SIDA-ÁFRICA AUSTRAL: Estados Unidos mantiene su compromiso
Stanley Kwenda entrevista al funcionario estadounidense ERIC GOOSBY
HARARE, sep (IPS) - Durante los primeros meses de
su gobierno, el presidente de Estados Unidos,
Barack Obama, hizo de la lucha contra el VIH/sida
una piedra angular de su política exterior,
utilizando la asistencia sanitaria como herramienta diplomática.
De este modo, comprometió a países en
desarrollo en asuntos políticos y económicos.
Pero en los últimos meses, activistas contra
el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida)
han criticado el Plan de Emergencia del
Presidente de Estados Unidos para el Alivio del
Sida (Pepfar, por sus siglas en inglés) por no
cumplir con sus compromisos de financiar la lucha contra la pandemia.
El Pepfar aporta más de 3.700 millones de
dólares a la prevención y tratamiento del virus
de inmunodeficiencia humana (VIH), pero pese a la
promesa electoral de Obama de un aumento anual de
1.000 millones de dólares, el Congreso
legislativo de Estados Unidos no ha tocado el presupuesto para este año.
De visita en Zimbabwe, Eric Goosby,
coordinador global del Pepfar, reafirmó a los
países de África austral el compromiso de Estados
Unidos en la lucha contra esta enfermedad.
IPS: El gobierno de Obama, ¿ha introducido algún cambio en el Pepfar?
ERIC GOOSBY: La estrategia adoptada antes de
la asunción de Obama será continuada y
potenciada. Creemos que nuestra capacidad de
comprender cómo combatir el sida se mejorará
mediante un mayor diálogo con los ministerios de
Salud de países en los que implementamos programas y con la sociedad civil.
IPS: ¿Cuál es su posición sobre la
circuncisión masculina en tanto medida preventiva contra el VIH/sida?
EG: La investigación que mostró que la
circuncisión masculina reduce en 60 por ciento la
probabilidad de contagio fue destacable y
sorprendente, incluso para aquellos que hemos
estado en esta área por mucho tiempo. Resulta que
hay células que los hombres no circuncidados no
tienen. Se trata de células específicas que hacen
a los hombres no circuncidados más susceptibles al VIH.
Pero un hombre circuncidado de todos modos
puede infectarse. La circuncisión reduce la
probabilidad de infección, pero no es la
respuesta. El uso de condones sigue siendo el
puntal para protegerse uno mismo y a los demás de la infección.
IPS: Se ha acusado a Estados Unidos de situar
los intereses empresariales por encima de las
vidas humanas, al comprar fármacos
antirretrovirales más caros, manufacturados allí,
en vez de medicamentos genéricos fabricados en otros países.
EG: Son críticas legítimas. Inicialmente, a
Estados Unidos le preocupaba que los medicamentos
genéricos no fueran efectivos, y que no hubieran
sido probados para determinar sus efectos
secundarios a corto y largo plazo. También nos
preocupaba su manufactura genérica, sus controles
de producción, que pensábamos que no eran rigurosos.
Así que, inicialmente, al gobierno de Estados
Unidos le preocupaba estar creando dobles
discursos al dar a los pacientes de contextos
carenciados fármacos que no habíamos probado y
que no le dimos a nuestra propia población, por
eso el Pepfar inicialmente sólo ofreció medicamentos de marca.
Pero ahora nos hemos pasado completamente a
los fármacos genéricos, porque (su costo más
bajo) aumenta la cantidad de personas a las que
podemos proveer de medicamentos. Pienso que
tuvimos una razón legítima para no comprometernos
con los genéricos al principio, pero ahora no creo que sea defendible hacerlo.
IPS: ¿Cree que África austral podrá lograr el
acceso universal al tratamiento para 2015?
EG: No creo que eso sea realista. Pienso que
es algo en lo que el Pepfar está jugando un rol
central, al intentar avanzar, pero los recursos
requeridos para responder a la gran cantidad de
personas que necesitan tratamientos
antirretrovirales no se habrán logrado para 2015.
Eso no quiere decir que cada donante y cada
gobierno deje de volcar sus recursos al intento
de desarrollar una respuesta. Necesitamos
coordinar nuestros esfuerzos para asegurarnos de
que los recursos disponibles sean usados de la
mejor manera, e intensificar nuestros esfuerzos
para reducir la cantidad de personas afectadas por VIH y sida.
El Pepfar tiene el compromiso de conseguir
que el tratamiento antirretroviral continuo y
gratuito sea una parte clave de nuestra respuesta.
IPS: Los activistas contra el sida dicen que
la escasez de financiamiento del Pepfar afectará
las vidas de alrededor de 30 millones de
personas. ¿Qué está haciendo usted para impedir que esto ocurra?
EG: La crisis económica mundial ha tenido un
impacto en la disponibilidad de recursos. El
presidente Obama y la secretaria de Estado
(canciller) Hillary Clinton han dejado muy claro
que la mayor prioridad es ofrecer más fondos.
El nuevo giro del gobierno de Obama es usar
nuestra capacidad de asistencia sanitaria técnica
como herramienta diplomática. Así que el
financiamiento de la lucha contra el VIH se
convierte en un gesto humanitario y asunto para crear diálogo con los países.
IPS: ¿Qué está haciendo Estados Unidos para
ayudar a mejorar la infraestructura sanitaria e
impulsar el capital humano en África austral?
EG: No hay dudas de que no se puede brindar
un tratamiento adecuado sin instalaciones fuertes
para apoyar el diagnóstico y las necesidades de
seguimiento de la gente que está en terapia
antirretroviral. La estructura y cercanía del
centro de salud a los pacientes es esencial para
que el proveedor de salud tome las decisiones adecuadas.
Una porción significativa de nuestros
recursos debe destinarse a fortalecer el sistema
de servicios médicos, especialmente en los
distritos y aldeas, para apoyar la capacidad
nacional de cuidar a la población a lo largo de toda la vida.
Estamos comprometidos con brindar una
infraestructura adecuada que permita a los
trabajadores de la salud administrar medicación.
Estamos dispuestos a trabajar con todas las
partes, con gobierno y sociedad civil, para que esto ocurra.
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