CAMBIO CLIMÁTICO Campo fértil para la biopiratería
Por
Ranjit Devraj
NUEVA DELHI, jul (IPS) - Compañías biotecnológicas
suelen patentar cultivos genéticamente
modificados para soportar la presión del cambio
climático, sin importarles que perjudican a los
agricultores tradicionales que, en muchas
ocasiones, habían desarrollado antes tales innovaciones.
"Las características resistentes al clima que
los gigantes de la biotecnología vienen
patentando han evolucionado a través de siglos"
de la mano de varias generaciones de
agricultores, dijo a IPS la ambientalista Vandana
Shiva, radicada en Nueva Delhi.
Al percibir una mera oportunidad de negocios
en el cambio climático, las compañías que
desarrollan transgénicos han acumulado "un desastre tras otro", sostuvo Shiva.
"Con esta nueva forma de biopiratería, la
industria biotecnológica se muestra como la
salvadora, y lleva a los gobiernos y el público a
creer que, de no ser por ellas, no habrá semillas
resistentes" al cambio climático, dijo.
Al reivindicar como propios "todos los
cultivos y todas las características" resistentes
al cambio climático con sus patentes, "la
industria cierra otras opciones futuras de
adaptación" al recalentamiento del planeta, agregó.
Shiva nombró a cuatro empresas --la alemana
BASF Bayer, la suiza Syngenta y las
estadounidenses Monsanto y DuPont-- como líderes
en el juego de monopolizar los genes que permiten
a los cultivos soportar efectos del cambio
climático, como inundaciones, sequías, invasiones
de agua salada, calor y radiaciones ultravioletas más fuertes.
En 2001, la organización Navdanya, de la que
Shiva es activista, desafió con éxito la
propiedad de atributos que reclamaba la
corporación estadounidense RiceTec para su
variedad de arroz basmati, aromático y de grano largo.
Luego de demostrarse que la variedad de
RiceTec contenía material genético desarrollado
antes por los agricultores, la Oficina de
Patentes y Marcas Registradas de Estados Unidos desestimó el reclamo.
De modo similar, Navdanya, junto con
Greenpeace Internacional y la organización de
campesinos indios Bharat Krishak Samaj logró que
se revocara en 2004 las patentes conseguidas para
la variedad india de trigo Nap Hal por Monsanto,
la mayor corporación mundial de semillas.
Un anuncio de Monsanto reza: "Nueve mil
millones de personas que alimentar. Un clima cambiante. ¿Ahora qué?".
Luego señala que los transgénicos son la
respuesta, aunque países en desarrollo los
rechazan en favor de una agricultura tradicional,
basada sobre el almacenamiento de semillas luego
de las cosechas y no en su compra.
Navdanya difundió el mes pasado una lista de
cientos de cultivos resistentes al clima
desarrollados por comunidades en varios estados
indios, pero cuyas patentes fueron tramitadas por empresas biotecnológicas..
La publicación del informe, titulado
"Biopiratería de cultivos resistentes al clima",
responde a la exclusión de las innovaciones de
los agricultores tradicionales de los planes
gubernamentales de acción en materia de cambio
climático, el cual sí incluye la biotecnología.
Los gobiernos del Sur se pronunciaron por no
ceder a países del Norte la patente de
tecnologías amigables con el ambiente, como quedó
de manifiesto en las negociaciones sobre cambio
climático realizadas del 1 al 12 de junio en Bonn, afirmó Shiva.
China y el Grupo de los 77 (G-77), que reúne
a 130 países en desarrollo, propusieron "dar
todos los pasos necesarios para excluir
obligatoriamente la expedición de patentes a
tecnologías amigables con el clima" en poder de
24 países industriales y "que pueden usarse para
adaptarse al cambio climático o mitigarlo".
Esta propuesta del G-77 es una de varias
presentadas por países en desarrollo para allanar
las barreras que levantan las patentes a la
transferencia de tecnologías necesarias para la
adaptación al cambio climático y su mitigación.
Bolivia, por ejemplo, propone "revocar en los
países en desarrollo todas las patentes
existentes sobre tecnologías esenciales/urgentes
y ambientalmente sanas para adaptarse al cambio climático o mitigarlo".
En cambio, los países industriales --en
particular Australia, Canadá, Estados Unidos,
Japón y Suiza-- insisten en regímenes de
propiedad intelectual fuertes, y rechazan,
incluso, las excepciones ya acordadas en el marco
de la Organización Mundial del Comercio.
El no gubernamental Grupo ETC, que defiende a
los pequeños agricultores desde Ottawa, advirtió
el año pasado que los gigantes biotecnológicos
utilizan el cambio climático para mejorar su
posición en el mercado de semillas.
Esta preocupación quedó en evidencia durante
las negociaciones de Bonn, con la propuesta de
crear un comité, un panel asesor u organismo
designado para "abordar proactivamente las
patentes y cuestiones relacionadas de derechos de
propiedad intelectual", de modo de "garantizar
tanto la mayor innovación como el mayor acceso a
tecnologías para la mitigación y la adaptación".
(FIN/2009) Envíe sus comentarios al editor |