CUBA-ONU: Asistencia internacional frente a desastres
Por Patricia GoggLA HABANA, dic (IPS) - "La adaptación al cambio climático es urgente y debe ser parte del
desarrollo", concluyó Bárbara Pesce–Monteiro, coordinadora residente del
Sistema de las Naciones Unidas en Cuba, tras evaluar los perjuicios
causados a la región oriental de este país por el huracán Sandy.En su opinión, "las afectaciones fueron muy serias", sobre todo en
Santiago de Cuba, una ciudad de casi medio millón de habitantes y que
presta servicios a otras urbes. Para "acompañar" al país en tan
complicado momento, el Sistema de las Naciones Unidas en Cuba preparó
un plan de acción que servirá de marco al apoyo de la comunidad
internacional.
El programa, concebido para ponerse en práctica a lo largo de los
próximos seis a 18 meses, beneficiará a tres millones de personas de
las tres provincias mayormente afectadas que son Santiago de Cuba,
Holguín y Guantánamo. Las principales áreas de atención incluyen
vivienda y recuperación temprana, agua y saneamiento, salud y
educación.
Sandy, considerado el huracán más devastador que azotó esa porción
oriental del país en los últimos 50 años, dejó 11 personas muertas,
pérdidas considerables en vivienda, instalaciones educacionales y de
salud, perjuicios de importancia en el sector agroalimentario y
graves interrupciones, en gran parte ya superadas, en el suministro
de electricidad y agua.
Las agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)
movilizaron inicialmente 1,5 millones de dólares en fondos de
emergencia, complementados con una asignación de 1,6 millones de
dólares del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia, de
la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones
Unidas.
En tanto, el Plan de Acción intenta buscar 30,6 millones de dólares
para enfrentar las necesidades urgentes de la población impactada por
el huracán, en una estrategia encaminada, a la vez, a respaldar el
mejoramiento de las condiciones de vida de los afectados.
Las autoridades asumieron de inmediato las labores de recuperación,
"pero la comunidad internacional quiere acompañar al país en este
trabajo", comentó Pesce-Monteiro en entrevista con IPS. Según
explicó, esta asistencia humanitaria no requirió una solicitud
específica de Cuba, pues forma parte de los mecanismos regulares de
la ONU con la nación caribeña.
Los estragos causados por Sandy en la madrugada del 25 de octubre
hicieron recordar los peligros ante movimientos sísmicos a que está
expuesta la región oriental, especialmente Santiago de Cuba. "Es un
tema que estamos conversando con el gobierno desde hace varios
meses", dijo la funcionaria.
En su opinión, la preocupación es compartida en toda el área
caribeña. "Después del terremoto en Haití, en enero de 2010, nos
dimos cuenta de que todos estábamos en una situación de
vulnerabilidad. De hecho, la ONU ha apoyado y apoyará en el futuro
los centros de detección de sismos que hay en oriente. Es una
vulnerabilidad a tener en cuenta en la reconstrucción", indicó.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
contribuyó al fortalecimiento de las capacidades de los gobiernos
locales para reducir los peligros frente a desastres en varias
provincias. Así fueron creados 63 centros de gestión para la
reducción de riesgos a nivel municipal y provincial y 209 puntos de
alerta temprana en comunidades más vulnerables.
A juicio de Pesce-Monteiro, esas instalaciones "han dado excelentes
resultados". La ONU trabaja con los demás países caribeños para
socializar la experiencia, ver si son útiles y como adaptarlos al
contexto de las demás naciones del área.
"También existe cooperación a través de la Agencia del Medio Ambiente
(dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente
de Cuba) en sus estudios de vulnerabilidades" y otros temas, señaló.
Adaptación y cambio climático
La coordinadora de la ONU en Cuba es concluyente cuando afirma que la
adaptación a las transformaciones climáticas es urgente.
"Las Naciones Unidas llevan varios años diciendo que no tenemos
tiempo para perder en este caso. La adaptación tiene que ser parte
del desarrollo", aseveró.
En ese sentido, consideró que ese tema debe estar perfectamente
insertado en el modelo de desarrollo de cada país, sea rico o pobre.
"Todas las planificaciones de desarrollo tienen que tomar en cuenta
las vulnerabilidades, para así asegurar la adaptación. Ojalá también
condicionar las emisiones", consideró.
Al abundar en el crucial asunto, Pesce-Monteiro advirtió que una cosa
es poder responder y afrontar un desastre y otra construir una
sociedad que sea sostenible, capaz de prever con antelación los
fenómenos y asegurar una adaptación apropiada.
"Cuba tiene también en este caso experiencias que pueden ser valiosas
para otras naciones", sostuvo.
Pesce-Monteiro tampoco duda de que el devastador paso de Sandy por la
región del Caribe, en un periplo que llegó hasta Estados Unidos y
Canadá, dejó experiencias por asimilar. "Pero acá estamos aún en la
fase de respuestas, ese proceso de lecciones aprendidas lo queremos
hacer en enero próximo y sé que el Estado también lo hará", señaló.
Añadió al respecto que se trata de una reflexión que va más allá de
Cuba. "El cambio climático nos está afectando a todos, por lo tanto
esperamos que esta sea una nueva oportunidad para la sensibilización
de todos los sectores respecto a un tema que se tiene que abordar
seriamente a nivel global", apuntó.
"Ya existe una sucesión de eventos extremos, muy severos y cercanos,
que nos obligan a una reflexión amplia, a un análisis del tipo de
desarrollo que queremos hacia el futuro", recalcó Pesce-Monteiro.
"Me parece que la sociedad está llamando en voz alta a que tomemos
los compromisos pertinentes y podamos avanzar", remató.
En ese sentido, consideró importante el foro social que transcurrió
durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo
Sostenible (Río+20), en junio de este año en Río de Janeiro.
"Fue un foro amplio, participativo, con incidencia y compromiso de
los ciudadanos. Los gobiernos van a tener que sentir la presión de
cada uno de nosotros, de que realmente queremos un planeta
sostenible", señaló.
(FIN/2012) |