IPS Agencia de NoticiasMujer y cambio climático – IPS Agencia de Noticias http://www.ipsnoticias.net Periodismo y comunicación para el cambio global Wed, 12 Jul 2017 03:13:42 +0000 es-ES hourly 1 https://wordpress.org/?v=4.8 Todo cambia cuando las mujeres tienen derechos sobre la tierra http://www.ipsnoticias.net/2017/06/todo-cambia-cuando-las-mujeres-tienen-derechos-sobre-la-tierra/ http://www.ipsnoticias.net/2017/06/todo-cambia-cuando-las-mujeres-tienen-derechos-sobre-la-tierra/#respond Tue, 13 Jun 2017 12:56:35 +0000 Manipadma Jena http://www.ipsnoticias.net/?p=134960 La consolidación de los derechos de tenencia de las mujeres sobre la tierra genera diversos resultados positivos para ellas y sus familias, incluida la capacidad de resistencia a los choques climáticos, la productividad económica, la seguridad alimentaria, la salud y la educación. En la imagen, una mujer tribal trabaja junto a su esposo plantando arroz en la provincia de Rayagada, India. Crédito: Manipadma Jena / IPS

La consolidación de los derechos de tenencia de las mujeres sobre la tierra genera diversos resultados positivos para ellas y sus familias, incluida la capacidad de resistencia a los choques climáticos, la productividad económica, la seguridad alimentaria, la salud y la educación. En la imagen, una mujer tribal trabaja junto a su esposo plantando arroz en la provincia de Rayagada, India. Crédito: Manipadma Jena / IPS

Por Manipadma Jena
NUEVA DELHI, Jun 13 2017 (IPS)

Las tres mayores tribus de Megalaya, un punto fuerte de la biodiversidad del noreste de India, son matrilineales. Los descendientes toman el apellido de la madre, mientras que las hijas heredan las tierras de la familia.

Como las mujeres son las propietarias de las tierras y siempre han decidido qué se cultiva en ellas y qué se conserva, el estado no solo tiene un sólido sistema de alimentos resistentes al clima, sino también algunas de las plantas comestibles y medicinales más escasas."Las protecciones legales internacionales relativas a los derechos de tenencia de las mujeres indígenas y rurales aun no se reflejaron en las leyes nacionales que regulan las interacciones diarias de las mujeres con los bosques comunitarios": Stephanie Keene.

Mientras que su antigua cultura les da poder a las mujeres indígenas de Megalaya, ya que la propiedad de la tierra mejora enormemente su resistencia a los choques alimentarios que provoca el cambio climático, a la abrumadora mayoría de las mujeres en el Sur en desarrollo la sociedad no les permite ni siquiera tener voz en la gestión de la familia o la comunidad.

Ni siquiera las leyes nacionales apoyan sus derechos a la propiedad de la misma tierra que siembran y cosechan para alimentar a sus familias.

Según un nuevo informe de la organización no gubernamental Iniciativa de Derechos y Recursos (RRI, en inglés), las protecciones legales para que las mujeres indígenas y rurales posean y administren propiedades privadas son insuficientes o inexistentes en 30 países de ingresos bajos y medios.

Esta conclusión significa que gran parte de los recientes avances que las comunidades indígenas y locales consiguieron en relación con la conquista del reconocimiento legal de su territorio comunitario podrían tener una base inestable.

“En términos generales, las protecciones legales internacionales relativas a los derechos de tenencia de las mujeres indígenas y rurales aun no se reflejaron en las leyes nacionales que regulan las interacciones diarias de las mujeres con los bosques comunitarios”, señaló Stephanie Keene, de RRI, una coalición internacional con sede en Estados Unidos.

En conjunto, estos 30 países albergan 75 por ciento de los bosques del mundo en desarrollo, que siguen siendo esenciales para mitigar el calentamiento global y los desastres naturales, incluidas las sequías y la degradación de las tierras.

En Asia meridional la migración por necesidad debido a los fenómenos climáticos – en, particular, a las sequías – es alta, ya que más de 75 por ciento de la población depende de la agricultura, y de esa proporción más de la mitad son agricultores de subsistencia que dependen de las lluvias para el riego.

“En muchos pueblos indígenas son las mujeres las productoras de alimentos y quienes administran las tierras y bosques consuetudinarios. La salvaguardia de sus derechos consolidará los derechos de sus comunidades a poseer colectivamente las tierras y bosques que han protegido y de los cuales dependen desde hace generaciones”, afirmó Victoria Tauli Corpuz, relatora especial de las Naciones Unidas para los Derechos de los Pueblos Indígenas.

La desertificación, una crisis silenciosa e invisible, amenaza a un tercio de la superficie mundial. Esta imagen de 2013 registra el intento de volver fértil partes del desierto de Kubuqi, en China. Crédito: Manipadma Jena / IPS

La desertificación, una crisis silenciosa e invisible, amenaza a un tercio de la superficie mundial. Esta imagen de 2013 registra el intento de volver fértil partes del desierto de Kubuqi, en China. Crédito: Manipadma Jena / IPS

“Las comunidades indígenas y locales de los 10 países asiáticos analizados brindan el reconocimiento más consistente de los derechos de herencia de las mujeres a nivel comunitario. Sin embargo, esto… no se observa en India o Nepal, donde la insuficiencia de leyes sobre herencia y resolución de disputas a nivel comunitario hacen que los derechos forestales de las mujeres sean particularmente vulnerables”, explicó Keene a IPS acerca del estudio de RRI.

“Ninguno de los cinco marcos legales analizados en Nepal trata la herencia o la resolución de disputas a nivel comunitario. Aunque la ley sobre derechos forestales de India reconoce la herencia de tribus… y otros habitantes tradicionales de los bosques, no se reconocen expresamente los derechos específicos de las mujeres a la herencia o a la resolución de disputas a nivel comunitario”, añadió.

“La herencia en India puede estar regulada por leyes civiles, religiosas o personales, algunas de las cuales no garantizan expresamente derechos de herencia equitativos para esposas e hijas “, expresó Keene.

Madhu Sarin, que participó en la redacción de la Ley sobre Derechos Forestales de India y ahora impulsa su implementación, habló con IPS sobre la situación en Asia meridional.

“Donde los gobiernos han ratificado los derechos internacionales, en principio aceptan que las leyes nacionales sean compatibles con ellos. Sin embargo, sigue habiendo una gran brecha entre estos compromisos y su traducción en la práctica. En primer lugar, la mayoría de los gobiernos no tienen mecanismos ni requisitos vinculantes para garantizar dicha compatibilidad”, comentó.

“Además, las beneficiarias previstas de las leyes de género permanecen desorganizadas y no tienen conocimiento de ellas”, dijo.

Los derechos de las mujeres sobre la tierra, las sequías recurrentes y la desertificación progresiva

Según la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (UNCCD), una manera de enfrentar las sequías – que causan más muertes y más desplazamientos que cualquier otro desastre natural – y detener la desertificación – la silenciosa e invisible crisis que amenaza a un tercio de la superficie terrestre – es aplicar urgentes reformas legales que apliquen la paridad de género en la propiedad y la gestión agrícola y forestal.

“Las mujeres rurales pobres en los países en desarrollo son fundamentales para la supervivencia de sus familias. La tierra fértil es su salvavidas. Pero el número de personas afectadas negativamente por la degradación de la tierra crece rápidamente”, declaró Monique Barbut, secretaria ejecutiva de la UNCCD, en su estudio de 2017.

“El fracaso de los cultivos, la escasez de agua y la migración de los cultivos tradicionales perjudican a los medios de subsistencia rurales. La acción para detener la pérdida de tierras más fértiles debe centrarse en los hogares. En este nivel, el uso de la tierra se basa en los roles asignados a hombres y mujeres. Aquí es donde la marea puede comenzar a cambiar”, aseguró.

La reducción de la brecha de género en la agricultura por sí solo aumentaría el rendimiento de las granjas de mujeres de 20 a 30 por ciento y la producción agrícola total en los países del Sur en desarrollo de 2,5 a 4 por ciento, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Traducido por Álvaro Queiruga

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Mujeres indígenas encabezan la defensa del ambiente http://www.ipsnoticias.net/2017/04/mujeres-indigenas-encabezan-la-defensa-del-ambiente/ http://www.ipsnoticias.net/2017/04/mujeres-indigenas-encabezan-la-defensa-del-ambiente/#respond Thu, 27 Apr 2017 18:43:48 +0000 Tharanga Yakupitiyage http://www.ipsnoticias.net/?p=134581 Mujeres regresan del bosque con canastas llenas de corteza de árbol, que recogieron con mucho trabajo, y estiércol seco. La comunidad bhumia practica una silvicultura sostenible. Crédito: Manipadma Jena/IPS.

Mujeres regresan del bosque con canastas llenas de corteza de árbol, que recogieron con mucho trabajo, y estiércol seco. La comunidad bhumia practica una silvicultura sostenible. Crédito: Manipadma Jena/IPS.

Por Tharanga Yakupitiyage
NACIONES UNIDAS, Apr 27 2017 (IPS)

Las mujeres indígenas son las que sufren los primeros y los peores efectos del cambio climático, y también las que encabezan los esfuerzos para proteger el ambiente.

