DESARROLLO ¿Los BRICS usarán la chequera? – Parte 1 Análisis de Kanya D'AlmeidaWASHINGTON, 16 nov (IPS) - Mientras la crisis griega sacude la eurozona y los movimientos de
indignados de Estados Unidos critican cada vez más el sistema
neoliberal dominante, se multiplican los análisis sobre la extinción
del viejo orden económico. Las promesas que hicieron décadas atrás las naciones ricas e
industrializadas de asistir al Sur en desarrollo, siguen
incumplidas, y crece la duda de quién se hará cargo de ellas.
Unos 2.000 delegados gubernamentales y especialistas preparan las
valijas para asistir al 4º Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la
Ayuda entre el 29 de este mes y el 1 de diciembre en la ciudad
surcoreana de Busan.
Y en todos los continentes se levanta el llamado a que las economías
emergentes, en especial Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica
(BRICS), se hagan cargo del desarrollo global.
Según el Banco Mundial, los países BRICS prometieron 26.000
millones de dólares en préstamos al mundo en desarrollo entre 2000
y 2008, la mayor parte procedente de China.
Los cinco países tienen 4,3 billones de dólares en reservas de
divisas, tres cuartos de las cuales están en bancos chinos. Y en
2014 concentrarán 60 por ciento del crecimiento económico mundial.
Sin embargo, todavía son dejados de lado por las tradicionales
economías ricas del Norte, en especial en lo que respecta a la
asistencia al desarrollo.
"La Declaración de París de 2005 se adoptó en el marco de la
división Norte-Sur. La Agenda de Accra de 2008 se amplió muy poco
para incluir algunas frágiles declaraciones sobre la cooperación
Sur-Sur", según el Centro de Estudios Chinos de la sudafricana
Universidad de Stellenbosch.
La Declaración de París sobre la
Eficacia de la Ayuda al Desarrollo se planteó objetivos para
mejorar la calidad de la asistencia y su impacto. Tres años
después, para acelerar el avance de la misma, se redactó en la
capital de Ghana la Agenda de Acción de Accra, que
propuso asociaciones más inclusivas e impactos medibles, entre
otros puntos.
Mientras Estados Unidos y la Unión Europea recortan fondos de
asistencia oficial al desarrollo a los países de bajos ingresos,
probablemente se pida al BRICS que llene el vacío.
En Busan se dará prioridad a
África, donde están 33 de los 48 países menos adelantados.
Según las últimas estimaciones de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU), 50 por ciento de la población del sur del Sahara vive
con menos de 1,25 dólares al día.
La situación se agravó porque las naciones ricas no cumplieron con
la resolución de la Asamblea General de la ONU de 1970 que pidió
destinar 0,7 por ciento de su producto interno bruto a la ayuda al
desarrollo.
Difícilmente los países ricos vayan a cumplir ahora con ese
objetivo, lo que añadiría presión a los países BRICS.
"La importancia significativamente mayor de China en el comercio y
las inversiones mundiales es ampliamente reconocida. Rusia interesa
no solo por su tamaño, sino porque al ser un exportador de petróleo
tiene capacidad de acumular reservas", dijo a IPS la economista
Jayati Ghosh, de la Universidad Jawaharlal Nehru, de Nueva Delhi.
"Las posibilidades de India son mayores a su papel actual, y
Sudáfrica y Brasil no solo son las economías más grandes de sus
respectivas regiones, sino que pertenecen a redes mayores, como el
Mercosur y Nepad", indicó Ghosh, refiriéndose al sudamericano
Mercado Común del Sur y a la Nueva Alianza para el Desarrollo de
África.
"El hecho de que esos países se hayan aliado indica su
reconocimiento de la necesidad de conectar centros fuertes
independientes y diferentes de los ofrecidos por Estados Unidos,
Europa y Japón", apuntó.
En un ejemplo de acción colectiva de los BRICS, sus dos principales
miembros y rivales, India y China, emitieron un comunicado conjunto
el miércoles 9 de este mes urgiendo a los países occidentales a
"adoptar políticas macroeconómicas responsables para atender los
problemas de deuda y estabilidad financiera de una forma adecuada".
El documento, publicado por el Ministerio de Finanzas chino,
condensa el resultado del Quinto Diálogo Económico India-China, que
terminó el martes 8 en Nueva Delhi.
La declaración critica a la eurozona por el manejo de la crisis de
deuda soberana y por permitir que sus consecuencias impactaran en
el Sur en desarrollo. "En los mercados emergentes, donde el
crecimiento es relativamente más fuerte, hay señales claras de
enlentecimiento pues los acontecimientos en las economías avanzadas
comienzan a generar preocupación en nuestros países", reza el
comunicado.
Pero la unidad no es del todo sólida, pues el Ministerio de
Finanzas de India se apresuró a tomar distancia de la fuerte
amonestación a Occidente.
Fue evidente la ausencia del documento en la prensa india, lo que
llevó a numerosos analistas a reiterar su escepticismo sobre las
posibilidades del grupo BRICS de ejercer un papel colectivo en el
concierto internacional, en particular porque sus prioridades y
estrategias socioeconómicas y geopolíticas son ampliamente
divergentes.
"No veo base para agrupar a esos países", sostuvo Rajan Menon,
presidente del departamento de relaciones internacionales de la
Universidad de Lehigh. "Decir que es un ‘grupo’ es una
prestidigitación interesante, crea la ilusión de una entidad capaz
de actuar de forma conjunta. Pero no veo en la historia de esos
países que puedan obrar como colectivo cohesionado", dijo a IPS.
"Si sacas a China, ¿cuál será la capacidad residual del resto de
los países para tener una incidencia global? Difícilmente sea
comparable con otros centros de poder", añadió.
De hecho, el comercio de los últimos 10 años entre países BRICS
reafirma el argumento de Menon.
Las exportaciones de Brasil a China aumentaron de 1.100 a 21.000
millones de dólares entre 2000 y 2010, en tanto sus importaciones
de productos chinos aumentaron de 1.200 millones a 15.900 millones
de dólares en nueve años, según un estudio realizado por la
Brookings Institution.
Pero si bien China pasó a ser el principal socio comercial de
Brasil, este ni siquiera figura entre los 10 primeros del gigante
asiático.
Los países "BRICS todavía no mostraron una agenda colectiva, y
mientras no lo hagan, postularlos como grupo de presión parece un
poco exagerado", arguyó Menon.
* Este es el primero de dos artículos sobre el grupo BRICS y cómo
sus agendas políticas y de desarrollo pueden incidir en el futuro
de la asistencia al mundo pobre.(FIN/2011) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
|