MUJERES-UGANDA: Situación escalofriante en campamentos Por Kwamboka OyaroNAIROBI, abr (IPS) - Para muchas mujeres
africanas, acceder a servicios de planificación
familiar es difícil, si no imposible. En momentos
de guerra, estos no existen, y ellas se vuelven
más vulnerables a la violencia sexual. La
situación en el norte de Uganda es un ejemplo.
Hace 20 años que los rebeldes del Ejército de
Resistencia del Señor (LRA, por sus siglas en
inglés) se enfrentan a las fuerzas gubernamentales.
El líder rebelde Jospeh Kony alega que luchan
para instaurar un gobierno basado en los Diez
Mandamientos bíblicos, pero viola los derechos
humanos al emplear niños como soldados, esclavos sexuales y porteadores.
Se acordó un cese del fuego en 2006, pero la
paz definitiva es difícil de sellar.
Kony tenía previsto firmar ese acuerdo el
jueves en una localidad ubicada entre Sudán y
República Democrática del Congo, pero pidió
continuar las negociaciones tras el intento de la
Corte Penal Internacional, con sede en La Haya,
de procesarlo a él y a otras figuras rebeldes
importantes por crímenes de guerra.
A raíz del conflicto, casi dos millones de
personas fueron desplazadas de sus hogares.
Cifras del Centro de Control de Desplazados
Interno, con sede en Ginebra, indican que 1,23
millones de personas viven en campamentos y lugares transitorios.
En los asentamientos, "las mujeres no pueden
desarrollar actividades económicas y por eso son
explotadas sexualmente. Incluso sus esposos las
impulsan a prostituirse con soldados,
concretamente uno al día", señaló Rosemary
Nyakikongoro, directora de programa del Foro de
Mujeres en Democracia, con sede en Kampala.
Nyakikongoro dio una conferencia con motivo
de un taller sobre salud reproductiva organizado
en la capital de Uganda bajos los auspicios del
no gubernamental Population Reference Bureau, con sede en Washington.
Niñas de tan sólo ocho años se ven obligadas
a tener relaciones sexuales a cambio de comida.
"Soldados y adolescentes que no van a la
escuela inician a las niñas en la actividad
sexual, por lo general se trata de una
violación", indicó Primo Madras, funcionario del
Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa).
El director ejecutivo de la organización
humanitaria Programa de Rescate y Cuidado de la
Infancia, Wilson Jaga, coincidió con él.
"En el norte de Uganda, violación y coerción
son habituales. Suele obligarse a las mujeres a
dormir con los soldados en sus chozas por
seguridad. Los efectivos son transitorios, y
cuando se van otros los reemplazan", señaló.
Un estudio del Unfpa de 2007 muestra que
cualquiera sea el método anticonceptivo existente
en los campamentos, a ellas se lo sacan de las manos.
El estudio de 2007 fue un seguimiento de una
investigación de 1994 acerca de la situación de
los desplazados en los cuatro campamentos.
Pero suele suceder que no hay anticonceptivos
o que son inaccesibles para ellos.
"A veces, los condones son gratis en los
campamentos del norte de Uganda durante un mes, y
al siguiente los venden. ¿Dónde van a conseguir
dinero los residentes de esos asentamientos para compararlos?", preguntó Jaga.
"En tiempos de guerra, las mujeres son
secuestradas para explotarlas sexualmente. En
esos casos no pueden decir nada, incluida la
cuestión de la anticoncepción", explicó Nyakikongoro.
Las mujeres en los campamentos también pueden
verse presionadas a tener hijos porque los
hombres alegan que hay que reemplazar a los
miembros de la comunidad que murieron.
"El conflicto existente en el norte de Uganda
hace difícil que los hombres se plieguen a la
planificación familiar. En tiempos de guerra
sienten que deben tener la mayor cantidad de
hijos antes de morir", explicó Deborah Mulumba,
conferencista del departamento de estudios de
género de la Universidad de Makerere, en Kampala.
El resultado es una tasa de fertilidad que
supera el promedio nacional. En los campamentos,
la proporción es de 7,4 hijos por mujer, en tanto
en el resto del país es de 6,7.
Pero Madras considera que esas cifras restan
importancia al problema y que las mujeres
desplazadas pueden llegar a tener hasta nueve hijos cada una.
En el ámbito nacional, 25 por ciento de las
niñas de menos de 18 años son madres y en los
campamentos es más de 40 por ciento.
"Es muy común ver niñas que son madres,
incluso de 12 años, en los campamentos del norte
de Uganda", indicó Mulumba en el taller.
La investigación del Unfpa de 1994 señala que
muchas mujeres optaban por abortar a raíz de la
explotación sexual y de la inseguridad de obtener
anticonceptivos. Y el estudio del año pasado
revela que en 10 años la situación no cambió mucho.
Además, las enfermedades de transmisión
sexual se propagan más fácilmente allí que en otros lugares del país..
La prevalencia en los asentamientos del virus
de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del
síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) es de 12 por ciento.
En Uganda, la prevalencia de la enfermedad en
adultos es de 6,5 por ciento, según el Programa
Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH/sida (Onusida).
Muchos soldados no usan condones porque
alegan que la relación sexual es menos placentera
y porque asumen que aun en caso de contraer el
VIH se van a morir antes de verse afectados por el sida en el campo de batalla.
Si a lo anterior se suma el clima de
impunidad respecto de los delitos sexuales en los
campamentos, la situación de las mujeres allí es escalofriante.(FIN/2008) Envíe sus comentarios al editor |