Un foro organizado por la Red de Acción de Mujeres para la Tierra y el Clima (Wecan, en inglés) reunió a indígenas de todo el mundo para discutir los efectos del cambio climático en sus comunidades y en sus respectivas actividades laborales hacia las soluciones sostenibles.

“Este foro está bastante enfocado a las comunidades que están al frente de la lucha contra el cambio climático. Quisiéramos tomarnos el tiempo para visibilizar el liderazgo de las mujeres y sus llamados a la acción”, indicó la directora ejecutiva de Wecan, Orielle Lake.

Las indígenas “trazan una línea roja para proteger y defender a la madre tierra, a todas las especies y a la red misma de la vida”, añadió.

Entre las participantes del foro estaba la directora ejecutiva de la Red de Información Indígena, Lucy Mulenkei, que trabaja con comunidades indígenas en Kenia en cuestiones de desarrollo sostenible.

Las indígenas keniatas soportan la carga de las consecuencias del cambio climático, observó. “Experimentamos muchas sequías prolongadas, un trabajo más que recae sobre las mujeres, pues encontrar agua se convierte en un problema porque hay que ir más lejos.”

En febrero, el gobierno keniata declaró emergencia nacional por la sequía, lo que significa que duplicó el número de personas que viven con inseguridad alimentaria, aumentó el grado de malnutrición a niveles de emergencia y dejó a millones de personas sin acceso al agua potable.

Pero debido al cambio climático, el país también experimenta fuertes lluvias, lo que generó inundaciones, que perjudicaron a las comunidades indígenas, indicó Mulenkei.

Los extremos climáticos son en gran medida el resultado del uso de combustibles fósiles, cuya quema emite gases de efecto invernadero que contribuyen al recalentamiento global. Estados Unidos es responsable de casi 20 por ciento de las emisiones contaminantes, lo que lo convierte en uno de los que más gases libera a la atmósfera.

A pesar de estar a unos 12.900 kilómetros de Kenia, Mulenki recordó a IPS que “cualquier cosa que hagas muy lejos, nos impacta a nosotros aquí”.

La industria de los combustibles fósiles también impacta a las comunidades indígenas de Estados Unidos con sus megaproyectos de infraestructura.

“No te imaginas todo lo que cambió con la llegada del petróleo”, indicó Kandi Mossett, responsable de Energía Extrema y Campaña de Transición Justa de la organización Red Ambiental Indígena, refiriéndose al descubrimiento de petróleo en la formación de Bakken, en Dakota del Norte.

“El aire se envenena, el agua se destruye”, subrayó.

Mossett es una de las indígenas que encabezan el movimiento contra el oleoducto Dakota Access, que concentró la atención internacional en 2016, cuando miles de manifestantes fueron violentamente reprimidos por las fuerzas de seguridad.

Las comunidades indígenas son un blanco desproporcionado de esos proyectos. “No ve un pozo de fracturación en Hollywood ni en el jardín de la Casa Blanca. Lo ve en poblaciones de bajos ingresos y de minorías”, ejemplificó.

Mossett subrayó la importancia del consentimiento previo para la aprobación de esos proyectos de desarrollo, como está previsto en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Ni el gobierno ni la empresa respetaron esa norma en el caso del Dakota Access.

“La consulta no equivale al consentimiento”, precisó a los presentes.

Las comunidades indígenas tienen que hacer frente a problemas similares a medida que la economía y las compañías realizan la transición hacia las energías renovables.

En Kenia, las comunidades indígenas son testigo de la construcción de proyectos de energía renovable sobre sus tierras y sin su consentimiento, como las iniciativas Ngong Hills y Kipeto en territorio masai.

“Me siento desatendida, me siento marginada, me siento aislada”, confesó Mulenkei a IPS, respecto de la falta de consentimiento y consultas con los pueblos indígenas por la realización de los proyectos de infraestructura. Estos serán beneficiosos solo si están abiertos a la participación, añadió.

Los pueblos indígenas a veces soportan violaciones más extremas con el crecimiento de la economía verde, como el desplazamiento de las comunidades masai, tras la expansión de la producción de energía geotérmica.

En Honduras, la indígena defensora del ambiente Berta Cáceres fue asesinada en su casa en marzo de 2016 por oponerse a la construcción de una represa hidroeléctrica.

Un informe del Centro de Recursos Empresariales y de Derechos Humanos señaló que cinco de cada 50 empresas dedicadas al desarrollo de energías renovables dicen estar comprometidas con la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Mossett y Mulenkei coincidieron en la necesidad de respetar los derechos indígenas de forma integral y urgieron a tomar medidas colectivas para proteger el ambiente y contemplar los derechos humanos.

“Tenemos que tomar medidas directas no violentas en el terreno y recuperar el poder sobre nuestras comunidades porque nadie lo hará por nosotros”, remarcó Mossett.

El foro de Mujeres Indígenas para la Protección de la Tierra, los Derechos y las Comunidades se realizó en forma paralela con la 16 sesión del Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre Cuestiones Indígenas, que comenzó el 24 de este mes y se extenderá hasta el 5 de mayo en la sede del foro mundial de Nueva York.

Traducido por Verónica Firme

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Ingenieras solares descalzas luchan contra la desigualdad http://www.ipsnoticias.net/2017/03/ingenieras-solares-descalzas-luchan-contra-la-desigualdad/ http://www.ipsnoticias.net/2017/03/ingenieras-solares-descalzas-luchan-contra-la-desigualdad/#respond Tue, 07 Mar 2017 16:50:55 +0000 Stella Paul http://www.ipsnoticias.net/?p=134171 La ingeniera Magan Kawar (de rosado), quien apenas terminó tercero de primaria, enseña a sus estudiantes de distintos países del mundo todo sobre la tecnología solar; ya capacitó a 900 mujeres de más de 20 países. Crédito: Stella Paul/IPS.

La ingeniera Magan Kawar (de rosado), quien apenas terminó tercero de primaria, enseña a sus estudiantes de distintos países del mundo todo sobre la tecnología solar; ya capacitó a 900 mujeres de más de 20 países. Crédito: Stella Paul/IPS.

Por Stella Paul
TILONIA, India,, Mar 7 2017 (IPS)

Una mañana del verano boreal de 2008, la india Magan Kawar decidió abandonar su aldea en busca de trabajo. Al otro día, sus suegros la condenaron al ostracismo. “Estaban muy enojados”, recordó la mujer de 52 años, con dos hijos y originaria de Bhawani Khera, 400 kilómetros al oeste de Nueva Delhi.

“Las mujeres nunca salen solas de su casa. Irse de la aldea y trabajar en una oficina con hombres fue una desgracia. Mis suegros dijeron que les llevé la desgracia”, relató."En todo el mundo, la vida de las mujeres es la misma, con demasiadas dificultades, pero juntas podemos reescribir nuestra historia": Magan Kawar.

Kawar salió rumbo a Tilonia, a una hora de autobús de su aldea, a pesar de que sus familiares enojados y sus vecinos impactados la vieron partir con total consternación. Junto con su esposo, se convirtió en técnica solar en un centro de innovación rural.

Cuando su mundo le cerró las puertas tras de sí, su esposo le aseguró: “Un día, todo estará bien”, recordó.

Ocho años después, Kawar, quien solo había terminado tercer grado de primaria, es una de las principales expertas en energía renovable de India.

Actualmente es la principal instructora del Barefoot College (Universidad Pies Descalzos), en Tilonia, un centro de innovación y capacitación único, donde las mujeres de todo el país y del mundo se especializan en tecnología solar.

Un instituto para ingenieras descalzas

La Universidad Pies Descalzos de Tilonia fue creada hace cuatro décadas por Bunker Roy, un educador visionario y ambientalista que imaginó un lugar donde las mujeres con poca o ninguna educación formal pudieran adquirir herramientas para ganarse la vida y convertirse en lideresas de sus comunidades.

Se enseñan muchos oficios como costura, soldadura y carpintería, entre otros, pero el programa más emblemático es un curso semestral en tecnología solar.

El curso acepta a mujeres mayores de 35 años, principalmente de comunidades económica y socialmente postergadas de zonas sin electricidad. Hay dos centros de aprendizaje separados, para las indias y para las extranjeras, llamadas “mamás solares”.

Cada una de las mamás solares es elegida por su comunidad y enviada al instituto por sus respectivos gobiernos y becadas por el de India, que les ofrece una beca que cubre su estadía en el campus y la comida.

Actualmente, hay 30 mamás solares de 13 países de Asia y África, entre los que se destacan India, Myanmar (Birmania), Siria, Malí, Sierra Leona y Botswana.

El último grupo de estudiantes se graduará el 15 de este mes, cuando recibirán 700 dólares como estipendio por los meses que estuvieron estudiando. Para muchas, es una suma que podrían emplear como capital semilla para comenzar un negocio en su comunidad.

Amarmani Oraon es una indígena analfabeta de la atribulada zona de Chhattisgarh, en India, que aprende a ensamblar el circuito para una linterna solar. Crédito: Stella Paul/IPS.

Amarmani Oraon es una indígena analfabeta de la atribulada zona de Chhattisgarh, en India, que aprende a ensamblar el circuito para una linterna solar. Crédito: Stella Paul/IPS.

Aprender mediante lengua de señas

Las alumnas que se graduaron en el último domingo de febrero recibieron una linterna solar, fabricada por las técnicas del instituto.

