POLÍTICA: Asperezas entre Occidente e Islam amenazan perpetuarse
Por
Thalif Deen
NACIONES UNIDAS, 7 jul (IPS) - Cuando el
presidente de Estados Unidos, Barack Obama,
renegó formalmente de la "guerra contra el
terrorismo", se despertó la esperanza de que
acabaran las fricciones entre Occidente y el Islam. Pero eso no ocurrió.
Obama articuló un viraje significativo en la
política estadounidense cuando dijo en El Cairo,
el 4 de junio y ante un auditorio
predominantemente musulmán, que su país "no está
--y nunca estará-- en guerra con el Islam".
Lo que expresó entonces fue aplaudido en todo
el planeta, incluso su llamado a "un nuevo
comienzo" en el vínculo "entre Estados Unidos y
los musulmanes en todo el mundo".
Pero Estados Unidos y Europa occidental no se
han puesto al día con esa aparente euforia política.
"La retórica de la 'guerra contra el
terrorismo' puede haberse abandonado. Pero muchos
civiles todavía sufren la realidad del frente de
guerra", dijo a IPS Mark Lattimer, director
ejecutivo del Grupo Internacional sobre el
Derecho de las Minorías, con sede en Londres.
La amenaza ha recrudecido para muchas
comunidades del mundo musulmán en los últimos meses, según Lattimer.
La mejor señal al respecto, agregó, es el
resultado de las elecciones al Parlamento
Europeo: partidos de derecha de las 27 naciones
de la Unión Europea, incluidos varios que suelen
emitir fuertes críticas a los musulmanes en
general, lograron resonantes éxitos.
Entre ellos, Lattimer mencionó al holandés
Partido de la Libertad en Holanda (liderado por
Geert Wilders, un antimusulmán manifiesto), el
danés Partido Popular y el británico Partido
Nacional. En cambio, acotó, la ultraderecha
perdió apoyo en países como Francia.
Según Lattimer, no hay señales de que la
opinión pública europea se haya vuelto más
respetuosa de las comunidades musulmanas, pues en
la mayoría de los casos ocurre más bien lo contrario.
En Francia, un grupo de legisladores,
apoyados por el presidente Nicolas Sarkozy,
proponen prohibir la burqa, vestimenta que cubre
de pies a cabeza a mujeres de algunas corrientes del Islam.
El parlamento francés prohibió en 2004 el uso
de velos y pañuelos con que niños y niñas de
ciertas vertientes de la fe musulmana se cubren la cabeza.
Obama dijo al respecto en El Cairo: "Los
países occidentales deben evitar impedir que los
ciudadanos musulmanes practiquen la religión como
mejor les plazca, por ejemplo dictando qué
vestimenta debería usar una mujer musulmana."
"No podemos esconder la hostilidad hacia
ninguna religión detrás de una fachada de liberalismo", agregó.
El Grupo Internacional sobre el Derecho de
las Minorías estimó la semana pasada que, a pesar
del cambio de enfoque de Estados Unidos, la
población civil del mundo musulmán afronta más
riesgos que antes en países ubicados en el frente
de la "guerra contra el terrorismo".
Al presentar su clasificación mundial anual
"de pueblos bajo amenaza", esta organización de
derechos humanos informó que las minorías
musulmanas y no musulmanas corren crecientes
riesgos, principalmente en África, Asia y Medio Oriente.
Entre los países que encabezan la lista
figuran Somalia, Iraq, Sudán y Afganistán.
Minorías de todos ellos sufren una violencia
generalizada y sistemática, al igual que en otros
como República Democrática del Congo.
Pakistán fue la nación que más puestos escaló
en la lista respecto de años anteriores, y
también aparecen en ella Etiopía, Eritrea,
Georgia, Zimbabwe, Guinea, Níger, Kenia, Israel y Palestina.
La mitad de los primeros 20 países de la
nómina son africanos, y seis son asiáticos. En
esta clasificación anual se enumera a los estados
sobre la base de la amenaza de genocidio,
matanzas masivas y represión violenta.
El estudio señala que la respuesta militar al
extremismo violento, tal como ha sido promovida
por Estados Unidos y sus aliados, creó una nueva
generación de conflictos de identidad que
pusieron en peligro a comunidades civiles enteras.
La "guerra contra el terror", declarada por
el ex presidente estadounidense George W. Bush
(2001-2009) tras los atentados que acabaron con
3.000 vidas en Nueva York y Washington el 11 de
septiembre de 2001, devastó a organizaciones
humanitarias legítimas del mundo musulmán,
advirtió el mes pasado la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU).
Esas organizaciones son investigadas por
agencias del orden público de Estados Unidos o
fueron declaradas terroristas por organismos del
gobierno, explicó la ACLU, la institución no
gubernamental nacional más antigua de las
dedicadas a los derechos humanos y civiles.
Obama se comprometió en El Cairo a solucionar
esa situación. "En Estados Unidos, las normas
sobre donaciones benéficas han vuelto más difícil
que los musulmanes cumplan con sus obligaciones religiosas", dijo.
El presidente aseguró que procurará, en
cooperación con instituciones representativas de
los siete millones de musulmanes estadounidenses,
"asegurar que puedan cumplir con la zakat",
término en árabe que denomina el mandamiento de caridad.
Luego de ocho años de gobierno de Bush, de
muy mala imagen en el mundo islámico, Estados
Unidos lanza un nuevo enfoque: no todos los
musulmanes son terroristas, ni deberían ser
tratados como sospechosos de terrorismo en los aeropuertos de todo el mundo.
Pero, como advirtió Obama, los cambios no
ocurrirán de la noche a la mañana. Serán, al menos, dolorosamente lentos.
Lattimer consideró que cuando haya problemas
en los distintos países afectados como para que
el Consejo de Seguridad de la ONU los atienda ya
se habrán perdido muchas oportunidades de solución.
Cuando se llegue a ese escenario, "la
situación se habrá politizado, habrá posiciones
tomadas" por las distintas partes involucradas "y
el gobierno del país en cuestión sentirá que su
credibilidad está en juego", señaló.
Aunque el Consejo de Seguridad cuenta con
herramientas poderosas --censura, sanciones y, en
casos extremos, el uso de la fuerza--, los antecedentes no lo son tanto.
Habría que concentrarse en las acciones
tempranas, no sólo en reaccionar a las crisis, agregó.
Mientras, tres de los cuatro países en la
lista de "estados terroristas" del Departamento
de Estado (cancillería) estadounidense son
musulmanes: Irán (desde 1984), Sudán (desde 1993)
y Siria (desde 1979). La única excepción es Cuba (1982).
Libia, Iraq (ambos musulmanes) y Corea del
Norte han sido eliminados de la lista. Pero el
país asiático podría volver en cualquier momento,
a causa de las continuas amenazas nucleares que lanza a sus vecinos.
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