ARROZ-CAMBOYA: No hay alza de precios que por bien no venga Por Andrew NettePHNOM PENH, may (IPS) - El gobierno de Camboya ve
en el encarecimiento internacional de la
producción agrícola una oportunidad para cambiar
el destino de su sumergida economía.
Expertos extranjeros coinciden en que Camboya
tiene considerables posibilidades de mejorar su
producción de arroz, frutas, vegetales y otros
cultivos, pero también consideran que los
desafíos económicos, físicos y geográficos son enormes.
Aun si Camboya puede elevar la producción de
algunos cultivos como el arroz, algunos
especialistas manifiestan dudas sobre la
capacidad de los agricultores de pequeña escala de aprovechar la coyuntura.
El ministro de Comercio, Cham Prasidh,
declaró al periódico en inglés Cambodia Daily que
la crisis alimentaria brinda una oportunidad para
que este país se transforme en una de las mayores cuencas de arroz del mundo.
"Vemos el arroz como oro", señaló.
El ministro señaló que el aumento de valor de
los alimentos llevó al gobierno a reconsiderar su
estrategia económica y a poner el acento en la
agricultura. También anunció que el gobierno
tiene la intención de duplicar el área arrocera
hasta cinco millones de hectáreas.
Gobierno y donantes ponen sus esperanzas en
la agricultura como forma de aliviar la pobreza
rural endémica. Ochenta por ciento de los 14
millones de camboyanos viven en áreas rurales, al
igual que 90 por ciento de los pobres.
"Estimamos que sólo entre siete y ocho por
ciento de la producción total de arroz se
comercializa en el mercado internacional", señaló
Mahfuz Ahmed, economista del departamento de Asia
sudoriental del Banco de Desarrollo Asiático.
"Unas tres millones de toneladas adicionales
darían al país un papel preponderante en el
mercado de arroz, pero primero hay que mejorar la
calidad y la producción", añadió.
"Tenemos la posibilidad de convertirnos en un
proveedor de arroz clave del mercado mundial
detrás de Tailandia y Vietnam", señaló Yang Sang
Koma, presidente del Centro de Estudio y
Desarrollo de la Agricultura Camboyana (Cedac).
"Podríamos llegar a superar a Vietnam, que llegó al máximo de su capacidad".
"Es realista, pero el gobierno debe tener
políticas claras. Por un lado se refiere a que
Camboya se convierta en un cajón de verduras y
por otro, impulsan las zonas industriales. ¿Qué
es lo que quieren realmente?", añadió.
El Banco Mundial y otros donantes concuerdan
en que Camboya necesita poner énfasis en la
agricultura, y señalan que la exitosa producción
de China y Vietnam impulsó un mayor crecimiento industrial.
Generalmente se acepta que la producción de
arroz de Camboya supera su consumo, entre dos y
cuatro millones de toneladas al año, desde mediados de los años 90.
La superficie de tierras cultivadas también
se elevó en la última década, superando los 2,5
millones de hectáreas en 2006, según cifras del
Ministerio de Agricultura, pero aún está entre las más bajas de la región.
La producción promedio por hectárea ronda las
2,5 toneladas. Algunos agricultores llegan a
tres, pero la mayoría está entre 1.0 y 1,5.
Vietnam produce cuatro toneladas por hectárea,
según Ahmed, del Banco de Desarrollo Asiático.
"La mayoría de los agricultores son pobres y
viven de cosecha en cosecha. Se orientan más a la
subsistencia y apuntan más a sobrevivir que a
aumentar la producción", indicó Koma.
Camboya exportó 1,48 millones de toneladas de
arroz molido en la cosecha 2007-2008, una cifra
que el gobierno quiere elevar a cinco millones,
además de impulsar la producción de cultivos como soja, castaña de cajú y maíz.
"Hace 10 años no tenían suficiente alimento.
Que los agricultores exporten todo lo que
producen es un logro considerable", señaló Ahmed.
"Probablemente puedan producir más y exportar el
excedente. La superficie actual cultivada aún
está por debajo de la de mediados de los 60".