El circuito de la linterna es complejo, con decenas de microchips electrónicos conectados entre sí en una pequeña placa de poco más de 10 centímetros. Enseñar esa compleja tecnología cuando ni los profesores ni las estudiantes hablan inglés o cualquier otra idioma común puede parecer un enorme desafío, pero no para las instructoras de Pies Descalzos que tienen su propia metodología innovadora.

“Comenzamos haciendo una lista de las partes y de los equipos más importantes y les decimos a cada estudiante que se la aprenda de memoria. Eso es fundamental”, explicó Kawar. “Luego, nos comunicamos señalando las partes, las señales y las acciones”, acotó.

“Por ejemplo, tomo una placa de circuito, señalo una parte y digo ‘presionen’. O luego tomo un cable de la fuente de energía de prueba, se la muestro a las estudiantes y les digo ‘prueba de energía’. Y ellas copian”, detalló.

No se entregan certificados ya que el lugar no apunta a ser un centro formal de educación. En cambio, se pone en práctica un método “muy, muy simple” que fomenta una educación que “realmente empodere”, explicó Bunker Roy, también director de la universidad.

“Imagina a una mujer que nunca salió de su aldea, no sabe leer ni escribir, se toma un avión y viaja 19 horas para llegar a un país extraño, con comida rara, un idioma extraño y en seis meses se vuelve ingeniera solar mediante lengua de señas. Sabe más de ingeniería solar que un universitario recién graduado. ¿Qué puede ser más gratificante que eso?”, preguntó.

Las mujeres de aldeas rurales en India usan linternas solares fabricadas por mamás solares formadas en la Universidad Pies Descalzos de Tilonia. Crédito: Stella Paul/IPS.

Las mujeres de aldeas rurales en India usan linternas solares fabricadas por mamás solares formadas en la Universidad Pies Descalzos de Tilonia. Crédito: Stella Paul/IPS.

Perfeccionando su capacidad de liderazgo climático

Elizabeth Halauafu, de 42 años, llegó de Tonga, la pequeña nación insular del océano Pacífico considerada la más vulnerable del mundo al aumento del nivel del mar causado por el cambio climático. Pero que no ha adoptado con celeridad medidas de adaptación, como puede ser el uso de energías renovables.

Cuando Tonga finalmente se decida a asumir su papel y redoblar esfuerzos en la lucha contra el cambio climático, Bayes podrá ser una de las pioneras en tecnología solar gracias a la capacitación de la Universidad Pies Descalzos.

“Ya aprendí sobre instalaciones solares; puedo armar circuitos, ensamblar y reparar luces solares”, detalló.

“Cuando regrese a Tonga, me encantaría conseguir un trabajo que me permita utilizar mis habilidades. Mi esposo y yo quizá comencemos un emprendimiento solar”, indicó Bayes, antes de precisar que cuando llegue a su país será el inicio de la época de tormentas oceánicas, cuando la electricidad escasea.

Un lugar para compartir, olvidar y sobreponerse

Las mamás solares Hala Nasif y Azhar Sarhan llegaron procedentes de Damasco. El gobierno podrá tratar de presentar a la capital de Siria como un oasis en un país desgarrado por la guerra, pero la realidad en el terreno es muy diferente: hay apagones con frecuencia y todo el mundo vive con el temor de un colapso de la red eléctrica.

La tecnología solar no es muy popular, pero pronto podría ser la única fuente de electricidad si la guerra no termina en breve, coincidieron Nasif y Sarhan.

“Extraño mi casa y la comida, pero ver a otras mujeres que vinieron de lugares difíciles y me olvido de mis propias dificultades”, reconoció Nasif.

Lila Devi Gujjar, otra instructora como Kawar, comentó que la mayoría de las estudiantes cargan con un dolor enorme.

“Muchas sobrevivieron al abuso, la violencia y están quebradas espiritualmente. Pero aquí encuentran una forma de olvidar el pasado y de renovar la esperanza de reconstruir sus vidas”, observó Gujjar.

Kawar contó el caso de Chantal, una estudiante de República Democrática del Congo, que había sido violada varias veces. “Era su primera escapada de la violencia. Primero lloró durante días, luego se sumergió en el estudio. De alguna forma, nuestro entorno de aprendizaje informal le resultó confortante”, analizó.

“De alguna forma nos damos cuenta de que en todo el mundo, la vida de las mujeres es la misma, con demasiadas dificultades, pero juntas podemos reescribir nuestra historia”, arengó Kawar, quien reescribió la suya hace unos años mandando a sus dos hijos a la universidad e invitando a sus suegros a conocer la Universidad Pies Descalzos.

“Llegaron, me vieron enseñar y mi suegra exclamó: ‘pero son solo mujeres aprendiendo unas de otras’. Ese día, me volvió a recibir en la familia”, comentó con una sonrisa.

Traducido por Verónica Firme

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Medidas de Trump inquietan a activistas por las mujeres http://www.ipsnoticias.net/2017/03/medidas-de-trump-inquietan-a-activistas-por-las-mujeres/ http://www.ipsnoticias.net/2017/03/medidas-de-trump-inquietan-a-activistas-por-las-mujeres/#respond Fri, 03 Mar 2017 16:17:57 +0000 Tharanga Yakupitiyage http://www.ipsnoticias.net/?p=134135 El tema de la 61 sesión de la Comisión de las Naciones Unidas sobre la Condición de la Mujer será el empoderamiento económico. Crédito: Milagros Salazar / IPS

El tema de la 61 sesión de la Comisión de las Naciones Unidas sobre la Condición de la Mujer será el empoderamiento económico. Crédito: Milagros Salazar / IPS

Por Tharanga Yakupitiyage
NACIONES UNIDAS, Mar 3 2017 (IPS)

Existe inquietud entre las organizaciones de derechos humanos por el futuro de las negociaciones internacionales sobre los derechos de las mujeres, dado el clima restrictivo que impera a pocos días de que comience la reunión anual de la ONU sobre el tema.

Representantes de gobiernos y organizaciones de todo el mundo participarán del 13 al 24 de este mes en el 61 período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW, en inglés), que se desarrollará en la sede de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) en Nueva York."Tenemos la firme convicción de que no se puede hablar de las mujeres en el mundo laboral global sin tener en cuenta los demás factores que las mantienen sin un trabajo digno": Françoise Girard.

Varias activistas destacaron la importancia que tendrá la interseccionalidad en las discusiones de la CSW, así como la aplicación de políticas sociales y económicas relevantes, tomando en cuenta las numerosas maneras que existen para marginar a las mujeres.

“Es necesario considerar los problemas de la educación, las cuestiones de la movilidad,… de violencia en el lugar de trabajo, los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres… como precursores del empleo”, comentó Françoise Girard, presidenta de la Coalición Internacional de Salud de la Mujer.

Ya comenzaron las negociaciones para acordar un documento final para la 61 CSW, cuyo tema principal de este año es el empoderamiento económico de las mujeres.

“Tenemos la firme convicción de que no se puede hablar de las mujeres en el mundo laboral global sin tener en cuenta los demás factores que las mantienen sin un trabajo digno”, subrayó Girard, en diálogo con IPS.

Sin embargo, el borrador inicial no abordó estos temas adecuadamente, ya que no mencionó el acceso de las niñas a la educación ni el de las mujeres jóvenes a la atención de la salud reproductiva, señaló.

“Si las mujeres no tienen acceso a la educación o las minorías étnicas son discriminadas en el sistema escolar… o (les falta) la capacidad para controlar su fertilidad y salud reproductiva… eso tendrá un enorme impacto en su capacidad para tener un empleo remunerado”, afirmó.

La codirectora de la Organización de Mujeres para el Medio Ambiente y el Desarrollo (WEDO), Eleanor Blomstrom, también señaló la “decepcionante” falta de lenguaje en torno al cambio climático en el borrador del documento para la CSW.

“Si no abordamos (el cambio climático), entonces no tendremos un planeta en el que las mujeres puedan vivir para ejercer sus derechos plenos”, afirmó en conferencia de prensa.

Girard y Blomstrom también expresaron su alarma por la implementación de políticas que limitan los derechos de las mujeres y, por ende, su empoderamiento económico.

La presidencia de Donald Trump en Estados Unidos prohíbe a las organizaciones no gubernamentales que reciben fondos del gobierno de ese país destinados a la salud trabajar en temas relacionados con el aborto. También impide que los beneficiarios participen en toda discusión nacional sobre la interrupción voluntaria del embarazo.

Durante el gobierno de George W. Bush (2001-2009), esa política solo se aplicaba a los fondos para la planificación familiar. Esta es la primera vez que este requisito abarca a toda la asistencia sanitaria que Washington presta en el mundo, por un total de 9.500 millones de dólares, incluidos los fondos para la salud materna y el combate del virus de inmunodeficiencia humana.

Girard citó el ejemplo de la organización Kisumu Medical and Education Trust (KMET), de Kenia, que recibe aproximadamente 200.000 dólares para brindar diversos servicios de salud reproductiva, que incluye el tratamiento de la hemorragia posparto. Sin embargo, ahora la política del gobierno de Trump la obliga a la disyuntiva de tener que limitar sus servicios o no.

