PLASTICA-CUBA: Miradas a la violencia Por Dalia AcostaLA HABANA, jul (IPS) - En los cuatro puntos
cardinales, atravesando todas las culturas y los
grupos sociales, la violencia contra la mujer
constituye una tragedia global que puede revelar
sus dramáticos testimonios en el arte, o con
demasiada frecuencia quedar silenciada.
Una mirada femenina frente a la violencia
hace confluir en la galería habanera Espacio
Abierto a una decena de artistas de América
Latina, Estados Unidos y Europa, en la exposición
Abrazadas & Abrasadas, que renovó el reclamo a la
reflexión colectiva sobre un problema concerniente a toda la humanidad.
"Pienso que, desgraciadamente, se toca el
tema de una forma un poco superficial", dijo a
IPS la española Elisa Merino, quien estimó
circunstancial o mediado por coyunturas políticas
el interés de algunos artistas, sobre todo hombres.
Licenciada en Escultura en la Universidad
Politécnica de Valencia, Merino se ha dedicado
durante años al abordaje de la violencia sexista,
mediante exposiciones y coloquios en España,
poniendo énfasis en el trabajo con los
adolescentes. "Se trata de que haya una educación
para que después no ocurran estas desgracias", apuntó.
"Considero que el artista, dentro de su
terreno, tienen una función importante, porque su
obra es una forma de advertir con un lenguaje
diferente", señaló la creadora del tríptico
Abrazados a Punto de Cruz, "un homenaje a las
víctimas, como también a las personas que son amadas, aman y saben amar".
Hasta comienzos de este mes habían muerto 54
mujeres en España a causa de la violencia de
género. En los primeros cinco meses del año las
denuncias contra las parejas o ex parejas
masculinas alcanzaron las 24.694, un aumento de
1,4 por ciento respecto de igual periodo de 2006.
El origen de este fenómeno radica en la
desigualdad histórica de las relaciones de poder
entre el hombre y la mujer y la discriminación
generalizada contra la población femenina en los
sectores público y privado, sostiene un informe
de la Organización de Naciones Unidas (ONU) fechado en octubre de 2006.
"Las disparidades patriarcales de poder, las
normas culturales discriminatorias y las
desigualdades económicas se han utilizado para
negar los derechos humanos de la mujer y
perpetuar la violencia", sostiene el documento,
fruto de un estudio realizado por especialistas,
organismos multilaterales y organizaciones no gubernamentales.
Una investigación del Departamento de Salud
de Nueva York calculó en 1.030 las mujeres
asesinadas entre 1995 y 2002 en esa ciudad
estadounidense, un tercio de las cuales murió a
manos de sus esposos o amantes. De ese grupo, más
de 50 por ciento eran inmigrantes.
En Harlem, una célebre zona de Nueva York
trabaja desde 1999 la puertorriqueña Tanya
Torres, artífice de la Galería Mixta, un espacio
para exhibiciones, lecturas de poesías, talleres
artísticos y cualquier otra iniciativa de la
comunidad circundante, que se nutre de la
emigración, sobre todo de origen hispano.
"Por medio del arte se puede hacer que las
mujeres hablen, que empiecen a reconocer lo que
les está pasando, lo que les ha pasado", indicó
Torres a IPS. "Eso ya es un paso porque muchas
veces la gente no habla, no lo enfrenta", sostuvo.
La artista trajo a esta isla caribeña tres
obras, entre ellas el vestido de novia titulado
Memorial, dedicado a la estadounidense Gladys
Ricart, asesinada por su ex novio cuando vestía
su atuendo de boda, y en general a las víctimas
de la violencia doméstica, que cada año son
recordadas en Estados Unidos mediante la Marcha de las Novias.
"Siempre hay oportunidad de hacer una
historia sobre la obra que se expone, de que las
personas den información a quienes conocen el
tema o no, para que vean el problema frente a
frente y no puedan volver a cerrar los ojos y los oídos", comentó.
Según el Fondo de las Naciones Unidas para el
Desarrollo de la Mujer (Unifem) la violencia
contra la mujer es la mayor causa de muerte y
discapacidad entre los 16 y 44 años. Según la
Organización Mundial de la Salud (OMS), una de
cada tres mujeres en el planeta es sometida a
algún tipo de abuso durante su vida.
En América Latina y el Caribe, el Banco
Mundial ha estimado que 69 por ciento de las
mujeres ha sufrido maltrato físico por parte de
su pareja, y 47 por ciento ha sido víctima de al
menos un ataque sexual. Aunque sin cifras
oficiales ni investigaciones nacionales que
demuestren su dimensión, Cuba no escapa de ese flagelo.
Un estudio médico realizado entre 1997 y 1998
en la ciudad de Camagüey, más de 530 kilómetros
al este de La Habana, reveló que cerca de 73 por
ciento de las mujeres investigadas habían
padecido algún tipo de violencia, en la mitad de
los casos de tipo psicológico y un tercio sexual,
según la Revista Cubana de Medicina General Integral.
De esa región es la pintora Aziyadé Ruiz, una
de las dos artistas cubanas presentes en
Abrazadas & Abrasadas. "Mi obra siempre ha
tratado el misterio de ser feliz, una felicidad
utópica reflejada esta vez en el agua, la imaginación", afirmó a IPS.
Los mundos ideales de Ruiz manifiestan el
deseo de evadirse de una realidad que reconoce
marcada por episodios de violencia familiar,
tanto física como psicológica. "Mi obra se trata
de cómo hacer feliz a las personas a pesar de esa violencia", indicó.
En cambio, Teresa Sánchez, graduada de
Escultura en la Academia de San Alejandro de la
capital cubana, prefirió mostrar una imagen
femenina violenta, en contradicción con "el
cliché de mujer delicada, fina y sofisticada".
Su pieza, un piano cubierto por una inmensa
bolsa de tela, está acompañada de grabaciones
donde la mujer aparece como "parte de un proceso
de degeneración, de crisis de valores", en la
sociedad cubana. "En Cuba también la mujer es
protagonista de la violencia en la familia, con
los hijos, hacia los hombres", observó.
La exposición, que permanecerá durante todo
este mes, ha sido organizada por el Programa de
Estudios de la Mujer de la Casa de las Américas,
una de las instituciones culturales más importantes de Cuba.
(FIN/2007) Envíe sus comentarios al editor |