DESARME: La Guerra Fría pasó a la historia Por Daisaku Ikeda
SERVICIO DE COLUMNISTAS DE IPS MARZO 2009 (IPS) - Protestar contra la guerra y las armas nucleares no es un ejercicio de emotividad ni de autocompasión. Es la más alta expresión de la razón humana basada en un decidido compromiso con la dignidad de la vida, escribe Daisaku Ikeda, filósofo y Presidente de la asociación budista Soka Gakkai Internacional (SGI).
Un primer paso crucial en este proceso es conseguir que Estados Unidos y Rusia mantengan lo antes posible una reunión cumbre sobre desarme nuclear.
Estados Unidos y Rusia poseen el 95% del arsenal nuclear mundial. Estos dos estados tienen la oportunidad histórica de establecer nuevos objetivos en la reducción de cabezas nucleares en el acuerdo que reemplace al START 1, de concretar un firme régimen de verificación y de iniciar conversaciones sobre el Tratado de Limitación de Material Fisible (FMCT). También es importante que Estados Unidos ratifique el Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBT).
Junto a tales pasos, la comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, debería presionar para que se acuerde una Convención sobre Armas Nucleares (NWC) que establezca la meta de una prohibición de las armas nucleares, incluyendo su desarrollo y sus ensayos. El único medio efectivo para protegernos de la amenaza de las armas nucleares es el de abolirlas dentro de un marco legal.(FIN/2009)
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