AMBIENTE: México no cruza umbral de energías limpias
Por
Emilio Godoy MÉXICO, jun (Tierramérica
) - Pese a su potencial
de sol, viento y agua, México ha desaprovechado
el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) previsto
en el Protocolo de Kyoto, para ampliar su matriz
de fuentes renovables de energía.
México, responsable de 1,5 por ciento de la
producción mundial de gases de efecto
invernadero, fue elegido por la Organización de
las Naciones Unidas para ser anfitrión de las
celebraciones principales del Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de Junio.
El último dato oficial de emisiones de gases
de efecto invernadero, de 2002, indicaba que este
país lanzaba a la atmósfera 643 millones de
toneladas de dióxido de carbono. Sesenta y uno
por ciento corresponden al consumo y generación
de energía, 22 por ciento a la industria y 14 por ciento a la deforestación.
La electricidad, que depende sobre todo de
centrales a hidrocarburos, aporta unos 114
millones de toneladas de carbono por año.
De esa cuenta, México podría aprovechar más
el MDL para desarrollar las fuentes eólica, solar
y geotérmica, la eficiencia energética y la
sustitución de combustibles fósiles, lo que le
permitiría reducir sus emisiones en unos 130
millones de toneladas, según el Fondo Mexicano del Carbono (Fomecar).
México registró 115 proyectos ante el MDL,
pero sólo 10 están en ejecución. Para mayo, se
habían emitido 5,7 millones de Certificados de
Reducción de Emisiones de Carbono (CER).
El objetivo del MDL es que las naciones
industrializadas inviertan en proyectos para
disminuir las emisiones en los países en
desarrollo a fin de compensar las que no lograron
reducir en su propio territorio.
Así los países del Norte industrial obtienen
CER que contabilizan a su favor como si
estuvieran reduciendo su propia contaminación climática.
Pero "el MDL está en una etapa de transición,
se ha agotado. En el caso de México, ha sido un
tanto decepcionante por el número de proyectos y
la cantidad de bonos emitidos", dijo a
Tierramérica Gabriel Quadri, ex director del
estatal Instituto Nacional de Ecología y director de la empresa Ecosecurities.
Esta firma se dedica a asesorar iniciativas
del MDL y a la colocación de CER. Empresas u
otras entidades de países en desarrollo deben
demostrar que su proyecto captura o reduce gases
invernadero, lo registra ante el MDL y puede
vender bonos de carbono a países industriales.
El Protocolo de Kyoto, en vigor desde 2005
para frenar el cambio climático, obliga a los
países industrializados que lo ratificaron a
abatir sus emisiones de gases a un volumen 5,2
por ciento inferior al de 1990, con plazo en 2012.
Pero "el MDL se ha convertido en una forma de
comercializar bonos, y no se ha cumplido el
objetivo de promover el desarrollo sustentable",
criticó María José Cárdenas, coordinadora de
Energía y Cambio Climático de la organización ambientalista Greenpeace.
En México "existe un gran potencial en la
eficiencia energética. Se consume mucha energía,
hay mucho derroche", subrayó Miguel Breceda,
investigador del Programa de Energía de la
estatal Universidad Autónoma de la Ciudad de México.
El informe del Banco Mundial "Estado y
tendencias del mercado del carbono 2009", estimó
que en 2008 se realizaron transacciones por 705
millones de dólares, con certificados
equivalentes a 123 millones de toneladas de
carbono. América Latina tiene cuatro por ciento de ese mercado.
Un bono emitido en México se cotiza en las
plazas internacionales entre 11 y 14 dólares,
casi la tercera parte del valor de julio de 2008.
En este país sólo 45 empresas informan
voluntariamente sus emisiones y 27 transan sus reducciones en el mercado.
En 2006 nació el Fomecar, un fideicomiso
multisectorial para dar asistencia técnica y
financiera a proyectos sustentables y de mitigación del cambio climático..
La entidad, establecida por el estatal Banco
Nacional de Comercio Exterior y el no
gubernamental Centro Mario Molina, cuenta con
aportes nacionales y de la cooperación alemana y europea.
El Fomecar ya autorizó nueve proyectos por
unos 1.000 millones de dólares, equivalentes a
unos 2,7 millones de bonos de carbono, e
identificó 80 proyectos potenciales por 13.382
millones de certificados anuales.
El fideicomiso busca crear un mercado
nacional de carbono, alentando a más empresas mexicanas a participar.
En mayo, la Alianza para la Energía Renovable
y la Eficiencia Energética anunció el
financiamiento de un estudio sobre la creación de
un mercado de créditos de carbono para la
industria automotriz mexicana, ejecutado por el
no gubernamental Centro de Transporte Sustentable.
La meta de la Alianza, con sede en Viena, es
acelerar el mercado mundial de la energía sostenible.
La evolución del MDL depende de la
negociación del acuerdo que sucederá al Protocolo
de Kyoto, y que debería culminar en una reunión a
celebrarse en diciembre en Copenhague.
Breceda propuso simplificar los trámites del
MDL. "Se desarrollaron para evitar proyectos que
no mostraran viabilidad o que tuvieran subsidios
cruzados. La legislación tendría que ser más flexible", sostuvo.
Para Quadri, México tendrá que asumir
compromisos obligatorios en el nuevo tratado, lo
que contribuirá a potenciar su mercado de carbono.
"El MDL tendrá que quedar para los países con
menos desarrollo, los más pequeños, no como
México, que no puede jugar a ser un país en
transición", apuntó Cárdenas, que propone un
programa de reducción de emisiones para los
sectores más contaminantes, como el petrolero, el
de generación eléctrica y el cementero.
El informe del Banco Mundial concluyó que
"hasta ahora, el MDL no ha registrado más de 430
proyectos por año". En marzo había en todo el
mundo más de 4.500 proyectos a la espera de aprobación.
* Este artículo fue publicado originalmente el 6
de junio por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica.
(FIN/2009) Envíe sus comentarios al editor |