El matrimonio infantil sigue siendo legal en los 50 estados que integran Estados Unidos, donde se casan miles de menores de 18 años por año, aunque la práctica suele vincularse más a países del Sur en desarrollo que a la mayor economía del mundo.
Aimal Khan, de 27 años, aviador de la Fuerza Aérea de Pakistán, advierte que el país terminará en el caos si el gobierno no actúa contra el abuso de las leyes sobre blasfemia. "La gente las empleará para resolver rencillas personales", aseguró.
Es hora de encontrar una “fórmula mágica” para incentivar a las personas a poner fin a los conflictos, a frenar el aumento del extremismo violento y los distintos tipos de odio e impulsar la convivencia pacífica, urgió la directora general de la Unesco, Irina Bokova, al cierre de una conferencia internacional realizada en esta capital de Azerbaiyán.
La crisis política se profundiza en Macedonia con el presidente Gjorge Ivanov y su partido trabando la formación de un nuevo gobierno. El Estado corre el riesgo de desintegrarse en medio de un clima de corrupción y nacionalismo.
Las organizaciones religiosas conservadoras hace tiempo que trabajan en la ONU para frenar las nuevas interpretaciones de términos como “familia” y “matrimonio”, consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Mientras la decisión del presidente Donald Trump de prohibir la entrada de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana en Estados Unidos sigue deambulando por laberintos jurídicos sobre su legalidad, quizás sea útil aclarar algunos mitos que a menudo conducen a una aún mayor confusión con respecto a quiénes son árabes y quiénes musulmanes.
“El mundo está en crisis, y lo que no es menos importante, debido a que las élites gobernantes se distanciaron de las necesidades y de las aspiraciones de la gente. El sentimiento de haber quedado atrás hizo que se revelaran contra la gobernanza estratificada de sus países”, alertan especialistas.
La relatora especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Birmania expresó su inquietud por las atrocidades cometidas contra la minoría étnica rohinyá, así como por la negativa del gobierno birmano a denunciar la violencia y la discriminación contra esa comunidad.
La presidenta saliente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Nkosazana Dlamini Zuma, dijo que la prohibición de Estados Unidos al ingreso de refugiados e inmigrantes procedentes de siete países musulmanes es "uno de los mayores desafíos y pruebas a nuestra unidad y solidaridad".
El aumento de acciones contra la comunidad musulmana motivó una reunión urgente en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pocos días antes de la asunción del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuyas declaraciones políticas propiciaron sentimientos antimusulmanes.
La creciente persecución del ejército de Myanmar (Birmania) contra los rohinyás musulmanes obligó a miles de ellos a abandonar el occidental estado de Rakáin,quedando varados en la frontera con Bangladesh, desamparados y sin suministros básicos.
Un estudio respaldado por el gobierno de Finlandia concluyó que la mayoría de los combatientes de la organización islamista nigeriana Boko Haram - responsable de secuestros, atentados y asesinatos - se integró al grupo armado por influencia de sus familiares y amigos, más que por motivos religiosos.
Hay unos 20 millones de musulmanes en Europa occidental y, sin embargo, no es fácil lograr una convivencia armónica con los ciudadanos europeos. Y para gran frustración de organizaciones humanitarias y activistas que luchan contra el racismo, persisten la retórica de la exclusión y los prejuicios.
Cuando Gauher Aftab tenía 13 años, el camino a la felicidad eterna nunca le pareció más atractivo que cuando un hombre religioso con una barba frondosa ingresó a su clase de estudios islámicos en el noveno grado en Pakistán.
Los llamativos ojos azules, el físico trabajado y la ropa a la moda de Omar hacen pensar que se trata de un joven sin preocupaciones, agraciado por la belleza. Pero las apariencias engañan. El trauma de la guerra, el desplazamiento y su homosexualidad persiguen a este refugiado sirio en Alemania.
"El odio se está generalizando. Los muros - que atormentaban a las generaciones anteriores, y nunca produjeron una solución sostenible para ningún problema - están regresando. Se erigen barreras de sospecha, que serpentean por y entre nuestras sociedades, y son asesinas”, denunció el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
En el centro de Hargeisa, la soleada capital de Somalilandia, mujeres vestidas de formas tradicionales islámicas conversan y bromean con hombres. Las mujeres de esta región del Cuerno de África no son sumisas ni dóciles.