CAMBIO CLIMÁTICO-AMÉRICA LATINA: Números que asustan
Por
Emilio Godoy
MÉXICO, 22 nov (IPS) - América Latina y el Caribe
necesitan cientos o miles de millones de dólares
para hacer frente al impacto económico del cambio
climático, y esos fondos no abundan en el mercado internacional.
El Banco Mundial advirtió, ante legisladores
presentes en un foro que concluirá este domingo
en México, que cada desastre natural vinculado
con el cambio climático en la región, como
tormentas, sequías e inundaciones, cuestan, en
promedio, 0,6 por ciento del producto interno bruto de los países afectados.
Si la frecuencia de estos fenómenos aumenta
de uno cada cuatro años a uno cada tres, esos
desastres podrían reducir dos por ciento el
producto interno bruto por habitante y por década
en la región, según un informe presentado por
Laura Tuck, directora del Departamento de
Desarrollo Sustentable del Banco Mundial.
La economía caribeña podría sufrir pérdidas
de 6.000 millones de dólares hacia 2050 en gastos
de producción costera y en el turismo, la industria farmacéutica y la pesquera.
Aunque la contribución de América Latina a
las emisiones de gases invernadero, causantes del
cambio climático "es baja, la región necesitará
tomar medidas para permanecer en un ruta de alto
crecimiento (económico) y carbono bajo", dijo
Tuck en el foro, celebrado en la sede del Congreso legislativo mexicano.
En esta capital se dan cita 77 legisladores
de la región, bajo el auspicio del Congreso
mexicano, el Banco Mundial, la Alianza de
Comunicadores para el Desarrollo Sostenible
(COM+), la Organización Global de Legisladores
para el Equilibrio Ambiental (Globe) y la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
"Necesitamos fondos para tomar medidas contra
el cambio climático y los recursos son escasos",
dijo a IPS el legislador jamaiquino Noel Arscott.
En los próximos cinco años, esa isla caribeña
necesitará entre 1.000 millones y 2.000 millones
de dólares para desarrollar energías renovables,
como acción dirigida a atacar las emisiones de
gases de efecto invernadero procedentes del uso de combustibles fósiles.
América Latina es responsable de 12 por
ciento de la emisión de gases de efecto
invernadero, que provocan el aumento de la
temperatura y la alteración mundial del clima.
México y Brasil encabezan el listado de mayores emisores de la región.
"Podemos tomar medidas para modificar nuestra
matriz energética", pero "lo que necesitamos es
adaptación", para lo cual se requiere de fondos
procedentes de los países industriales, "que son
los que deben tomar medidas para reducir las
emisiones", dijo a IPS la diputada salvadoreña Lourdes Palacios.
El Salvador necesita 130 millones de dólares
para ejecutar proyectos de agua y saneamiento
ambiental. El Congreso legislativo de esa nación
salvadoreña aprobó hace poco un crédito del Banco
Interamericano de Desarrollo por 20 millones de dólares con esos objetivos.
La reunión de Globe, organización creada en
1989, se celebra en vísperas de la Conferencia de
las Partes de la Convención Marco de las Naciones
Unidas sobre Cambio Climático, en la ciudad polaca de Poznan.
La conferencia, que se desarrollará los días
9 y 10 de diciembre, evaluará el cumplimiento del
Protocolo de Kyoto de la Convención, que entró en
vigencia en 2005 y que obliga a los países
industriales a reducir sus emisiones de gases invernadero.
Estados Unidos está excluido de esos
compromisos, pues retiró su firma del Protocolo
en 2001, pocas semanas después del inicio de la
primera presidencia de George W. Bush.
Los efectos inmediatos del cambio climático
en América Latina y el Caribe son el incremento
de temperatura de 0,1 grados centígrados durante
la década pasada, huracanes intensos,
inundaciones en el sur de Brasil, Paraguay y
Uruguay y sequías en el sur de Chile, el sudoccidente de Argentina y en Perú.
Las consecuencias del cambio climático a
largo plazo en la región, según el informe del
Banco Mundial, incluyen la desaparición de
glaciares tropicales, la expansión de
enfermedades tropicales, la destrucción de
biodiversidad y ecosistemas --como mantos de
coral y selvas tropicales--, la caída de la
producción agrícola y la devastación de la infraestructura costera.
La productividad agrícola podría caer en
América del Sur entre 12 y 50 por ciento par
2010, dependiendo de un escenario climático
modesto o severo. En México podría registrarse
una pérdida casi total de la productividad
económica en 30 a 85 por ciento de las haciendas.
"Serán necesarios una política coherente y un
marco de inversión, tanto para la adaptación como
para la mitigación", planteó Tuck.
América Latina y el Caribe poseen más de 33
por ciento de la biomasa forestal del mundo, 50
por ciento de las selvas forestales y 65 por
ciento de biomasa forestal tropical. Sus
exportaciones agrícolas equivalen a 12 por ciento
del total mundial y tres por ciento del empleo agrícola.
El borrador de declaración final de la
reunión, al cual IPS tuvo acceso, propone que
hasta 2020 "los países en desarrollo más
importantes deben asumir compromisos adecuados
(…) para reducir la intensidad de las emisiones de carbono en su desarrollo".
Con ese fin, "deben contar con (…)
transferencias de recursos y tecnologías" de los países industriales.
Pero Tuck alertó de que "a pesar de las
innovaciones, América Latina y el Caribe se ha
estado moviendo en una ruta de crecimiento alto en carbono".
De esa cuenta, las emisiones por habitante de
dióxido de carbono, el principal de los gases
invernadero, generadas por consumo de energía
crecerían 9,5 por ciento para 2015 y 33 por ciento para 2030.
El Banco Mundial propuso a la región
establecer una "arquitectura internacional" en
materia de cambio climático y de políticas
internas para adaptarse a los efectos de ese
fenómeno y explotar las oportunidades de mitigación.
Tuck sugirió "mecanismos viables para
permitir el apoyo financiero a políticas que
reduzcan la deforestación y la degradación del
suelo, esquemas de comercio de carbono que
promuevan la energía hidráulica y la reducción de
barreras comerciales a los biocombustibles".
"Tenemos que calcular nuestra deuda ecológica
y la manera de pagarla", dijo la diputada salvadoreña Palacios.
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