DERECHOS HUMANOS-EEUU: El juramento hipócrita Por William FisherNUEVA YORK, 7 abr (IPS) - Médicos asistieron a
agentes de la CIA en duros interrogatorios a
prisioneros por la "guerra contra el terrorismo"
en la base naval de Estados Unidos en Guantánamo,
Cuba, y en cárceles secretas en otros países,
según un informe reservado de la Cruz Roja.
El documento, conocido este martes, Día
Mundial de la Salud, también revela que los
jueces ignoraron los problemas de salud mental de
los testigos del gobierno en juicios contra supuestos "terroristas".
En este informe de 40 páginas, el Comité
Internacional de la Cruz Roja concluyó que
profesionales médicos que trabajaban para la CIA
(Agencia Central de Inteligencia) estuvieron
activamente involucrados en interrogatorios abusivos.
El informe llegó a manos de Mark Danner,
periodista que ha realizado profundas
investigaciones sobre la tortura, quien lo
publicó en The New York Review of Books.
El texto califica la participación de
profesionales de lka salud en esos
interrogatorios de "flagrante violación de la ética médica".
En los interrogatorios se practicaban métodos
como el "waterboarding", similar al "submarino",
muy utilizado por las dictaduras latinoamericanas
en los años 70 y 80, que consiste en una simulación de ahogamiento.
Por otra parte, en un dictamen que pasó
desapercibido la semana pasada, el juez Emmet
Sullivan concluyó que el Departamento de Justicia
(fiscalía general) ocultó los antecedentes de
enfermedad psiquiátrica de un testigo del
gobierno usado en una cantidad "significativa" de
acusaciones contra prisioneros en Guantánamo.
Sullivan indicó que el testigo, quien a su
vez también estaba detenido, asistía a
tratamiento psiquiátrico todas las semanas por una enfermedad seria.
El gobierno pretendía, con información
aportada por este testigo, mantener detenido a
Aymen Saeed Batarfi, médico yemenita prisionero desde 2001 en Guantánamo...
El juez criticó al gobierno por no presentar
los antecedentes médicos de los testigos, y
advirtió que las declaraciones de éste en
particular podrían dar motivo a apelaciones en otros casos.
También ordenó a los abogados del
Departamento de Justicia explicar por qué no
debería citarlos por desacato al tribunal.
La seman pasada, Batarfi se convirtió en el
segundo prisionero en quedar libre mediante los
nuevos procedimientos de evaluación implementados
por el presidente Barack Obama.
El acuerdo sellado con los abogados del
gobierno le permitirá a Batarfi reanudar su
demanda si no es entregado a un país que le
resulte aceptable en un plazo de 30 días. El
acuerdo todavía tiene que ser evaluado por un juez.
La Cruz Roja --única agencia internacional al
que los estados están obligados a franquear el
acceso a todos los detenidos-- concluyó a fines
de 2006 que profesionales médicos que trabajaban
para la CIA controlaban a los prisioneros
sometidos al "waterboarding", aparentemente para
asegurarse de que no se ahogaran.
También hubo trabajadores médicos presentes
cuando guardias confinaron a prisioneros en cajas
pequeñas, con sus brazos encadenados al techo, en
celdas heladas y arrojándolos reiteradamente
contra las paredes, señala el informe.
El reporte de la Cruz Roja se basa sobre
declaraciones de 14 prisioneros que supuestamente
pertenecían a la red extremista Al Qaeda
trasladados a Guantánamo a fines de 2006.
El estudio advierte que, aunque su labor
hubiera sido impedir la muerte o daños
permanentes a los prisioneros, las prácticas de
estos profesionales constituyó una violación de la ética médica.
Su rol fue, fundamentalmente, apoyar a los
interrogadores, no proteger a los prisioneros,
además de que "participaron en los maltratos", agrega.
"Los profesionales de la salud violaron las
responsabilidades éticas al participar en la
tortura y el abuso de detenidos de Estados
Unidos", dijo a IPS Frank Donaghue, presidente de
la organización de médicos Physicians for Human Rights (PHR).
"Durante mucho tiempo PHR reclamó una plena
investigación" al respecto, agregó.
"Es hora de que la Asociación Médica
Estadounidense, la Asociación Psicológica
Estadounidense y otras (organizaciones
profesionales) reclamen la formación de una
comisión no partidaria para investigar estos delitos", enfatizó Donaghue.
Estas instituciones "deben sancionar a
cualquiera de sus miembros que haya violado su ética profesional", agregó.
"El gobierno de (George W.) Bush (2001-2009)
convirtió a la medicina en un arma, al usar a
profesionales de la salud para destrozar cuerpos
y mentes de los detenidos", declaró John
Bradshaw, director de la filial de PHR en Washington.
"El Congreso (legislativo) debe actuar para
restablecer la ética médica, autorizando
finalmente a una comisión no partidaria que investigue estos delitos", agregó.
"PHR observa la ironía de que este informe
secreto durante tanto tiempo, que deja al
descubierto una crisis ética en las profesiones
curativas, haya salido a la luz en el Día Mundial
de la Salud, el 7 de abril", dijo a IPS Jonathan
Hutson, portavoz de la organización.
El médico Steven H. Miles, del Centro para la
Bioética de la Universidad de Minnesota, dijo que
en las últimas décadas la tortura casi siempre
había involucrado a médicos, y que para disuadir
futuras conductas inapropiadas el rol de estos
profesionales en el programa de la CIA debería
ser plena y públicamente conocido.
Las organizaciones profesionales condenaron
la participación de sus miembros en interrogatorios de detenidos.
El informe de la Cruz Roja señala que, por
momentos, según los relatos de los detenidos, los
trabajadores médicos "daban instrucciones a los
interrogadores para que continuaran, ajustaran o
interrumpieran métodos particulares".
El texto no señala si el personal médico en
sitios de la CIA eran médicos, psicólogos,
asistentes médicos o paramédicos militares.
Khalid Shaikh Mohammed, autoproclamado
principal planificador de los ataques del 11 de
septiembre de 2001 contra Nueva York y
Washington, dijo a los investigadores que cuando
lo sometieron al submarino su pulso y su nivel de
oxígeno eran controlados, y que un asistente
médico interrumpió el procedimiento en varias ocasiones.
Otro prisionero, Walid bin Attash, a quien
previamente le habían amputado una pierna, dijo
que cuando lo obligaron a estar parado durante
días, con sus brazos encadenados sobre su cabeza,
un trabajador de la salud medía periódicamente la
hinchazón en su pierna intacta y terminó ordenando que le permitieran sentarse.
Poco después de asumir la presidencia de
Estados Unidos, en enero, Barack Obama ordenó el
cierre de la prisión de Guantánamo y de los
sitios de detenciones secretas de la CIA.
También ordenó que la Cruz Roja fuera
informada rápidamente de cada persona detenida
por esa agencia de inteligencia o cualquier otra.
En cuanto al caso de Batarfi, el psicólogo
Jeffrey Kaye, radicado en la occidental ciudad de
San Francisco, dijo a IPS que un juez puede
excluir un testimonio alegando motivos de competencia.
El nuevo director de la CIA, Leon Panetta,
declaró que "nadie que actúe en base a la
orientación legal del Departamento de Justicia en
el momento debería ser investigado, y mucho menos castigado".(FIN/2009) Envíe sus comentarios al editor |