El Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación entre Cuba y la Unión Europea (UE), refrendado ahora por la eurocámara, abre definitivamente una nueva etapa en las relaciones entre La Habana y Bruselas, que dentro de dos meses comenzarán a trabajar para implementar lo convenido.
La política de Estados Unidos últimamente ha sido bastante desconcertante e impredecible, en especial en Medio Oriente, pero los últimos acontecimientos ya son abrumadores y alarmantes.
No es ningún secreto que el mayor responsable del cambio climático es la codicia: de las mayores corporaciones privadas del mundo, que ciegamente buscan obtener un ilimitado rédito económico, y de dirigentes políticos, que también ciegamente están dispuestos a mantener su poder a cualquier costo. Pero la gente de a pie puede ayudar a enlentecer esta carrera infernal.
Una alta funcionaria de la Unión Europea (UE) en el Caribe aseguró que el bloque no renegociará el Acuerdo de París, que está dispuesto a mantener su liderazgo mundial en la lucha contra el cambio climático, y que eso incluye la ayuda a los países pobres y vulnerables de la región.
Hace años circulaban unos anuncios en los que un hombre aducía que había logrado su empleo a través de las páginas de ofertas laborales de The New York Times. Era una buena estrategia: anunciantes y buscadores de puestos de trabajo pagaban espacios en la sección de “clasificados” y los que deseaban empleo las consultaban.
La intensificación generalizada de la agricultura contribuye a acelerar la deforestación, agravar la escasez de agua, el agotamiento del suelo y el volumen de emisiones de gases de efecto invernadero, alertó la FAO.
El área al este de la ciudad iraquí de Mosul, liberada del control del Estado Islámico, permanece vacía. Y al recorrer las llanuras de Nínive, territorio ancestral de minorías yazidíes, cristianas, chabaquíes y turcomanas, uno pasa de un pueblo fantasma a otro y donde solo quedan milicias armadas, conocidas en Iraq como “Hashd al-Shaabi” (movilización popular).
En 2025, es decir en menos de ocho años, 1.800 millones de personas padecerán la más absoluta escasez de agua, y las dos terceras partes de la población mundial sufrirán estrés hídrico, si la comunidad internacional no reacciona y toma medidas.
“Debemos ser plenamente conscientes de que sin un ambiente sano no gozaremos de nuestros derechos humanos básicos”, subrayó un experto de la ONU. Sin embargo, el presidente Donald Trump anunció el retiro de Estados Unidos, el mayor contaminador de la historia, del Acuerdo de París sobre cambio climático.
En un esfuerzo desesperado, Alemania y China tratan de incidir en Estados Unidos para que no abandone el Acuerdo de París sobre cambio climático, que suscribió junto a 194 países en la capital de Francia en 2015.
Por fin: el presidente obsesionado por su slogan de campaña preferido (“América, primero”) está de gira en el exterior. Se ha escapado del laberinto ruso y la defenestración de su director del FBI. El Medio Oriente y Europa sufren el impacto del desembarco de su Air Force One, con un coste que dejará como un picnic por el vecindario sus partiditas golfistas en Mar-a-Lago, en las que ya se ha gastado más de lo empleado por Barack Obama en todo un año.
Los seres humanos son el mayor depredador de recursos naturales. Los bosques, el verdadero pulmón de la Tierra, pierde 15 hectáreas de árboles cada 60 segundos, principalmente a causa de la producción de alimentos y energía. En América del Sur desaparecen 45.000 hectáreas por cada millón de kilogramos de carne exportados.
Los bosques del mundo se degradan o se pierden al escalofriante ritmo de 3,3 millones de hectáreas al año. En muchos países de Asia, su destrucción es rápida, pero aumentó 29 por ciento en la mayor selva del mundo, la Amazonia, respecto del año pasado. Además, las exploraciones y explotaciones de hidrocarburos y minerales amenazan a algunos de los ecosistemas más preciados de África.
Tras la votación del “brexit”, miles de jóvenes se manifestaron por las calles de Gran Bretaña expresando su malestar por salirse de la Unión Europea. Pero según las encuestas, si hubieran concurrido a las urnas de forma masiva, y no solo 37 por ciento de ellos, el resultado del referendo habría sido el opuesto.
La destitución de James Comey, director del FBI, es la gota que colma el vaso de la actuación de Donald Trump. Desde el deleznable discurso de su toma de posesión, una zafia declaración de guerra urbi et orbi, el inquilino de la Casa Blanca ha cosechado una colección de fracasos que corre riesgo de dañar irreparablemente el tejido político de Estados Unidos y su respetable prestigio histórico.
En el siglo XXI, todavía tenemos más de 3.000 millones de personas que cocinan y se calefaccionan con fogones, de las cuales 1.000 millones no tienen electricidad, a pesar de la iniciativa mundial lanzada por el Foro de Energía de Viena en 2011 para universalizar el servicio.
El triunfo de Emmanuel Macron, con un impresionante voto de 64 por ciento en la segunda vuelta de la elección presidencial en Francia, es también un respaldo para la supervivencia de la Unión Europea (UE).