“Ahora tienen que elegir. No pueden prestar atención médica integral si aceptan fondos del gobierno de Estados Unidos, pero no quieren dejar de capacitar a los técnicos en la hemorragia posparto”, dijo Girard.

Girard y Blomstrom señalaron que incluir este tipo de vínculos entre los problemas de las mujeres en el documento final de la CSW ayudará a allanar el camino para que los gobiernos implementen planes pormenorizados a más largo plazo, que permitan oportunidades de desarrollo y resultados positivos.

Agregan que ya hubo algunos avances cuando los gobiernos realizaron aportes a un nuevo borrador que considera la participación de las mujeres en el mundo del trabajo de una manera más integral.

Ese borrador tomó parte del texto del Acuerdo de Cambio Climático de París para abordar los vínculos entre el empoderamiento económico de las mujeres y las preocupaciones ambientales, y destacó la necesidad “crucial” de que hombres y niños compartan el trabajo doméstico y aspiren a una división justa del mismo.

“Estoy gratamente sorprendida en esta primera etapa de que haya un reconocimiento real de estos temas”, reconoció Girard.

También destacó la multitudinaria movilización que se produjo en todo el mundo a partir de la Marcha de Mujeres que se realizó en Washington el 21 de enero, un día después de la asunción de Trump.

“Veo que la energía es muy alta, que la gente se moviliza, que las acciones continúan y que no nos vamos a ninguna parte, no vamos a retroceder”, sostuvo Girard.

El movimiento feminista ahora planifica un paro de mujeres para el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer.

“En el mismo espíritu de amor y liberación que inspiró la Marcha de las Mujeres, nos unimos para hacer que el 8 de marzo sea un día sin mujeres, reconociendo el enorme valor que las mujeres de todos los orígenes agregan a nuestro sistema socioeconómico, mientras reciben menos salarios, experimentan mayores desigualdades, vulnerabilidad ante la discriminación, acoso sexual e inseguridad laboral”, según las organizadoras.

Y en ese mismo espíritu y a pesar de los posibles desacuerdos que se espera que se produzcan a medida que avancen las negociaciones de la CSW, “sin embargo, persistimos”, dijeron Girard y Blomstrom.

Traducido por Álvaro Queiruga

 

 

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Escuelas de campo ayudan a mujeres contra el cambio climático http://www.ipsnoticias.net/2017/01/escuelas-de-campo-ayudan-a-mujeres-contra-el-cambio-climatico/ http://www.ipsnoticias.net/2017/01/escuelas-de-campo-ayudan-a-mujeres-contra-el-cambio-climatico/#respond Tue, 31 Jan 2017 13:45:11 +0000 Sally Nyakanyanga http://www.ipsnoticias.net/?p=133876 Mercy Ssekide, del distrito de Mabende, en Uganda, trabaja con su esposo en el terreno familiar. Crédito: FAO.

Mercy Ssekide, del distrito de Mabende, en Uganda, trabaja con su esposo en el terreno familiar. Crédito: FAO.

Por Sally Nyakanyanga
KAMPALA, Jan 31 2017 (IPS)

El debate en torno al cambio climático ha ignorado la forma en que el fenómeno afecta de forma diferente a hombres y mujeres, concentrándose en subrayar la extrema variabilidad del clima y el hecho de que es impredecible, así como la disminución de la productividad agrícola.

Las mujeres representan 56 por ciento de los agricultores ugandeses y son responsables de más de 70 por ciento de la producción agrícola, así como de la seguridad alimentaria y nutricional en los hogares, según la Red de Mujeres de Uganda (Wougnet). Sin embargo, solo son propietarias de 16 por ciento de las tierras cultivables de este país.

Stella Tereka, enlace sobre género y cambio climático de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), explicó que las prácticas culturales discriminatorias, que tienden a favorecer a los hombres, limitan el control de las mujeres sobre los recursos productivos clave, lo que exacerba su vulnerabilidad al cambio climático.

“El trabajo intensivo recae sobre las mujeres, en especial las tareas no remuneradas del cuidado, lo que hace que no tengan tiempo para practicar lo que aprenden, el conocimiento y las capacidades obtenidas en grupo en sus actividades agrícolas”, explicó Tereka a IPS.

Por su parte, Winnie Masiko, negociadora de género y cambio climático que representa a Uganda en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), criticó la falta de pautas claras para incorporar la dimensión de género en los proyectos de cambio climático.

La Política de Tierras ugandesa, de 2013, garantiza a las mujeres el mismo derecho que a los hombres de ser propietarias o copropietarias de la tierra, pero eso no siempre se refleja en el terreno.

Masiko subrayó la necesidad de iniciativas concentradas en atender los desequilibrios estructurales para achicar la brecha de género, comprender las distintas necesidades de hombres y mujeres y allanar el camino para una efectiva adaptación al cambio climático.

Edidah Ampaire, coordinadora del proyecto Acción Política para la Adaptación al Cambio Climático, dijo que las contribuciones y los derechos de las mujeres están extremadamente restringidos, en especial en zonas rurales, y que el gobierno hace muy poco para atender los desequilibrios.

“La desigualdad de género está generalizada en las comunidades agrícolas y deja a las mujeres en desventaja”, precisó Ampaire.

Tereka subrayó que la promoción de la igualdad de género está en el centro de los programas de la FAO y que la agencia realiza esfuerzos deliberados para garantizar la inclusión femenina en todos sus programas.

“Es fundamental que las mujeres ganen poder y formen parte de la toma de decisiones en todos los niveles, a fin de que podamos ver su contribución efectiva al desarrollo de sus familias y sus naciones”, explicó Tereka.

A través de la metodología de Escuelas de Campo para Agricultores (ECA), “conocidas como escuelas sin muros”, la FAO permite que hombres y mujeres con un objetivo común reciban capacitación, compartan ideas, aprendan entre sí mediante la observación y la experimentación en su propio contexto.

En promedio, las ECA cuentan con 60 por ciento de mujeres.

Proscovia Nakibuye, quien cría ganado en el distrito ugandés de Nakasongola, dijo que las ECA le enseñaron estrategias efectivas para hacer frente al cambio climático. “No enseñaron buenas prácticas para mantener el ganado y plantar pasturas”, relató.

“Las ECA ofrecen un espacio para aprender en grupo de forma práctica, mejorar la capacidad de realizar análisis críticos e incentivar el proceso de decisión de las poblaciones locales”, explicó Tereka.

“Las actividades se basan en el campo e incluyen la experimentación para resolver problemas, al reflejar un contexto local específico”, añadió.

“Los participantes aprenden a mejorar sus habilidades agrarias mediante experimentación, observación, análisis y aplicación en su propio terreno, lo que contribuye a una mejor producción y sustento. El proceso de las ECA mejora el empoderamiento individual, doméstico y comunitario, así como la cohesión social”, precisó.

De hecho, Nakibuye y su esposo observan grandes cambios tanto en su hogar como en las actividades agrícolas.

“Antes, mis hijos no iban a la escuela, pero ahora gracias a la mayor venta de leche, les puedo pagar una educación decente”, aseguró.

La FAO también utilizó los Sistemas de Aprendizaje Acción de Género, una herramienta comunitaria que permite a hombres y mujeres planear el futuro que quieren y actuar contra las barreras, incluidas las normas sociales que inhiben la igualdad de género y la justicia.

Por su parte, Mercy Ssekide, una agricultora del distrito de Mubende que se unió a la ECA de Balyejjusa, observó: “Si no colaboras con tu propia familia, los cultivos no prosperan, por eso impulsé a mi esposo a unirse a las ECA, para que trabajemos como equipo”.

“Nos capacitan y nos impulsan a trabajar duro para manejar el cambio climático y para cubrir nuestras necesidades. Fuera de temporada, cultivamos tomates y ganamos dinero porque la población local y los comerciantes nos compran a nosotros”, indicó el marido de Mercy.

Así, la familia logró diversificar sus actividades y aventurarse en la avicultura, la cría de cabras y de cerdos y mantener una huerta. Y ahora, los Ssekide deciden en conjunto el uso de los ingresos y pueden pagar la educación terciaria de sus hijos.

La FAO, con fondos aportados por la Unión Europea, implementa el Proyecto Global de Cambio Climático en los distritos centrales ganaderos de Luwero, Nakasangola, Nakaseke, Mubende, Sembabule y Kiboga.

Teniendo en cuenta la falta de tiempo y el peso de las tareas que recaen sobre las mujeres, la FAO procura que las actividades de sus proyectos fomenten la participación femenina, en particular ajustando el horario de reuniones y de la capacitación para que ellas puedan participar y beneficiarse de las capacidades y del conocimiento sobre agricultura climáticamente inteligente.

Tereka cree que con un clima cada vez más impredecible, es fundamental el desarrollo de capacidades relacionadas con la agricultura climáticamente inteligente.

Incluso, urgió al gobierno ugandés a renovar el sistema de extensión agrícola para ofrecer una mejor respuesta de género para que los agricultores, y en especial las mujeres, usen de forma correcta los insumos distribuidos por el Estado en el marco de la Operación Creación de Riqueza.

La metodología de las ECA se implementa actualmente en 90 países, con cuatro millones de agricultores en el mundo que lograron mejorar sus capacidades y se ajustaron bien a los efectos del cambio climático.

