AMBIENTE: Semillas urgentes para Haití
Sabina Zaccaro entrevista a KANAYO NWANZE ROMA, dic (Tierramérica
) - Es esencial la
participación de los más vulnerables en los
programas para desarrollar a Haití, dijo a
Tierramérica el vicepresidente del Fondo
Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA),
Kanayo Nwanze, que este año destinó 10,2 millones
de dólares a paliar la crisis alimentaria allí.
Más de 240.000 pequeños agricultores pobres
del país más pobre de América recibirán un
paquete con semillas de hortalizas y cereales,
mandioca, batata y plantas de banano, con el fin
de aumentar en 2009 la disponibilidad de
alimentos en la nación caribeña, devastada en los
últimos meses por una serie de tormentas y
huracanes que se sumaron a la carestía alimentaria global.
La crisis "golpeó duramente a Haití, porque
más de la mitad de sus alimentos son importados",
dijo en entrevista con Tierramérica el nigeriano
Nwanze, biólogo, doctor en entomología por la
estadounidense Universidad de Kansas y dedicado
por muchos años a la investigación agrícola.
TIERRAMÉRICA: ¿Cuál era el compromiso del
FIDA con los agricultores pobres de Haití antes
de los desastres climáticos de los últimos meses?
KANAYO NWANZE: Trabajamos en proyectos de
mediano a largo plazo, como el apoyo al riego en
pequeña escala, para mejorar la seguridad
alimentaria y ayudar a los agricultores a crear
resiliencia a las condiciones cambiantes,
especialmente los que viven en áreas aisladas o marginales.
La participación de los grupos más
vulnerables en la planificación y administración
de los programas de desarrollo es muy importante
para el FIDA. Esto significa capacitar al
personal de los programas, a beneficiarios y
socios públicos y privados, y fortalecer el
diálogo entre los pobres de las zonas rurales y el gobierno local.
En los últimos 30 años de trabajo con los
pobres de zonas rurales de Haití, el FIDA
financió siete proyectos con préstamos aprobados
por 84,3 millones de dólares y concedió subsidios
a organizaciones locales por 2,2 millones.
TIERRAMÉRICA: ¿Cómo ayudará el paquete de
10,2 millones de dólares a la agricultura?
KN: La prioridad es un rápido impacto en la
producción local y aumentar la disponibilidad de
alimentos básicos en los mercados. Con nuestra
agencia hermana, la FAO (Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación), distribuiremos a unos 240.000
pequeños cultivadores un paquete con semillas de
hortalizas y cereales, mandioca, batata y plantas
de banano. La capacidad nacional de producir
semillas se fortalecerá en un esfuerzo por mejorar la seguridad alimentaria.
TIERRAMÉRICA: ¿Cómo se vincula esto con otros
proyectos de largo plazo para ayudar a los pobres
de las zonas rurales de Haití?
KN: El más reciente (de 27 millones de
dólares) se fijó para rehabilitar sistemas de
irrigación colectiva usados por miles de pequeños
agricultores en dos de las áreas más pobres: las
provincias Nororiental y Noroccidental.
El FIDA está respondiendo a una clara
necesidad de mejorar prácticas, especialmente en
el manejo del agua. Pese a la enorme
deforestación y erosión, todavía hay mucho
potencial en los suelos haitianos. Si logramos
llevar agua a los pequeños predios, incluso sin
fertilizantes los agricultores podrían mejorar
significativamente los rendimientos, pasando de una a tres cosechas anuales.
Ese proyecto ayudará a 18.000 familias de
áreas rurales remotas, permitiendo a los
agricultores dedicarse a una mayor gama de
cultivos y estimular la producción con un mejor manejo del agua.
El FIDA continuará trabajando con
asociaciones de usuarios de agua para compartir
las responsabilidades administrativas del sistema
de riego y ayudará a crear un programa nacional
de manejo hídrico para la agricultura.
También apoyamos iniciativas para que los
minifundistas haitianos mejoren los sistemas
combinados de cultivos e intensifiquen las
plantaciones alimentarias y de hortalizas con
miras a hacer frente al cambio climático.
TIERRAMÉRICA: Las remesas familiares desde la
diáspora haitiana, en su mayoría radicada en
Estados Unidos, son vitales para muchos pobres.
Pero preocupa que la crisis financiera mundial altere el flujo de esa ayuda.
KN: Según un informe del Banco Interamericano
de Desarrollo, tras un crecimiento de dos dígitos
durante años, el valor de las remesas enviadas
desde Estados Unidos a América Latina y el Caribe
decaerá este año en términos reales.
Esto es muy preocupante para muchas familias
haitianas que dependen del dinero enviado por
amigos y familiares para satisfacer sus necesidades cotidianas.
Una manera de cumplir este desafío es la
innovación. El FIDA apoya al banco alternativo
Fonkoze ("hombro a hombro" en lengua creole), que
atiende a quienes no pueden acceder a la banca tradicional.
Ahora apoyamos una iniciativa de una tarjeta
prepaga de remesas para los haitianos que
trabajan en Estados Unidos. Funciona en el
circuito de la tarjeta Visa, cuesta apenas un
dólar mensual y permite que el empleador del
trabajador titular de la tarjeta deposite
directamente fondos de su salario sin cargo en la
"cuenta de inversiones" del Fonkoze para la
familia que vive en una zona rural de Haití.
Al abrir la cuenta, el cliente autoriza al
Fonkoze a invertir el saldo en micro-préstamos
para iniciativas de comunidades rurales. La
tarjeta es un mecanismo integrado más eficiente
de canalizar el dinero, y cuesta menos que las transferencias tradicionales.
* Este artículo fue publicado originalmente el 6
de diciembre por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica.
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