El matrimonio infantil sigue siendo legal en los 50 estados que integran Estados Unidos, donde se casan miles de menores de 18 años por año, aunque la práctica suele vincularse más a países del Sur en desarrollo que a la mayor economía del mundo.
“Vuelvo con muchas ideas a Panamá”, celebró Gilda Montenegro, una nutricionista del Ministerio de Educación, tras conocer el sistema de alimentación escolar del municipio de Vitoria, en el centro-este de Brasil.
La activista pakistaní Malala Yousafzai, designada mensajera de paz, y el secretario general de la ONU, António Guterres, subrayaron las dificultades que afrontan las familias para educar a sus hijos en los campamentos para refugiados.
Sunita Daniel recuerda claramente cómo eran los programas de alimentación escolar en su natal Santa Lucía hasta hace un par de años: menús con comidas procesadas, productos importados y poca integración con las comunidades cercanas.
Esta es una historia que no debería tener que escribirse - la de cientos de millones de dadoras de vida cuya producción y productividad han sido sistemáticamente cuantificadas en pormenorizadas estadísticas, pero cuya abnegación, sufrimiento humano y denegación de derechos solo son objeto de palabras.
Mariya Sareer, de 12 años, intenta leer lo más posible antes que oscurezca. Ya pasaron casi cinco meses desde que la alumna de séptimo grado de Shurat, un pueblo 70 kilómetros al sur de la ciudad de Srinagar, fue a la escuela por última vez debido al violento conflicto político que azota al norteño estado de Jammu y Cachemira, en India.
En Argentina, docentes, estudiantes y sindicalistas están movilizados por despidos masivos en el sector, que denuncian que forman parte de un proceso de vaciamiento de la educación pública y el avance hacia un nuevo modelo donde prima satisfacer las necesidades del mercado.
Es difícil olvidar lo difícil que fue conseguir el primer empleo, la búsqueda, la frustración del rechazo, el nerviosismo de la entrevista o el primer día de trabajo. Y con el alarmante desempleo que aqueja a muchos países, el ingreso al mercado laboral es cada vez más difícil para los jóvenes.
En una pequeña aldea de Boumba y Ngoko, en el sureste de Camerún, una maestra dibuja unos animales salvajes en el pizarrón y pregunta a sus 15 alumnos: “¿Quién puede decirme los nombres?”.
Los pueblos indígenas de todo el mundo siguen luchando por lograr la autodeterminación en materia de educación, como lo demuestran las últimas protestas en el estado mexicano de Oaxaca, que dejaron a varias personas muertas.
Mirantsoa Faniry Rakotomalala se distingue de la mayoría de los agricultores en el Gran Sur de Madagascar, que perdieron 80 por ciento de sus cultivos en la cosecha de mayo y junio a raíz de la peor sequía en los últimos 35 años de este país insular del océano Índico.
En Kenia, al igual que en otros lugares, no es nada nuevo cosechar agua de lluvia. Pero en este país caracterizado por el déficit hídrico y donde las dos terceras partes de su territorio son áridas y semiáridas, la búsqueda de una solución duradera a la escasez permitió innovar en esta práctica antiquísima.
La educación, el instrumento más poderoso en la lucha contra la exclusión y la discriminación, es aún esquivo para los pueblos indígenas de América Latina que, pese a tener una amplia presencia en la región, son todavía los más desfavorecidos.
Cuando Gauher Aftab tenía 13 años, el camino a la felicidad eterna nunca le pareció más atractivo que cuando un hombre religioso con una barba frondosa ingresó a su clase de estudios islámicos en el noveno grado en Pakistán.
Organizaciones no gubernamentales (ONG) de Bangladesh aplican un programa llamado Shonglap que promueve la inversión en las adolescentes, el tema del Día Mundial de la Población, que se celebra este lunes 11.
Tiene apenas 11 años, cursa sexto grado de primaria y sueña con ser agricultor para cultivar alimentos y lograr así que la comida nunca falte a los niños de su comunidad. Es Josué Orlando Torres, del pueblo indígena lenca, que vive en un apartado rincón del occidente de Honduras.
La indignación generalizada en Brasil por la violación de una adolescente por más de 30 hombres, generó la protesta de miles de mujeres por las calles de las ciudades del país, mientras que las respuestas del poder político ante el caso son equivocadas, según las activistas.