Traducido por Verónica Firme

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La cría de cabras reduce la vulnerabilidad al cambio climático http://www.ipsnoticias.net/2016/12/la-cria-de-cabras-reduce-la-vulnerabilidad-al-cambio-climatico/ http://www.ipsnoticias.net/2016/12/la-cria-de-cabras-reduce-la-vulnerabilidad-al-cambio-climatico/#respond Mon, 19 Dec 2016 17:20:13 +0000 Busani Bafana http://www.ipsnoticias.net/?p=133534

Nomsa Mthethwa, de Jozini, en la provincia de KwaZulu Natal, en Sudáfrica, pudo mandar a sus hijos a la universidad gracias a la cría de cabras. Crédito: Busani Bafana/IPS.

Por Busani Bafana
KWAZULU NATAL, Sudáfrica, Dec 19 2016 (IPS)

La familia de la pastora sudafricana Bongekile Ndimande perdió más de 30 cabras por la sequía devastadora de la temporada pasada, y las que sobrevivieron ahora son su caja de ahorro de cuatro patas.

En términos económicos, la sequía le impidió a Ndimande ganar más de 21.000 dólares. Cada cabra valdría unos 714 dólares si hubieran sobrevivido al calor, la sequía y el entorno rocoso de su aldea de Ncunjana, en la provincia de KwaZulu Natal, golpeada por la falta de agua que afectó al sur de África.

Más de 40 millones de personas necesitan alimentos tras la peor sequía que se haya registrado en la región; incluso, la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC, en inglés) lanzó un llamado de emergencia para reunir 2.800 millones de dólares para hacer frente a este problema.Además, las cabras son mejores que el ganado bovino para hacer frente a la sequía, a la vulnerabilidad y a un ambiente cambiante. También son más fáciles de criar para las mujeres: Rauri Alcock.

Los pequeños agricultores de esa provincia de Sudáfrica comenzaron a trabajar con cabras como forma de adaptarse al cambio climático. La resistencia de este animal podría resultar un éxito para la ganadería y la agricultura, que necesitan transformarse para producir más alimentos para más personas y con menos recursos.

Ganaderos como Ndimande sacan lo mejor de una mala situación. Necesitan ayuda para hacer frente a las condiciones climáticas que empeoran y que afectan la seguridad alimentaria, nutricional y de ingresos en muchas partes de África.

Ciencia, innovación y tecnología

La adaptación de la agricultura al cambio climático y a las finanzas fueron asuntos importantes en la 22 Conferencia de las Partes (COP22) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que se realizó en noviembre en la ciudad marroquí de Marrakech.

Marruecos, que ya comenzó a implementar el Acuerdo de París sobre cambio climático, dio a conocer el proyecto Adaptación de la Agricultura Africana (AAA), una iniciativa de 30.000 dólares para transformar y adaptar el sector.

Transformar la agricultura para hacer frente al recalentamiento planetario es fundamental para combatir el hambre y la pobreza, destacó José Graziano da Silva, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) el 4 de noviembre, cuando entró en vigor el Acuerdo de París.

El sector agrícola tiene una posición única para impulsar el desarrollo sostenible mediante iniciativas climáticamente inteligentes, subrayó.

Casi todos los países africanos incluyeron la agricultura en sus planes de acción llamados Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, lo que realza el grave peligro que supone el cambio climático para la seguridad alimentaria y el crecimiento económico de este continente, observó Bruce Campbell, director del programa de investigación del CGIAR, Agricultura y Seguridad Alimentaria.

La ciencia, la innovación y la tecnología serán el eje de la adaptación de la agricultura africana, observó.

Según el Banco de Desarrollo Africano, entre 315.000 y 400.000 millones de dólares se necesitarán en la próxima década para implementar la agenda de transformación de la agricultura de este continente.

La utilización de la tecnología es una de las muchas soluciones para hacer frente a las consecuencias del cambio climático, si los pequeños agricultores pretenden producir alimentos de forma sostenible, a la vez que criar animales.

El Centro Técnico para la Agricultura y la Cooperación Rural (CTA, en inglés), que lanzó un proyecto regional para mejorar el acceso de los agricultores a la tecnología con el fin de sacarlos de la pobreza, concluyó que diversificar el ganado es una de las soluciones probadas y que pueden adoptar los cultivadores de cereales y ganaderos de África austral para pasarse a una agricultura resistente al cambio climático.

Cabras de la fortuna

Criar cabras en vez de vacas le permitió a Ndimande aumentar su rebaño de cabras de 30 cabezas, hace tres años, a 57, además de 15 cabritos. En 2015, vendió seis, a unos 67 dólares cada una, e invirtió las ganancias en una nueva vivienda de ladrillo y tejas de tres habitaciones.

Ella es una de las ganaderas de KwaZulu que, gracias a la capacitación en la cría de caprinos del proyecto Trabajadores Comunitarios para la Salud Animal, contribuyen a la transformación del ganado.

El Proyecto de Desarrollo Rural de Mdukatshani es una iniciativa de cinco millones de dólares en la que participan el Departamento de Desarrollo Rural y Reforma Agraria, el Departamento de Agricultura de KwaZulu y la organización Heifer International South Africa para duplicar la producción caprina haciendo que 7.000 mujeres se dediquen a la ganadería y creando más de 600 puestos de trabajo para jóvenes en esta provincia sudafricana.

El proyecto también busca crear 270 microempresas y generar unos 7,1 millones de dólares de ganancias en cinco años.

“Las cabras me han dado alimentos e ingresos porque puedo venderlas en un plazo corto de tiempo, a diferencia del ganado” bovino, explicó Ndimande a IPS.

Además, las cabras son mejores que el ganado bovino para hacer frente a la sequía, a la vulnerabilidad y a un ambiente cambiante. También son más fáciles de criar para las mujeres, explicó Rauri Alcock, director del Proyecto de Desarrollo Rural de Mdukatshani.

“Las mujeres son nuestra prioridad porque son las responsables del hogar en muchos casos y están entre las personas más vulnerables que tratamos de atender, entonces, cabras, mujeres y recalentamineto global se combinan bien”, explicó Alcok a IPS en una recorrida por un proyecto de agronegocio a cargo del CTA y de la Confederación de Sindicatos Agrícolas de África Austral (Sacau) para ganaderos de esta región de África.

Alcock explicó que el principal objetivo del proyecto ha sido evitar la muerte de cabritos. La cabra es un animal productivo, pero la elevada mortalidad de animales antes del destete disminuye la productividad de los agricultores.

Criar cabras es una estrategia de adaptación climática. Los agricultores que tenían vacas y las perdieron ahora adoptan las cabras porque son más resistentes y mejores animales para un ambiente duro.

El agricultor Sikhumbuzo Ndawonde, de 46 años, que fue obrero siderúrgico en Johannesburgo, mantiene a su familia gracias a la cría de cabras, a pesar de que no las come.

“Nunca comí su carne, pero me encanta criarlas porque obtengo buenos ingresos, además de tenerlas para las ceremonias tradicionales. Ahora son mi trabajo”, explicó Ndawonde, quien tiene un rebaño de 33 cabras y vende por lo menos 10 cada año.

“Uno de los desafíos derivados del elevado grado de carbono en la atmósfera es el aumento del componente maderero en la vegetación. Las cabras, en tanto son principalmente forrajeras, son mejores para reducir el avance de los matorrales y a la vez es bueno para su alimentación”, explicó Sikhalazo Dube, especialista y representante en África austral del Instituto Internacional de Investigación Ganadera (ILRI).

Un rebaño pequeño puede criarse en un área pequeña y se necesitan menos alimentos, lo que las hace ideales para las mujeres y los jóvenes, quienes a menudo no tienen tierras, observó Dube.

Traducido por Verónica Firme

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Migrantes climáticos son invisibles en el sur de Asia http://www.ipsnoticias.net/2016/12/migrantes-climaticos-son-invisibles-en-el-sur-de-asia/ http://www.ipsnoticias.net/2016/12/migrantes-climaticos-son-invisibles-en-el-sur-de-asia/#respond Wed, 14 Dec 2016 09:02:02 +0000 Manipadma Jena http://www.ipsnoticias.net/?p=133499 Damnificados por las inundaciones reciben comida de emergencia en una aldea costera en el estado oriental de Odisha, en India. Crédito: Manipadma Jena / IPS

Damnificados por las inundaciones reciben comida de emergencia en una aldea costera en el estado oriental de Odisha, en India. Crédito: Manipadma Jena / IPS

Por Manipadma Jena
NUEVA DELHI, Dec 14 2016 (IPS)

Tasura Begum recuerda el día en que ella y su esposo observaron cómo el poderoso río Padma se llevó su vivienda de paja y su pequeña granja en la aldea de Beparikandi, de Bangladesh, y con ellas, sus esperanzas y sueños.

Su marido tuvo que emigrar a Arabia Saudita para trabajar en la construcción y poder pagar el préstamo que habían sacado para comprar comida y construir otra choza más alejada del río. Su hijo mayor se fue a Daca y dejó a Begum con un hijo de cuatro años y una hija adolescente que sueña con convertirse en médica para curar la enfermedad renal de su madre."La invisibilidad de quienes se ven obligados a irse de sus hogares a raíz del cambio climático implica que… posiblemente no reciban las mismas protecciones y derechos otorgados a los demás desplazados internos o refugiados": Harjeet Singh.

