AMBIENTE: Cuba alienta turismo en su mayor humedal
Por
Patricia Grogg CIÉNAGA DE ZAPATA, Cuba, sep (Tierramérica
) - La
ferminia (Ferminia cerverai) es conocida como la
"soprano del bosque", por su bello trinar. Pero
esta avecilla es muy tímida y, al menor ruido, se
esconde entre la vegetación de Santo Tomás,
localidad de la cubana Ciénaga de Zapata.
Ver y escuchar a este pajarillo endémico de
este humedal --el mayor y mejor conservado de
Cuba y el Caribe insular-- suele ser la ambición
de quienes visitan sus parajes, hasta ahora poco
explorados por el turismo internacional, orientado hacia sol y playa.
Pero autoridades de la industria del ocio
decidieron abrir las puertas a viajeros que
buscan algo más que un buen bronceado.
"Disponemos de cuatro instalaciones hoteleras
bien acondicionadas para ese segmento turístico
que aprecia mucho la naturaleza, y podría estar
interesado en ofertas como el senderismo, la
observación de aves, el buceo contemplativo o la
pesca deportiva", dijo a Tierramérica el director
comercial de la operadora turística Cubanacán en Ciénaga, Estanislao Rodríguez.
Este extenso y poco poblado municipio de la
costa sur de la provincia de Matanzas, a unos 200
kilómetros de La Habana, atesora no menos de 65
por ciento de la avifauna cubana, unas 1.000
especies de plantas y anfibios endémicos, como el
cocodrilo cubano (Crocodylus rhombifer), que tiene aquí su hábitat preferido.
Desde fines de noviembre a marzo, es posible
observar en la estación ecológica de Las Salinas
no menos de 65 especies de aves migratorias que
huyen de las frías temperaturas del invierno
boreal en Estados Unidos y Canadá.
En este ecosistema, declarado reserva de la
biosfera en 2000 y sitio Ramsar en 2001,
predominan las llanuras bajas, pantanosas y
semipantanosas, con vegetación de sabana. También
tiene bosques, ríos, lagos naturales y unos 70
kilómetros de cuevas en las que se han formado
lagunas semicirculares de agua dulce llamadas "cenotes".
La zona recibe apenas 100.000 turistas
anuales. Está en marcha una campaña comercial
para atraer clientes, principalmente de Europa,
con mayor poder adquisitivo para viajes especializados.
Una eventual apertura del mercado de Estados
Unidos, cautivo del embargo económico que impide
a ciudadanos de ese país visitar libremente Cuba,
podría elevar la demanda sobre el turismo de
naturaleza, con un impacto peligroso para el ecosistema.
Sobre tal posibilidad, el ministro cubano de
Turismo, Manuel Marrero, dijo a Tierramérica que
ese "arribo masivo tiene que ir para las playas".
El desarrollo del ecoturismo al que aspira Cuba
será sobre la base de una "explotación justa" y
en función de la densidad prevista para cada lugar, agregó.
Hoy se hace cada vez más necesario
diversificar nuestros productos, y hemos decidido
desarrollar el turismo de naturaleza, pero de
manera "sustentable", afirmó Marrero en una
reunión internacional destinada a promocionar Ciénaga de Zapata como destino.
Pablo Bouza, director del Parque Nacional
Ciénaga de Zapata, que ocupa prácticamente toda
el área de más de 600.000 kilómetros cuadrados,
también insistió a Tierramérica que se han tomado
previsiones para un turismo que "no es de masividad, sino de sostenibilidad".
"Desde que decidimos hacer uso público de
estas áreas protegidas se estudiaron las
capacidades de carga de los sitios que podrían
usarse para el turismo de naturaleza... Existen
instrumentos para medir la efectividad del manejo
de cada actividad, con evaluaciones semestrales", explicó.
A modo de ejemplo, Bouza citó el caso del
senderismo en el sistema espeleolacustre, donde
sólo se podrán visitar tres de las 90 cavernas
inundadas del territorio. Además, en cada sesión
entrarán no más de siete personas y un máximo de 15 cada día.
Las autoridades también confían en el vínculo
estrecho de la industria turística con los
organismos del Estado encargados de la protección ambiental.
Estudios sobre el tema proponen entre otras
medidas la adopción de una legislación exhaustiva
para supervisar el cumplimiento de las normas
existentes, una mayor coordinación de todos los
factores involucrados en la actividad turística y
apoyo financiero para aplicar métodos de gestión
sostenibles y tecnologías más modernas y respetuosas con la naturaleza.
Veintidós por ciento de la superficie de Cuba
está comprendida en alguna categoría de
protección natural, de acuerdo al alto valor de
su diversidad biológica. Junto a Ciénaga de
Zapata, sobresalen las reservas de la biosfera
declaradas en Guanahacabibes y Sierra del
Rosario, en la occidental provincia de Pinar del Río.
También son reservas de la biosfera la zona
de Buenavista, en el archipiélago Jardines del
Rey, centro del país, y Baconao y Cuchillas del
Toa, en la porción más oriental de la isla. Pese
a sus riquezas naturales, la variante ecológica
representa apenas cuatro por ciento del turismo
cubano, que se espera atraiga este año a 2,36 millones de visitantes.
* Este artículo fue publicado originalmente el 26
de septiembre por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica.
(FIN/2009) Envíe sus comentarios al editor |