigable con el ambiente.
Los 1,8 millones de habitantes de Curitiba
consumen 23 por ciento menos de combustible por
persona que el promedio nacional brasileño. La
ciudad tiene 16 parques, 14 bosques y unas 1.000 áreas públicas verdes.
Hace poco Curitiba exhibió ante alcaldes de
todo el mundo su aporte a la agenda global sobre
biodiversidad en general, y sobre planificación urbana en particular.
"Las ciudades no son el problema, son la
solución", dijo a los participantes en la reunión
Jamie Lerner, uno de los arquitectos involucrados
en planificar el paisaje de la ciudad.
Lerner afirmó que un manejo urbano poco
sólido no es el destino inevitable de las
ciudades, y que urbanización y ecología pueden coexistir.
Pero, agregó, eso requiere una participación
cada vez más activa de todas las partes
involucradas, incluido el sector público y el
privado, así como de los ciudadanos comunes.
Algunos importantes expertos ambientales
sugieren que en muchas partes del mundo en
desarrollo los políticos no logran planificar y
ejecutar políticas ambientales sólidas porque
carecen de contacto cercano con la comunidad científica.
Robert Watson, quien dirigió el Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático (IPCC) de 1996 a 2002 y ahora trabaja
en el Banco Mundial, considera improbable un
cambio drástico en la elaboración de políticas
ambientales a menos que los expertos en cambio
climático y biodiversidad tomen la iniciativa de llegar a los gobiernos.
"Por el bien del planeta, la comunidad
científica que estudia la biodiversidad debe
crear un modo de organización para recomendar a
los gobiernos modos de frenar la potencialmente
catastrófica pérdida de especies", dijo Watson.
Pero Djoghlaf cree que compartir la carga de
responsabilidad también requiere que políticos y
administradores locales comiencen a prestar mucha
atención a la preservación de la biodiversidad,
así como a convertir los pensamientos en acción.
"Las ciudades determinarán el destino de la
biodiversidad que quedará en nuestro planeta. La
batalla por la vida se ganará o se perderá allí", aseguró.
(FIN/2007) Envíe sus comentarios al editor |