Las malas cosechas, el aumento del nivel del mar y las inundaciones provocadas por el cambio climático generan más emigración que nunca en el sur de Asia, según el estudio El Cambio climático no tiene fronteras, publicado el 8 de este mes en forma conjunta por ActionAid,  Climate Action Network-South Asia y Pan para el Mundo.

Abordar las brechas políticas antes que las fuerzas del clima provoquen emigración en masa, xenofobia y conflictos

Las tres organizaciones internacionales advierten sobre las consecuencias del cambio climático, en particular en Bangladesh, India, Nepal y Sri Lanka, y piden a los gobiernos que reconozcan y remedien las carencias en políticas estatales antes de que exploten y se conviertan en emigración masiva, descontento y conflictos por los recursos.

Desastres repentinos, como ciclones e inundaciones, pueden provocar desplazamientos temporales. Pero si estos hechos se reiteran, la gente puede perder sus ahorros y sus bienes hasta que se ve obligada a trasladarse a otras ciudades o países, incluso ilegalmente, para encontrar trabajo, según varios estudios.

La salinización por el aumento del nivel del mar y la pérdida de tierra por la erosión, entre otros factores, también obliga a la gente a abandonar sus hogares en el sur de Asia, donde la dependencia de los recursos naturales y la pobreza son altas.

El ciclón Roanu pasó por Bangladesh, India y Sri Lanka en mayo, y provocó daños generalizados con costos de reconstrucción estimados en 1.700 millones de dólares.

El impacto de la sequía y la falta de cultivos este año se extendió por Bangladesh, India, Nepal y Sri Lanka, afectando a 330 millones de personas solo en India.

En 2015, Asia meridional – que tuvo 52 desastres y 14.650 muertes, o 64 por ciento de las víctimas del planeta por este motivo – fue la subregión más propensa a los desastres dentro de la región de Asia-Pacífico, que a su vez es la más propensa a los desastres de todo el mundo, según la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico (Unescap).

Una semana después de que el agua arrasara con su casa, esta familia de Odisha sigue viviendo en la calle. El padre tuvo que irse a trabajar al vecino estado de Andhra Pradesh. Crédito: Manipadma Jena / IPS

Una semana después de que el agua arrasara con su casa, esta familia de Odisha sigue viviendo en la calle. El padre tuvo que irse a trabajar al vecino estado de Andhra Pradesh. Crédito: Manipadma Jena / IPS

Entre 2008 y 2013, los desastres naturales desplazaron a más de 46 millones de personas en el sur de Asia. India ocupó el primer lugar, con 26 millones de personas desplazadas, según el Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno, con sede en Ginebra.

El estudio Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (GEO-6), del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente advierte que 40 millones de personas en India y 25 millones en Bangladesh – aproximadamente tres por ciento y 16 por ciento de las respectivas poblaciones – correrán riesgo por el incremento del nivel del mar en 2050.

“A pesar de las señales claras, la magnitud del cambio climático como un factor adicional de expulsión sigue siendo mayormente invisible en el discurso sobre la migración”, afirmó Harjeet Singh, referente de ActionAid sobre el cambio climático.

“La invisibilidad de quienes se ven obligados a irse de sus hogares a raíz del cambio climático implica que… posiblemente no reciban las mismas protecciones y derechos otorgados a los demás desplazados internos o refugiados”, agregó Singh, en diálogo con IPS.

“Las poblaciones obligadas a emigrar, llevadas por la desesperación y la falta de opciones, son menos seguras cuando abandonan su tierra por otras desconocidas. Tienen que optar por empleos menos remunerados, a menudo son explotados y padecen hostigamiento”, observó Sanjay Vashist, director para el sur de Asia de Climate Action Network.

Mujeres víctimas de trata y explotadas carecen de redes de seguridad social

El informe apunta también a la creciente trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual como resultado de la migración, así como a la carga que padecen las mujeres que se quedan atrás cuando sus maridos son obligados a emigrar, como Tasura Begum.

Las mujeres que emigran solas son las más vulnerables a la explotación y al abuso. Las jóvenes nepalíes y bangladesíes que buscan trabajo en India no tienen otro contacto que los de “agentes” locales que les prometen empleo, sobre todo como empleadas domésticas. Pero en muchos casos estos agentes son en realidad traficantes. Cuando las migrantes llegan a las ciudades, se ven obligadas a trabajar en burdeles, contra su voluntad.

Si bien este fenómeno ocurre desde hace años y está reconocido, el informe aun no se comprende del todo el grado en que el cambio climático contribuye al problema.

De acuerdo con el Banco Mundial, 12,5 por ciento de los hogares de Bangladesh, 14 por ciento en India y hasta 28 por ciento en Nepal son conducidos por mujeres, muchas veces como consecuencia de la migración masculina.

“Se necesitan definiciones más claras para la migración y el desplazamiento climático, y éstas deben proporcionar la base para la recopilación y el análisis de datos, y políticas claras basadas en los derechos” humanos, dijo Singh a IPS desde el Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo, celebrado en Bangladesh del 8 al 12 de diciembre.

“El Mecanismo Internacional de Naciones Unidas sobre Pérdidas y Daños (aprobado en Varsovia en 2013) debe… garantizar la protección legal de las personas forzadas a emigrar o que fueron desplazadas por el cambio climático”, dijo Singh.

Los recursos hídricos transfronterizos, que en gran parte son procesos políticos muy complejos, también exacerban la vulnerabilidad de las comunidades ante el cambio climático, destaca el informe.

“Los gobiernos de Asia meridional deben reconocer que el cambio climático no conoce fronteras… tienen la responsabilidad de usar nuestros ecosistemas compartidos, ríos, montañas, historia y culturas para buscar soluciones comunes a las sequías, el aumento del nivel y la escasez de agua”, exhortó Vashist.

Traducido por Álvaro Queiruga

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Nuevo fondo busca crear resiliencia al cambio climático http://www.ipsnoticias.net/2016/11/nuevo-fondo-busca-crear-resiliencia-al-cambio-climatico/ http://www.ipsnoticias.net/2016/11/nuevo-fondo-busca-crear-resiliencia-al-cambio-climatico/#comments Sat, 19 Nov 2016 13:22:50 +0000 Fabiola Ortiz http://www.ipsnoticias.net/?p=133284 Mary Robinson, enviada especial de la ONU para el cambio climático, en la COP 22, de Marrakech, en 2016. Crédito: Fabiola Ortiz/IPS.

Mary Robinson, enviada especial de la ONU para el cambio climático, en la COP 22, de Marrakech, en 2016. Crédito: Fabiola Ortiz/IPS.

Por Fabíola Ortiz
MARRAKECH, Nov 19 2016 (IPS)

La excesiva lentitud con que el mundo responde a eventos climáticos como El Niño y La Niña ha hecho que quienes “menos han contribuido, sean quienes más sufren”, subrayó Mary Robinson, enviada especial para el cambio climático, en diálogo con IPS, en la COP 22.

La primera mujer en ocupar la Presidencia de Irlanda (1990-1997), y quien fuera, además, alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos (1997-2002), fue designada a principios de este año enviada especial para asuntos climáticos por el secretario general del foro mundial, Ban Ki-moon."Abrí una ventana hacia la 'nueva normalidad' y es muy grave": Mary Robinson.

Durante la COP22 (22 Conferencia de las Partes) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que terminó el viernes 18, Robinson insistió en la importancia de soluciones que involucren a las comunidades, en la incorporación de la igualdad de género y en la participación de las mujeres en las conversaciones climáticas.

“El recalentamiento global se acelera demasiado, agravado por fenómenos como El Niño y La Niña. No tienen que convertirse en desastres humanitarios, pero la gente ha quedado desamparada. Reaccionamos con lentitud en muchos casos, lo que derivó en un desastre humanitario para 60 millones de personas, que sufren la inseguridad alimentaria y las sequías”, explicó.

El Niño se asocia directamente con sequías e inundaciones en muchas partes del mundo, las que causan un grave impacto en millones de personas. El recalentamiento de las aguas tropicales del océano Pacífico central y oriental es un fenómeno que ocurre en promedio cada tres a siete años, cuando las temperaturas en la superficie del agua aumentan más de un grado centígrado.

Se trata de un fenómeno natural, pero numerosos científicos coinciden en que se vuelve más intenso por el recalentamiento planetario.

No está del todo claro la relación entre El Niño y el cambio climático, pero es un hecho que muchos de los países que experimentan el fenómeno, también son vulnerables a la variabilidad climática.

El Niño y las emergencias climáticas derivadas son una amenaza para la seguridad humana y, por ello, para la concreción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), suscritos por el foro mundial en septiembre de 2015 en el marco de la Agenda de Desarrollo para 2030.

“En América Central vi el corredor seco en Honduras y vi a mujeres llorar porque no había agua y se sentían desatendidas, que las dejaron por el camino y que no parece preocuparle a nadie”, indicó Robinson.

“En Etiopía vi niñas y niños con malnutrición grave, que los puede afectar de por vida por el retraso en el crecimiento, y lo mismo en África austral. Abrí una ventana hacia la ‘nueva normalidad’ y es muy grave. Debemos comprender la urgencia de dar los pasos necesarios”, remarcó.

