DESAFÍOS 2008-PALESTINA: Dos territorios y ninguna nación Por Peter HirschbergJERUSALÉN, ene (IPS) - El presidente de la
Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, y el
primer ministro de Israel, Ehud Olmert, acordaron
hacer el mayor esfuerzo para concretar este año
un acuerdo de paz que asegure la existencia de un
Estado palestino independiente, pero este objetivo parece más lejano que nunca.
La razón que alimenta las visiones pesimistas
debe buscarse en los episodios de violencia entre
facciones palestinas ocurridos en junio de 2007,
que dejaron a la Franja de Gaza y Cisjordania
--las áreas que comprendería un futuro Estado
independiente-- no sólo separadas geográficamente
sino con dos gobiernos diferentes y enfrentados entre sí.
El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas)
expulsó de Gaza a los miembros del partido Fatah,
moderado y secular, con el que tenía un acuerdo
para compartir el gobierno, en vigencia desde el
triunfo de los islamistas en las elecciones parlamentarias de enero de 2006.
Los líderes de Fatah acusaron a Hamas de
traición y Abbas afirmó que los islamistas habían
concretado un golpe de Estado. "Cavaron su tumba
con sus propias uñas como resultado de los
crímenes que cometieron en Gaza", afirmó.
Abbas disolvió el gobierno controlado por
Hamas y designó a un nuevo primer ministro
surgido de las filas de Fatah. "Ellos son los
responsables por su pérdida de legitimidad", aseguró.
Por su parte, los líderes de Hamas, quienes
se negaron a reconocer la decisión de Abbas,
acusaron a Fatah de actuar en colusión con Israel y las naciones occidentales.
Estados Unidos, Israel y la Unión Europea
aplicaron sanciones económicas que quebraron la
ya tambaleante economía de la Franja de Gaza
controlada por Hamas. Si el movimiento islámico
se negaba a reconocer la existencia del Estado de
Israel y no renunciaba a la violencia,
advirtieron, continuarían aislados política y económicamente.
Los países occidentales se acercaron a Abbas
e Israel liberó a algunos prisioneros, miembros
de Fatah casi en su totalidad, en un intento de
fortalecerlo políticamente. Al mismo tiempo,
Olmert le dijo a Abbas que, si intentaba dialogar
con Hamas, enfrentaría un aislamiento similar.
Se hizo evidente que Hamas no tenía intención
de renunciar a su control sobre Gaza, limitando
la autoridad de Abbas y Fatah al territorio de Cisjordania.
El presidente de Egipto, Hosni Mubarak, fue
el anfitrión, a fines de junio, de una
conferencia en Sharm el-Sheikh a la que
asistieron Abbas y Olmert, cuyo objetivo era fortalecer a los rivales de Hamas.
Luego, en noviembre, se concretó la cumbre de
Annapolis, auspiciada por el presidente
estadounidense George W. Bush, donde Abbas y
Olmert acordaron reanudar las negociaciones de paz.
La duda es cómo llegar a un acuerdo sin la
inclusión de Hamas. ¿Cómo hará Abbas para
imponerlo en Gaza, donde no ejerce ningún control?
Mucho más preocupante para los palestinos,
sin embargo, resulta el continuo deterioro de sus
condiciones de vida. Un informe del Banco
Mundial, difundido en diciembre, señaló que el
desempleo y la pobreza se agravaron
dramáticamente desde 2000 cuando, a causa de la
segunda Intifada (levantamiento popular), Israel
impuso un bloqueo que sacudió la economía palestina.
El producto interno bruto por persona cayó 40
por ciento entre 1999 y 2006 y es de 1.130
dólares, lo cual hace que los palestinos dependan
cada vez más de la ayuda económica.
Según el Banco Mundial, "el motor del
producto bruto es el gasto gubernamental y el
consumo privado que se financia con remesas del
exterior y aportes de donantes. La inversión cayó
a niveles extremadamente bajos, por lo que
prácticamente no existe la base productiva
necesaria para una economía autosostenida".
La situación es más grave en Gaza, donde
Israel ha detenido casi completamente el flujo de
bienes, hacia o desde el territorio en un intento
de debilitar a Hamas y poner fin a los ataques
con cohetes disparados desde allí.
La economía colapsó completamente y las
familias dependen de donaciones. El informe del
Banco Mundial añade que dos tercios de los 1,5
millones de palestinos de Gaza se encuentran debajo de la línea de pobreza.
En diciembre, en una conferencia realizada en
París, las naciones donantes se comprometieron a
entregar 7.400 millones de dólares en los
próximos tres años para revivir la quebrada economía.
Pero si el bloqueo israelí se mantiene, el
crecimiento será negativo incluso con esos
fondos, advirtió el Banco Mundial: el producto
interno bruto se contraerá alrededor de dos por ciento cada año.
El ex primer ministro británico Tony Blair,
enviado especial a Medio Oriente del "cuarteto"
integrado por Estados Unidos, Gran Bretaña, la
Organización de las Naciones Unidas y la Unión
Europea, ha planteado a los israelíes la
necesidad de levantar en parte las severas restricciones a los movimientos.
"Entiendo las razones de sus preocupaciones
en temas de seguridad. Pero en los casos en los
que los palestinos han demostrado que cuentan con
un esquema de seguridad, deben darles la
posibilidad de que lo hagan funcionar", señaló.
Blair también tuvo un mensaje para los
palestinos. "Tener un Estado no es sólo una
cuestión de territorio. También se trata de lo
que ocurre dentro de ese Estado. Y la verdad es
que no habrá un Estado palestino a menos que
quede en claro cuál será su naturaleza", afirmó.
En última instancia, ese Estado independiente
necesitará un territorio. Por ahora existen dos
entidades palestinas --en Cisjordania y Gaza-- y
no hay muchas personas que puedan decir cómo van a unirse nuevamente.(FIN/2008) Envíe sus comentarios al editor |