SALUD-RUANDA: Circuncisión contra el sida no es suficiente
Por
Aimable Twahirwa
KIGALI, feb (IPS) - Ruanda lanzó una campaña para
promover la circuncisión como medio de frenar la
propagación del sida (síndrome de
inmunodeficiencia adquirida). Trabajadores de la
salud alertan que no es suficiente.
Temen que, en un país con poco conocimiento
sobre salud sexual, la población pueda creer
erróneamente que la práctica ofrece una completa protección contra el virus.
Un epidemiólogo radicado en Kigali dijo que
había riesgo de que se produjera "un baño de
sangre en el país luego de adoptarse la
circuncisión como medida contra el sida".
Cyriaque Twagirumukiza, médico general de la
misma ciudad, también se mostró aprensivo. "La
mayor parte de las dificultades se relacionan con
convencer a los hombres de que la circuncisión no
excluye el uso de condones durante el sexo", señaló.
La campaña se puso en marcha este mes en
medio de cifras que muestran que la prevalencia
del VIH (virus de inmunodeficiencia adquirida,
causante del sida) aumenta en esta nación de
África central. El año pasado fue de 3,6 por ciento, según el gobierno.
Varios estudios indican que la circuncisión
--que consiste en el corte circular del prepucio
del pene --, reduce sustancialmente el riesgo del
hombre de contraer VIH durante las relaciones sexuales.
Pruebas patrocinadas por los estadounidenses
Institutos Nacionales de Salud y el Instituto
Canadiense de Investigación Sanitaria en Kenia y
Uganda mostraron una reducción del riesgo de 53 y
51 por ciento respectivamente.
Hallazgos similares arrojó un estudio
financiado por la Agencia Nacional Francesa de
Investigación sobre Sida que fue realizada en
Sudáfrica. Los resultados de esta investigación,
publicada en 2005, indicaron una reducción mínima
de 60 por ciento en las infecciones.
La membrana mucosa interior del prepucio
tiene mayor cantidad de células que pueden ser
blanco del VIH --especialmente las células de
Langerhans-- que la parte superficial externa,
volviéndolo más vulnerable a las infecciones que
otros tejidos peneanos. (Las células de
Langerhans pertenecen al sistema inmunológico y están en la piel).
Además, se considera que el área cálida y
húmeda que se halla entre el prepucio y la punta
del pene constituye un entorno favorable para el
VIH, que también puede penetrar el prepucio a causa de otros factores.
Señalando que la circuncisión no puede
brindar una garantía completa contra el VIH, los
trabajadores de la salud enfatizan la necesidad
de adoptar otras medidas de protección.
"Es clave asegurarse de que también se brinde
información clara y correcta sobre la continua
necesidad de otras medidas de prevención contra
el VIH", dijeron la Organización Mundial de la
Salud (OMS) y el Programa Conjunto de las
Naciones Unidas sobre el VIH Sida (Onusida) en un
documento de marzo de 2007, "Nuevos datos sobre
la circuncisión masculina y prevención del VIH:
implicaciones políticas y programáticas".
"Las comunidades, y particularmente los
hombres que optan por el procedimiento y sus
compañeras, requieren materiales informativos y
educativos cuidadosos y equilibrados, que
subrayen que la circuncisión masculina no es una
'bala mágica' para la prevención del VIH, sino
que es complementaria de otras maneras de reducir
el riesgo de infectarse", agregó.
Innocent Nyaruhirira, secretario de Estado a
cargo de la lucha contra el sida y otras
enfermedades reconoció que "se necesita más
tiempo para sensibilizar a todas las personas"
sobre los potenciales beneficios de la circuncisión.
No obstante, el gobierno sigue adelante con
la iniciativa, especialmente en lo que involucra
a recién nacidos, y grupos como estudiantes y
soldados, aunque todavía no hay cifras publicadas
sobre la cantidad de personas circuncidadas desde el comienzo de la campaña.
En la sala de espera del Hospital
Universitario de Butare, en el sur de Ruanda,
cada jueves se puede ver una fila de varias
personas --la abrumadora mayoría de ellos
adolescentes-- que aguardan su turno para que un médico los circuncide.
El Ministerio de Salud también empezó a
proporcionar equipamiento médico para realizar
circuncisiones en todos los centros de salud del país.
Según la OMS y Onusida, "lo más probable es
que los enfoques integrados para brindar
servicios de circuncisión masculina con otros
servicios esenciales sobre VIH y salud sexual sean sostenibles a largo plazo".
"Sin embargo, los programas verticales y
autónomos que proporcionan el paquete mínimo
recomendado de servicios pueden ser útiles a
corto plazo para expandir el acceso a servicios
seguros de circuncisión masculina, y para
capacitar proveedores en procedimientos
estandarizados, especialmente donde la demanda es
alta y los sistemas de salud son débiles", agregaron.
Actualmente, lo usual es que los padres
ruandeses circunciden a sus recién nacidos por
razones sociales, culturales o religiosas, aunque
más de 80 por ciento de la población es cristiana
y no tiene a la circuncisión como requisito
religioso (a diferencia de musulmanes y judíos).
Para Yvonne Umubyeyi, que llevó a su hijo de
dos años a hacer una consulta sobre circuncisión,
realizar ese procedimiento es un asunto de buena
higiene. "La intención no es proteger a mi hijo
contra el sida en el futuro", dijo a IPS.
Algunos alegan que la circuncisión reduce las
instancias de infecciones del tracto urinario y
cáncer del pene, entre otras enfermedades. Sin embargo, otros discrepan.
"El actual consenso de la mayoría de los
expertos es que la circuncisión no debería
recomendarse como estrategia preventiva para el
cáncer de pene", observó la Sociedad Estadounidense del Cáncer en su sitio web.
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