Las sequías y las inundaciones vinculadas a El Niño crearon problemas enormes en África oriental, África austral, América Central y la región del Pacífico. Etiopía, donde estuvo Robinson a principios de año, sufre la peor sequía en medio siglo. Un millón de niñas y niños en África oriental y austral sufren una malnutrición aguda.

Además, es altamente probable que 2016 sea el año más caliente desde que hay registros, con temperaturas globales superiores a las que batieron récord en 2015, según una evaluación de la Organización Meteorológica Mundial presentada en la COP22, que comenzó el 7 de este mes en Marrakech.

Los datos preliminares muestran que las temperaturas globales de este año son aproximadamente 1,2 grados superiores a la época preindustrial. El termómetro se disparó en los primeros meses por el fenómeno de El Niño.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) señaló que en 2015, las causas de que hubieran 19 millones de nuevas personas desplazadas se relacionaron con el clima, el agua y otras cuestiones geofísicas en 113 países, más del doble de las que huyeron por los conflictos o la violencia.

“Necesitamos una respuesta mucho más concertada y fondos preparados. Si tenemos un sistema de alerta temprana muy estratégico, podemos atender el problema con mayor eficiencia. La clave absoluta es construir la resiliencia de las comunidades. Debemos invertir en eso ahora, en vez de luego hacer frente a un enorme desastre humanitario”, subrayó Robinson.

En la COP22, la coalición de iniciativa Riesgo Climático y Sistemas de Alerta Temprana (Crews, en inglés), creada durante las negociaciones climáticas de París, en 2015, e integrada por Alemania, Australia, Canadá, Francia, Holanda, Luxemburgo y Japón, anunció el 17 de este mes su nuevo objetivo de movilizar más de 30 millones de dólares para julio de 2017 y otros 100 millones de dólares para 2020.

La asociación internacional procura fortalecer la difusión de información de riesgos y los sistemas de alerta temprana en países vulnerables, como Burkina Faso, Malí, República Democrática del Congo y los pequeños estados insulares del Pacífico. La idea es impulsar fondos para proteger a las poblaciones expuestas a eventos climáticos extremos.

Además, se prestará especial atención a las mujeres, particularmente más vulnerables a las amenazas climáticas, pero también las protagonistas en la construcción de resiliencia.

“Ahora pasamos de las negociaciones de París a la implementación en el terreno”, subrayó Robinson. “La clave es construir resiliencia y debe hacerse de tal forma que comprenda a las cuestiones de género y dé cuenta por completo de la igualdad de género, pero también de derechos humanos. Debemos de reconocer el papel de las mujeres como agentes de cambio en sus comunidades”, añadió.

El número de desastres climáticos aumentó a más del doble en los últimos 40 años, observó Robert Glasser, representante especial del secretario general de la ONU para reducción del riesgo de desastres.

“La iniciativa ayudará a reducir el impacto de esos eventos en los países de bajos y medianos ingresos, que son los que más sufren”, apuntó

Por su parte, el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, José Graziano da Silva, dijo a IPS: “Ya vemos en África las consecuencias del cambio climático, que socava nuestros esfuerzos para garantizar la seguridad alimentaria para todos”.

“Por ejemplo, El Niño, que afectó a toda África en los últimos dos años y países que habían tenido un progreso fantástico, como Etiopía, Zambia, Tanzania y Madagascar, ahora sufren el hambre otra vez. Los que la habían erradicado, otra vez tienen que hacerle frente. Necesitamos adaptarnos”, subrayó.

El cambio climático tiene diferentes consecuencias en hombres y mujeres, niñas y niños, dijo Edith Ofwona, especialista de programa del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), en diálogo con IPS .

Las cuestiones de “género son fundamentales. Debemos reconocer que no se trata solo de mujeres”, puntualizó.

“Pero las mujeres son importantes porque constituyen la principal fuerza de trabajo, en especial en la agricultura. Es importante apreciar las diferencias que hay en las consecuencias y en las necesidades en términos de respuesta. Es necesario un equilibrio, acciones afirmativas y asegurarse de tomar en cuenta a todos los grupos sociales”, añadió.

Traducido por Verónica Firme

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Empoderar a la mujer es fundamental para el desarrollo sostenible http://www.ipsnoticias.net/2016/03/empoderar-a-la-mujer-es-fundamental-para-el-desarrollo-sostenible/ http://www.ipsnoticias.net/2016/03/empoderar-a-la-mujer-es-fundamental-para-el-desarrollo-sostenible/#respond Tue, 08 Mar 2016 14:57:15 +0000 Mary Robinson http://www.ipsnoticias.net/?p=131193 Actualmente Mary Robinson, presidenta de la Fundación Mary Robinson-Justicia Climática. Crédito: Cortesía de la autora

Actualmente Mary Robinson, presidenta de la Fundación Mary Robinson-Justicia Climática. Crédito: Cortesía de la autora

Por Mary Robinson
DUBLÍN, Mar 8 2016 (IPS)

“Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso por la igualdad de género”. El tema del Día Internacional de la Mujer de este año sirve como un recordatorio oportuno de que, a pesar del progreso de los últimos años y la ambición de la nueva mundial agenda de desarrollo, debemos redoblar los esfuerzos para lograr un mundo sustentado en la igualdad de género.

Todas las mujeres deben estar empoderadas para ejercer sus derechos plenos e iguales. ¿Pero qué significa en realidad dar un paso por la igualdad de género?

Para mí, esto requiere estrategias específicas destinadas a garantizar que todas las mujeres tengan voz en la formulación de las decisiones que afectan sus vidas. Esto es particularmente importante cuando se trata de facilitar la participación de las mujeres de base.

Para hacer realidad el enfoque “que nadie se quede atrás” que pide la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el compromiso “para alcanzar primero a los más rezagados”, las mujeres de base deben ser reconocidas como actores clave en el desarrollo sostenible del planeta.

En todo el mundo, ellas poseen una riqueza de conocimiento que vamos a necesitar para gestionar los impactos del cambio climático y acelerar el desarrollo sostenible.

Sin embargo, con el fin de valorar adecuadamente este conocimiento y ponerlo en uso, se debe permitir que las mujeres participen de manera significativa en el diseño, la planificación y la ejecución de políticas y programas que incidan en sus vidas. Asegurar que se escuchen sus voces y que se actúe para cubrir sus necesidades son puntos fundamentales para el avance de la justicia climática.

Las consecuencias del cambio climático son diferentes para los hombres y para las mujeres.

Las mujeres de base son más propensas a soportar una mayor carga ante el cambio climático, particularmente en situaciones de pobreza. El cambio climático exacerba los patrones existentes de desigualdad, incluida la desigualdad de género.

Las mujeres de base tienen un acceso limitado a los recursos productivos, movilidad restringida y escasa voz en la toma de decisiones, lo que las deja muy vulnerables al cambio climático.

La política climática, para ser eficaz, debe comprender estas desigualdades subyacentes con el fin de hacer frente a las diferentes formas en que el clima afecta a las mujeres de base.

Permitir la participación significativa de las mujeres no es solo es lo correcto, sino que es lo más inteligente. Los programas concebidos para las comunidades vulnerables, sin comprometerse con las mujeres de la comunidad, rara vez alcanzan los resultados deseados.

Esta importante lección se refleja en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 5 – Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas – que incluye la meta de “velar por la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo a todos los niveles de la adopción de decisiones en la vida política, económica y pública”.

Esta necesidad es particularmente acuciante en el caso de las mujeres de base. Lamentablemente, la importancia de incluir a las mujeres en la toma de decisiones y la promoción del liderazgo femenino es menos conocida por el sector climático. Sin embargo, la mayoría de las personas que están en la primera línea de la pobreza y el cambio climático son mujeres.

Se hicieron algunos avances con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). En 2012 las partes de la Convención adoptaron el llamado Milagro de Doha (Decisión 23/CP.18), para mejorar la participación de las mujeres en las negociaciones sobre el cambio climático.

En noviembre los Estados parte analizarán lo que se ha logrado en virtud de esta Decisión en la 22 Conferencia de las Partes (COP22). Pero cuando lo hagan verán que solo se lograron ligeros avances en términos de igualdad de representación en las negociaciones.

Por ejemplo, el último informe de composición de género de la CMNUCC destaca que solo 36 por ciento de los delegados eran mujeres en la COP20 celebrada en Lima en 2014, y la cifra se reduce a 26 por ciento cuando se consideran los jefes de las delegaciones.

En Lima las partes acordaron iniciar el Programa de Trabajo sobre Género, una exploración de dos años de duración sobre las dimensiones de género del cambio climático, mientras que el Acuerdo de París sobre el cambio climático (2015) reconoce la necesidad de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Todas estas son señales de progreso, pero queda mucho por hacer para que las voces de las mujeres se incluyan integralmente en la formación de la acción climática. Un paso clave es la inversión en la formación y el desarrollo de capacidades que permita la participación plena y efectiva de las mujeres de base.

Esto se capta en el ODS 13 – Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos – que incluye una meta que insta a los Estados a promover mecanismos para aumentar la capacidad de planificación de los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo para ayudar a las mujeres, los jóvenes y las comunidades locales y marginadas a tomar parte en la planificación y la gestión relacionadas con el cambio climático.

La puesta en práctica de esta meta será fundamental para lograr un enfoque armonizado y centrado en las personas tanto en la agenda del desarrollo sostenible como en el nuevo acuerdo sobre el clima.

