MINERÍA-ARGENTINA: Universidades en zona de riesgo ético Por Marcela ValenteBUENOS AIRES, jul (IPS) - Una organización no
gubernamental de Argentina advierte que un
consorcio minero, cuestionado por operaciones
contaminantes, reparte utilidades millonarias con
universidades públicas desde hace dos años, con
lo cual se amenazaría así la independencia de sus eventuales informes técnicos.
El alerta fue disparado por el biólogo Raúl
Montenegro, de la Fundación para la Defensa del
Ambiente, a raíz del reparto de beneficios por
más de 86 millones de pesos (unos 22 millones de
dólares) que hizo Minera Alumbrera Limitada en
2008 y este año entre 40 universidades de
distintas provincias, por un compromiso legal.
La documentación obtenida por Montenegro
muestra la distribución proporcional hecha por el
Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que
reúne a los rectores de todas las casas de altos
estudios públicas de Argentina, sin que la
información se difunda ni los detalles y destino de los fondos.
Montenegro, profesor de biología en la
Facultad de Psicología de la Universidad Nacional
de Córdoba (UNC), en la central ciudad homónima,
pidió a esa casa de estudio rechazar su cuota de
esos fondos, crear una comisión que investigue
cómo se aceptaron, y pedir en forma "urgente" el
rechazo del dinero por parte de las demás universidades.
A raíz de su advertencia, la Facultad de
Psicología de la UNC fue la única que se
pronunció por el rechazo y, tal como recomendó
Montenegro, pidió a la UNC investigar los hechos.
La universidad cordobesa, la más antigua del
país, se comprometió a estudiar más a fondo el tema y pronunciarse en agosto.
Este académico y dirigente ambientalista,
ganador del premio Nobel Alternativo 2004 por su
desempeño, dijo a IPS que esos aportes
"condicionan la necesaria independencia de las
universidades a la hora de elaborar dictámenes
técnicos". Además, advirtió, la firma que
distribuye los beneficios "tiene serios cuestionamientos por contaminación".
"Aceptar o no los fondos no es un tema
técnico, es político. La universidad debe decir
que no, porque lo contrario es violar normas éticas", añadió.
Silvana Buján, de la Fundación Bios, informó
a IPS que pidió lo mismo a la Universidad
Nacional de Mar del Plata, en el sur de la
oriental provincia de Buenos Aires, es decir que
se rechacen esos fondos que fueron aceptados por
el CIN, pero que no le respondieron.
"Entre los docentes (profesores) hay dos
posturas sin matices: o se acepta recibir fondos
'de donde sea', o se rechazan algunos desde la
ética", dijo. Pero aseguró que hay universidades
en las que "sus docentes están interpelando a la
autoridad para que expliquen si han aceptado ese dinero sucio".
"Hay muchos consejeros superiores que ni
estaban enterados. No creemos que los excuse.
Resulta muy extraño que un fondo tan cuestionable
pueda pasar desapercibido como ingresos generales
disimulado en un paquete de dinero mayor, sin que
se explique de dónde vienen esos fondos de manera discriminada", opinó.
"Si acaso ha sido así, debiera evaluarse la
posibilidad de su devolución y tomar recaudos
para futuras partidas, en las cuales se sepa la
procedencia y se evalúe así su legitimidad y su impronta ética", anticipó
El presidente del CIN, Darío Maiorana, rector
de la Universidad Nacional de Rosario, en la
central provincia de Santa Fe, explicó que los
rectores se limitaron a discutir la distribución
de los fondos por pedido del ministerio de
Educación. "Eventualmente, las universidades
podrían negarse a recibirlos", admitió, pero el
reparto que asigna esos beneficios es legal.
El tema es complejo y polémico.
Para la explotación del yacimiento Bajo la
Alumbrera, en la occidental provincia de
Catamarca, la empresa Minera Alumbrera Limitada,
administrada por la firma suiza Xstrata Cooper y
las canadienses Goldcorp y Northern Orion
Resources, firmó en 1999 una alianza transitoria
de empresas con Yacimientos Mineros Agua de Dionisio (YMAD).
YMAD, que percibe 20 por ciento de las
utilidades de la explotación, es la empresa dueña
de los derechos de exploración y explotación del
yacimiento a cielo abierto más grande del país, y
está conformada por el gobierno nacional y el de
la provincia de Catamarca, y la Universidad Nacional de Tucumán
Por ley argentina, YMAD debe repartir los
beneficios de la explotación del yacimiento de la
siguiente forma: mitad para la Universidad
Nacional de Tucumán y la otra mitad a repartir en
el resto de las universidades públicas del país.
En los dos últimos años, cuando la empresa pudo
empezar a repartir utilidades, comenzó la distribución.
La instalación consta de un yacimiento a
cielo abierto que produce anualmente 180.000
toneladas de cobre y 600.000 onzas troy de oro,
un mineraloducto de 317 kilómetros que va de
Catamarca a la vecina provincia de Tucumán, y un
electroducto de más de 200 kilómetros para transportar energía.
Desde fines de los años 90, pobladores
vecinos del yacimiento tanto en Catamarca como en
Tucumán denuncian la contaminación del aire y el
agua a raíz de la explotación. En 2008, la
justicia de Tucumán procesó por contaminación de
un efluente al vicepresidente de la firma minera, Julián Rooney.
Las pericias habían detectado concentraciones
superiores a lo esperado de sulfatos, molibdeno,
manganeso, arsénico, hierro y boro en el agua del
canal tucumano DP2, donde la minera vierte sus
efluentes. A su vez, se investiga el impacto de
roturas del mineraloducto, por donde escapan derrames.
Urbano Cardozo, vecino de la entidad Vecinos
Andalgalenses Autoconvocados por la Vida, dijo a
IPS que tienen documentadas cinco roturas del
mineraloducto, y que los técnicos de la firma que
van a recoger las pérdidas lo hacen con trajes y
guantes especiales, cascos, máscaras, antiparras y botas
Hay también frecuentes filtraciones de
metales pesados del dique de cola, afirman los vecinos, que van al río Vis-Vis.(FIN/2009) Envíe sus comentarios al editor |