COMERCIO: Dialogando a través de la prensa Análisis de Aileen Kwa*GINEBRA, 25 jun (IPS) - Los países que no
participan en las negociaciones a puertas
cerradas sobre comercio de bienes agrícolas e
industriales de la OMC se ven obligados a
enterarse de los detalles a través de los periodistas.
Las deliberaciones no son transparentes,
aseguraron delegados de los países a IPS. La
mayoría de los países están excluidos de las
reuniones de alto nivel y de asistencia limitada. La frustración aumenta.
La "mini conferencia" ministerial fijada por
el secretariado de la OMC (Organización Mundial
del Comercio) para comienzos de este mes en su sede en Ginebra se suspendió.
"Todas las reuniones son restringidas. Solo
participan los amos del universo. A nosotros no
nos invitan", dijo el delegado de un país del
grupo de Asia, el Caribe y el Pacífico (ACP).
"Dios bendiga la libertad de prensa", agregó,
en alusión a las reseñas diarias de los boletines
"Inside U.S. Trade" y "Washington Trade Daily",
la fuente informativa preferencial sobre lo que
sucede en esas reuniones reservadas.
Los diplomáticos que presiden las principales
negociaciones --agricultura, bienes industriales
y acceso a los mercados no agrícolas (NAMA, por
sus siglas en inglés)-- dieron a conocer nuevos
documentos el 19 de mayo. Pero aún restan muchas diferencias sin resolver.
Los grandes países, entre ellos Brasil,
recomendaron al director general de la OMC,
Pascal Lamy, retrasar la "mini conferencia"
ministerial hasta que se logre una mayor convergencia.
Las negociaciones consistían el año pasado en
reuniones con más de 30 delegaciones. El proceso fue cambiado.
Altos funcionarios de los gobiernos de los
países con mayor presencia en la negociación,
tanto industrializados como en desarrollo, han
estado en Ginebra en las últimas tres semanas.
Comenzó una serie de consultas a pequeños grupos de esos funcionarios.
Estas reuniones a puertas cerradas han
incluido las celebradas en la Sala Verde de la
OMC, presididas por Lamy, con un solo delegado
por cada uno de 30 países considerados jugadores
fuertes, todos los miércoles y viernes de mañana.
Aunque no se las denomina así, estas
reuniones constituyen el "proceso horizontal" que
Lamy ha promovido desde hace algún tiempo. Su
idea es que se negocien simultáneamente las
cuestiones agrícolas y NAMA para facilitar coincidencias.
Al mismo tiempo, se celebran regularmente las
reuniones de alto nivel del Grupo de los 12
(G-12) en la oficina de Estados Unidos, que se
concentran en los asuntos más conflictivos de
NAMA. Apenas 12 o 13 delegaciones están invitadas.
Luego, se desarrolla lo que en la jerga
interna de la OMC se denomina "el proceso de
Don": las consultas desarrolladas por el
presidente de las negociaciones sobre NAMA, Donald Stepherson.
Mientras, el presidente de las negociaciones
sobre agricultura, el embajador neocelandés
Crawford Falconer, facilita lo que él llama
"paseo por el bosque", es decir, consultas sobre
productos especiales y mecanismos de salvaguardia.
Apenas 13 delegaciones están invitadas a
estas reuniones, entre ellas las de Estados
Unidos, Australia, Brasil, Canadá, Argentina,
Uruguay y Malasia, en nombre de los exportadores
que no subsidian su producción, e Indonesia,
India, China, Turquía, Corea del Sur y Kenia,
entre los que protegen sus sectores agrícolas.
Pero Falconer no interviene en las reuniones
sobre el acceso preferencial de los países ACP en
la Unión Europea y sobre productos tropicales.
Hubo instancias de diálogo por separado.
Hay escaso flujo de información entre los
diversos grupos de deliberación y de consulta.
Aun menos información circula entre el grupo
mayoritario de países, el de aquellos que no
participan en ninguna de esas reuniones.
Hubo alguna reunión sobre el G-12 para el
resto de las delegaciones en la misión de Estados
Unidos, pero, según una fuente que asistió, no se
aportó allí información nueva.
Los excluidos murmuran que "ya es hora" de
manifestarse contra la opacidad del proceso.
Y, a medida que pasa el tiempo, cada vez más
países dudan de que sea posible un acuerdo por la
ronda de Doha de negociaciones multilaterales de comercio para fines de julio.
"Era mucho más optimista hace unos pocos
meses. En estas reuniones no sucede nada. Estados
Unidos parece dedicado a echarles la culpa del
eventual colapso a los otros. La Unión Europea
está distraída. No parecen movilizados", dijo a
IPS el delegado de un país en desarrollo clave en las negociaciones.
Otros delegados especulan que Washington
trata de que la ronda de Doha sobre NAMA colapse
para que no se atribuya su fracaso a la negativa
de ese país a remover sus subsidios agrícolas.
Si no se alcanza un acuerdo en julio, las
posibilidades de éxito luego del receso del
verano boreal se reducen. Entre otras razones,
por la incertidumbre política en Estados Unidos.
"Es difícil imaginar que participe un
ministro del actual gobierno en la reunión
ministerial de septiembre", dijo un delegado.
* Primera de una serie de dos informes.(FIN/2008) Envíe sus comentarios al editor |