En 2015 la comunidad mundial sentó las bases sobre las cuales podemos construir un mundo más seguro con oportunidades para todas y todos.

Al aprobar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el cambio climático los líderes mundiales exhibieron la intención de cambiar de rumbo y de dejar atrás los modelos tradicionales de desarrollo, desiguales e insostenibles, y de avanzar hacia un futuro sin pobreza ni necesidad, con abundante energía limpia y un ambiente sano.

En el año 2016 comenzamos a planificar e implementar estos dos procesos internacionales, ambiciosos y universales. Debemos asegurar que las voces de las mujeres y los derechos humanos informen nuestras acciones. Las mujeres de base no deben ser vistas simplemente como receptoras pasivas de la asistencia climática. Son protagonistas en la consecución de su derecho al desarrollo.

Mediante el reconocimiento de las mujeres de base como agentes de cambio en sus comunidades, la valoración de sus conocimientos y la construcción de su capacidad de adaptación, quienes toman las decisiones pueden desarrollar soluciones climáticas sostenibles a largo plazo a nivel local que fortalecerán a comunidades enteras.

A medida que “damos un paso por la igualdad de género”, exhorto a todas las personas en posiciones de influencia que les brinden a las mujeres de base las plataformas para que puedan hablar por sí mismas. Escuchar – y valorar – sus conocimientos y experiencia ayudará a formar un progreso hacia 2030 que sea bueno para las personas, el planeta y la igualdad de género.

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Acuerdo sobre cambio climático “bueno, pero no perfecto” http://www.ipsnoticias.net/2016/01/acuerdo-sobre-cambio-climatico-bueno-pero-no-perfecto/ http://www.ipsnoticias.net/2016/01/acuerdo-sobre-cambio-climatico-bueno-pero-no-perfecto/#respond Tue, 05 Jan 2016 08:30:09 +0000 Catherine Wilson http://www.ipsnoticias.net/?p=130533 Las comunidades costeras en Islas Salomón, en el sudoeste del océano Pacífico, ya sufren la amenaza del cambio climático con el aumento del nivel del mar y tormentas más fuertes. Crédito: Catherine Wilson/IPS

Las comunidades costeras en Islas Salomón, en el sudoeste del océano Pacífico, ya sufren la amenaza del cambio climático con el aumento del nivel del mar y tormentas más fuertes. Crédito: Catherine Wilson/IPS

Por Catherine Wilson
CANBERRA, Australia, Jan 5 2016 (IPS)

Numerosas lideresas de países insulares del océano Pacífico aclamaron el acuerdo alcanzado en la COP21 para frenar el cambio climático, por considerar que refleja un momento sin precedentes en materia de solidaridad mundial en torno a un tema caracterizado por la fractura entre las naciones en desarrollo y las industrializadas.

Pero para esos países, que consideran al recalentamiento planetario como la principal gran amenaza a su existencia, solo será un éxito si a las palabras le siguen acciones concretas.

“Es un gran avance y no creo que hubiera sido posible sin las voces de los indígenas de los países insulares del Pacífico, agrupados y reclamando acción y justicia”, dijo a IPS la activista y poeta Kathy Jetnil-Kijiner, de Islas Marshall.“Es un gran avance y no creo que hubiera sido posible sin las voces de los indígenas de los países insulares del Pacífico": Kathy Jetnil-Kijiner.

“Soy muy optimista respecto del futuro”, añadió Jetnil-Kijiner, quien participó en la COP21 (21 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático-CMNUCC-), realzada en París del 30 de noviembre al 12 de diciembre.

La COP21 se caracterizó por intensos compromisos y negociaciones de parte de los 195 países, además de la Unión Europea (UE).

Dame Meg Taylor, secretaria general del Foro de las Islas del Pacífico, dijo que “si bien no se incluyeron todos los asuntos identificados por los países de la región en el documento final, hubo avances sustanciales”, puntualizó.

Por ejemplo, “el reconocimiento de la importancia de continuar los esfuerzos para limitar el aumento de temperatura a 1,5 grados centígrados, la inclusión de daños y pérdidas como un elemento separado en el acuerdo, así como un acceso simplificado y ampliado a los fondos para el cambio climático”, detalló Meg Taylor.

Claire Anterea, de la Red de Acción Climática de Kiribati, un atolón de unos 110.000 habitantes, agregó que el resultado fue “bueno, pero no perfecto”, y destacó que el nuevo objetivo respecto del aumento de temperatura y el llamado a mejorar los fondos para el clima fueron particularmente importantes.

La Organización Meteorológica Mundial pronosticó que 2015 será el año más caliente de que se tenga registro, con un aumento de temperatura global que promediará un grado por encima de la era preindustrial.

Mientras, los países del Pacífico se preparan para que en este siglo haya un mayor aumento de la temperatura y del nivel del mar, para la acidificación de los océanos y el blanqueamiento de los corales. El aumento máximo del nivel del mar podría ascender a 0,6 metros en muchos estados insulares, según el Programa Científico de Cambio Climático del Pacífico.

En el mejor de los casos, Kiribati y Papúa Nueva Guinea podrían registrar un aumento de temperatura de 1,5 grados, pero con elevadas emisiones contaminantes, podría llegar a 2,0 grados en 2090.

El recalentamiento planetario podría hacer que la producción de boniato, un alimento básico en muchos países, disminuyera más de 50 por ciento en Papúa Nueva Guinea e Islas Salomón para 2050, según estimaciones del Banco de Desarrollo Asiático.

El peso de perder la producción agrícola recaerá sobre los hombros de la población femenina de los países insulares, principales responsables del cultivo, la producción de alimentos y la búsqueda de agua.

Los pobladores de los estados insulares encabezaron una campaña en París en 2015 para fijar un nuevo límite al aumento de temperatura de 1,5 grados. Eso es fundamental, arguyeron, para frenar futuros golpes climáticos y mitigar los desplazamientos forzados, pues las islas se vuelven cada vez más inhabitables por la pérdida de alimentos, agua y tierras.

En una señal del cambio de opinión en los países industrializados, los estados insulares contaron con el apoyo de numerosas naciones en desarrollo y ricas en una Coalición de Gran Ambición, que surgió en la segunda semana de la COP21.

Entre los países que expresaron su solidaridad se destacan Alemania, Brasil, Estados Unidos, México, Noruega y la UE.

El acuerdo final de París, que busca limitar el aumento global de temperatura por debajo de los dos grados y “perseguir esfuerzos” para reducirla otros 0,5 grados fue un logro de la coalición.

El límite de “1,5 grados ni siquiera estaba en la mesa antes del inicio de la conferencia, por lo que la primera vez que escuché que se había colado en el texto lloré aliviada. Dicho eso, la redacción imprecisa definitivamente me preocupó y sé que requerirá de una presión continua de todos nosotros para que efectivamente se logre”, subrayó Jetnil-Kijiner.

Eso no disminuirá los enormes desafíos que ya afronta la región para adaptarse a un clima extremo, al que no podrán hacer frente las pequeñas economías insulares sin acceso a fondos internacionales.

Los gobernantes de la región llamaron a la comunidad internacional a honrar su compromiso de reunir 100.000 millones de dólares al año para 2020 para financiar la adaptación en los países en desarrollo, un objetivo fijado por primera vez en la COP15, realizada en Copenhague en 2009.

Las evaluaciones desde entonces sobre cuánto se logró reunir varían, pero el Banco Mundial sostuvo en abril que faltan unos 70.000 millones de dólares.

Taylor cree que “es positiva la perspectiva de los fondos climáticos para después de 2020, pues el artículo 9 del Acuerdo de París identifica que, para los pequeños estados insulares en desarrollo, los fondos para la adaptación tienen que ser públicos y basados en concesiones”.

Se ha debatido sobre si mecanismos financieros, como el Fondo Verde para el Clima, deben otorgar fondos libres o préstamos con condiciones.

Anterea remarcó que, para ser efectivos, los fondos “necesitan llegar a la gente de a pie a través de un método simple de procesamiento”.

El reconocimiento de las pérdidas y los daños causados por el clima extremo y los desastres naturales en el acuerdo final también fue todo un logro, añadió la secretaria del Foro de las Islas del Pacífico, aunque eso no habilita a las naciones vulnerables a reclamar ninguna deuda o compensación a los grandes contaminantes, aclaró.

La mayor esperanza radica en los compromisos vinculantes contraídos por las naciones para fijar objetivos de reducción de emisiones y someterse a un largo proceso de control y revisiones, una medida que acelerará la transición global hacia las energías renovables y dificultará más la viabilidad de la quema de combustibles fósiles, el mayor responsable de las emisiones contaminantes.

“Necesitamos una revisión de cinco años como paso fundamental para que los gobiernos se hagan responsables de nuestros objetivos y metas”, remarcó Jetnil-Kijiner. Si no se alienta a las naciones a mejorar cada vez más sus objetivos, el planeta podrá continuar hacia un aumento de temperatura devastador de unos 2,7 grados o más, concluyeron los especialistas.

La cuestión más acuciante, después de que se diluyó la euforia por el acuerdo global alcanzado en París, es ¿cómo se implementarán esas nobles promesas? Los habitantes de los países insulares del Pacífico dependen de ello.

Traducido por Verónica Firme

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