"El elevado valor del arroz será bueno para
Camboya", concordó Thomas Keustas, director de
país del Programa Mundial de Alimentos. "La
pregunta es cuánto puede aumentar el cultivo de
ese producto dado que también aumenta el costo de los suministros."
Los agricultores son los más castigados por
la presión inflacionaria que golpea a Camboya. El
precio de los fertilizantes se duplicó y el del
combustible se elevó entre seis y siete por ciento en los últimos seis meses.
Pero ese incremento es sólo uno de los
obstáculos que al aumento de la producción
agrícola. Otros son la falta de semillas, la
inseguridad de la titularidad de la tierra en
gran parte del país, la falta de información
técnica y las malas condiciones de infraestructura como caminería e irrigación.
La dificultad para los agricultores de
pequeña escala de acceder al crédito rural es
apremiante. Sólo cuatro por ciento de los
préstamos de los bancos fueron para iniciativas
agrícolas en 2007, según diversas evaluaciones.
Éstas barreras dificultan las posibilidades
de Camboya de competir en productividad con
Tailandia y Vietnam, donde transporte,
fertilizantes y pesticidas son más baratos.
"¿Cómo competir con la sofisticada producción
agrícola de Vietnam, donde las fresas llegan a
los supermercados de Phnom Penh a las 24 horas de
cosechadas?", señaló un observador extranjero que
pidió reserva de su identidad.
"La gente menciona palabras de moda como
mejoras de las cadenas de valor. Por ahora,
cuando se trata de agricultura todo lo que hay es
una pila de relaciones que nadie unió", ironizó.
"Todos esos factores hacen que los
agricultores no estén bien situados para sacar
provecho del aumento de precios", prosiguió.
"Ellos venden su producción, en su mayoría a
comerciantes vietnamitas y tailandeses que van
granja por granja, al poco tiempo de cosechada
porque los costos de producción son muy altos en comparación con sus ingresos".
Los depósitos son importantes, según Ahmed.
"Los pequeños agricultores no podrán sacar
provecho de las realidades del mercado a menos
que puedan guardar sus cultivos de tres a cuatro
meses, en vez de los actuales 60 días".
"Aun si Camboya puede elevar su producción de
arroz, todo aumento de rentabilidad será
capturado por los intermediarios y sus agentes a
menos que el agricultor pueda elegir a quién y
cuándo vender su cosecha", señaló Ahmed.
"Sólo tendrá ese poder de negociación cuando
tengan mayor acceso a depósitos, caminos, crédito
y demás. En este momento, cuando ellos venden es
cuando el precio es el más bajo", añadió.
¿Tendrá el gobierno la voluntad de cambiar el
equilibrio de poderes en todos los ámbitos a fin
de elevar la capacidad de negociación de los agricultores?
Numerosos especialistas creen que el gobierno
debe poner énfasis en una buena cosecha para el
año próximo, pero se necesita trabajar para
garantizar que los agricultores puedan aprovecharse de la coyuntura.
"A largo plazo, la cuestión es si se podrá
movilizar la cantidad de recursos suficientes y
si éstos llegarán a tiempo a los hogares que los
necesitan", señaló Ahmed. "Los gobiernos solos no
pueden hacerlo, se requiere un esfuerzo conjunto
entre donantes y organizaciones no gubernamentales".
"Los depósitos de almacenamiento son
importantes, pero no resolverán el problema por
sí solos", arguye Koma, de Cedac, que trabaja con
agricultores en la comercialización de cultivos
orgánicos, incluido el arroz certificado en el ámbito local.
"Nuestros agricultores tienen una producción
orientada a la subsistencia. Necesitamos tiempo
para que se orienten al mercado", añadió.
"También necesitamos reorientar a la
población que trabaja con los agricultores.
Tienen un conocimiento básico en materia
agrícola, quizá experiencia en desarrollo
comunitario, pero no habilidades empresariales", indicó Koma.
El potencial de Camboya puede evaluarse por
el hecho de que los grandes inversores, incluidos
varios fondos de capital, comienzan a ver oportunidades en el sector agrícola.(FIN/2008) Envíe sus comentarios al editor |