CAMBIO CLIMÁTICO Humedales en acelerada degradación
Por
Stephen Leahy
UXBRIDGE, Canadá, 22 jul (IPS) - Para evitar el
peor escenario previsto por el cambio climático,
deberían apuntalarse los humedales existentes y
crearse otros nuevos, dada la capacidad de
captura de carbono de estos ecosistemas, afirmaron científicos.
"Los humedales contienen enormes reservas de
carbono, alrededor de 20 por ciento del total del
planeta", dijo Eugene Turner, experto del
Instituto de Ecología Costera de la Universidad
del Louisiana, en el sudeste de Estados Unidos.
Pero los pantanos, entre ellos los bosques de
turba, continúan convirtiéndose a otros usos en
todo el mundo, lo que resulta en grandes
emisiones de carbono y metano, un potente gas de
efecto invernadero que tiene 21 veces el impacto
calórico del dióxido de carbono.
Por sí mismo, el cambio climático ya degrada
los pantanos, especialmente en la región ártica y
cerca de la antártica, donde se derriten los
bosques de turba otrora congelados de modo permanente, dijo Turner a IPS.
El asunto es motivo de análisis en la Octava
Conferencia Internacional sobre Pantanos de
Intecol (siglas en inglés de la Asociación
Internacional para la Ecología), que concluirá el
25 de este mes en Cuiabá, capital del occidental
estado brasileño de Mato Grosso.
"Los investigadores vienen midiendo las
enormes emisiones de carbono y metano en esas
regiones. Es una locura sumar a eso el drenaje o
el mal manejo de otros pantanos", señaló.
Las aves, los seres humanos que disfrutan
avistándolos y los ambientalistas que conocen su
capacidad de capturar carbono valoran enormemente
los pantanos. Pero casi nadie más.
Además de esa cualidad ecológica, estos
ecosistemas tienen una enorme biodiversidad, son
elementos clave en el control de inundaciones y
en el suministro de agua limpia.
Las recientes y desastrosas inundaciones en
la región medio-occidental de Estados Unidos
habrían sido mucho menos dañinas si los pantanos
de la región no hubieran sido drenados hace décadas, sostuvo Turner.
"En muchas partes del mundo, la humanidad
necesita un despertador para apreciar plenamente
los vitales servicios ambientales, sociales y
económicos que proveen los pantanos", dijo el
copresidente de la conferencia, Paulo Teixeira,
coordinador del Programa Ambiental Regional del Pantanal, con sede en Cuiabá.
Se trata de un esfuerzo conjunto de la
Universidad de las Naciones Unidas (UNU) y de la
brasileña Universidad Federal de Mato Grosso.
"El público no comprende los beneficios de
los pantanos. Esperamos cambiar esto en nuestra
reunión", declaró Teixeira en una entrevista.
La conferencia de Intecol evaluará el estado
de los humedales mundiales, identificará los
vacíos de conocimiento, promoverá una mayor
cooperación y consistencia en la ciencia de los
pantanos en todo el mundo y propondrá políticas urgentes, dijo.
El cambio climático aumentó drásticamente la
necesidad de proteger los humedales. Sin
reducciones sustanciales en la quema de
combustibles fósiles, en el futuro se perderá
hasta 85 por ciento de los pantanos.
Esa pérdida va mucho más allá de la
desaparición del hábitat de numerosas aves;
también liberará suficiente carbono y metano para
casi seguramente sumir al clima en una era de
cambios rápidos y extremos, según expertos.
"Demasiado a menudo en el pasado, sin darse
cuenta, la gente consideró que los pantanos eran
problemas que necesitaban una solución", dijo el
rector de la UNU y subsecretario general de la
Organización de las Naciones Unidas, Konrad Osterwalder.
"Además los pantanos son esenciales para la
salud del planeta. Vistos en retrospectiva, los
problemas en realidad han resultado ser el
drenaje de pantanos y otras 'soluciones'
orquestadas por nosotros, los humanos", señaló
Osterwalder en una declaración escrita.
Los humedales --que incluyen pantanos,
turberas, deltas de ríos, manglares, tundra,
lagunas y tierras anegables por ríos-- cubren
apenas seis por ciento de la superficie
terrestre, y contienen unos 771.000 millones de
toneladas de gases de efecto invernadero.
El dióxido de carbono y el metano que estos
ecosistemas capturan equivalen al contenido
actual de carbono de toda la atmósfera.
Alrededor de 60 por ciento de los humedales
del mundo --incluidos 90 por ciento de los de
Europa-- fueron destruidos en los últimos 100 años.
La intención fue desecar superficies con
fines agrícolas, el desarrollo urbano y la
extracción de turba, pero también desaparecieron
a causa de la contaminación, inundados por las
represas, drenados por canales y por el bombeo de agua subterránea.
Cuiabá, donde se celebra la conferencia, está
junto al Pantanal, gigante humedal sudamericano
que ocupa 165.000 kilómetros cuadrados --área
prácticamente equivalente a la del meridional
estado de Florida, Estados Unidos-- en Brasil, Bolivia y Paraguay.
Considerado uno de los ecosistemas más
biodiversos del mundo, el Pantanal es un complejo
mosaico de lagos, lagunas, ríos, bosques e islas boscosas.
Muchas de las miles de especies halladas allí
están en riesgo de extinción. También migran al
Pantanal gran cantidad de aves migratorias que
pasan el verano boreal en América del Norte.
Aunque está bajo presión del intensivo
desarrollo agrícola, industrial y urbano, el
Pantanal se sostiene "bastante bien", en parte
porque los gobiernos locales y estaduales
comprenden su valor como atracción turística, dijo Teixeira.
El desafío futuro es manejar las dimensiones
sociales y económicas y, como los humedales no
conocen fronteras políticas, desarrollar acuerdos
de manejo con Bolivia y Paraguay, que comparten el humedal.
El desafío más inmediato para los humedales
es la competencia por el agua y la tierra en un mundo cada vez más hambriento.
Teixeira y Turner coincidieron en que un
mejor manejo puede reducir esas presiones, así
como preservar los importantes servicios
ecológicos que brindan los humedales, entre ellos
la estabilización del clima, destacó el científico brasileño.
Preservar humedales saludables es una
alternativa mucho mejor que intentar arreglarlos
o recrearlos, opinó Turner. Estados Unidos gasta
entre 6.000 y 7.000 millones de dólares en la
restauración de los humedales de Everglades, en Florida, agregó.
"Los humedales pueden ser restaurados, pero
la mayoría de los intentos están fracasando. No
es fácil y lleva muchos años, incluso décadas", dijo.
El cambio climático global es la mayor
amenaza para los humedales. Si las temperaturas
mundiales promedio aumentan tres o cuatro grados,
entonces el Pantanal, como la mayoría de los
humedales, probablemente se secará.
Eso también liberará cantidades de carbono y
metano, haciendo que el clima se salga de madre.
Hasta ahora, la quema de combustibles fósiles
elevó 0,8 grados las temperaturas globales en
promedio, pero los aumentos han sido varias veces mayores en el Ártico.
Los humedales pueden jugar un rol importante
en la estabilización del clima. "Nuestro futuro
está vinculado a la salud de los humedales", dijo Turner.
(FIN/2008) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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