SALUD-AMERICA LATINA:
No hay dinero para combatir el sida
Por Diego Cevallos
MEXICO, 30 nov (IPS) - América Latina
y el Caribe no pueden garantizar un gasto de 1.140 millones
de dólares para frenar la epidemia de sida, que este
año mató a 100.000 personas en la región,
pese a que reciben 80.000 millones de dólares anuales
en inversiones extranjeras directas.
A propósito del Día Internacional
de la Lucha contra el Sida, que se celebra este domingo, gobiernos
y organismos internacionales reiteraron las promesas de años
anteriores: se luchará más y mejor contra la
epidemia.
En América Latina y el Caribe 210.000
personas contrajeron este año el VIH (virus de inmunodeficiencia
humana, causante del sida), lo que elevó la cantidad
de contagiados a 1,9 millones, gran parte de ellos en la plenitud
de su vida productiva, indicó el informe 2002 del Programa
Conjunto de las Naciones Unidas para el VIH-Sida (Onusida).
América Latina y el Caribe necesitan
incrementar con urgencia ”la escala de respuesta frente
al sida” (síndrome de inmunodeficiencia adquirida),
señaló el director del organismo, Peter Piot.
La región, que concentra hoy 4,5 por
ciento de los contagios de VIH en el mundo, necesita invertir
1.140 millones de dólares para dar una adecuada respuesta
en las áreas de prevención y atención
de la enfermedad, pero en los hechos gasta menos de la mitad,
indican estudios de Onusida.
En el Caribe, por ejemplo, donde las tasas
de infección por VIH se ubican apenas debajo de las
de Africa, la región más afectada del mundo,
el gasto no llega a 20 millones de dólares anuales,
cuando se requieren al menos 260 millones.
Los montos que deberían invertirse
son bajos si se considera que en 2001 América Latina
y el Caribe recibieron en inversiones extranjeras directas
80.000 millones de dólares, según indican datos
de la Comisión Económica para América
Latina (Cepal).
”Algo está funcionando muy mal,
pues con tanto dinero, ¿por qué no se puede
sacar algo para frenar esta desgracia?”, cuestionó
Aída Luna, portavoz de una fundación humanitaria
que apoya en México a personas que viven con sida.
”Si las palabras acabaran con el sida,
México y todos sus vecinos del sur ya serían
un ejemplo planetario, pero los hechos indican que el dinero
tiene más importancia para otras cosas”, añadió
la activista.
Para América Latina el costo de la
inacción puede ser ”demasiado alto en vidas humanas
y recursos, y afectar seriamente las oportunidades de desarrollo
y económico y social”, advirtió Piot el
pasado junio ante un grupo de funcionarios del Banco Interamericano
de Desarrollo.
Un ejemplo de lo señalado por el director
de Onusida son los casos de Jamaica y Trinidad y Tobago.
Por efecto de la epidemia, el producto interno
bruto de Jamaica caerá 6,4 por ciento en 2005, y el
de Trinidad y Tobago 4,2 por ciento, alertó un análisis
de la Universidad de las Indias Occidentales.
En su informe 2002, Onusida advirtió
que ”si no se refuerzan las respuestas, existe el peligro
de que (el sida) pueda propagarse de forma más rápida
y más extensa” en la región.
El impacto mayor lo padece Haití, donde
la prevalencia del VIH alcanza a seis por ciento de la población
adulta, y Bahamas, donde es de 3,5 por ciento entre los adultos.
Pero no todos son problemas. En 2002, la atención
médica gratuita a los enfermos siguió aumentando
en varios países, mientras en otros se reforzaron planes
de prevención y se desarrollaron investigaciones médicas
de alta calidad.
Además, la región logró
que los precios de las medicinas antirretrovirales (que retardan
la proliferación del virus y prolongan la vida) bajaran
hasta 54 por ciento, informó la Organización
Panamericana de la Salud.
En materia de costo y alcance de estos tratamientos,
Brasil es el país que mejor desempeño demuestra,
gracias a la producción propia de medicamentos genéricos,
lo que lo llevó a enfrentar a poderosas trasnacionales
farmacéuticas que defienden sus patentes.
”A pesar de múltiples limitaciones,
la región --con Brasil marcando el camino-- ha hecho
progresos admirables en el suministro de asistencia y tratamiento”,
reconoció Onusida en su informe 2002.
El organismo destacó asimismo los esfuerzos
en prevención y atención de pacientes de Argentina,
Chile, Uruguay, Paraguay, México y Puerto Rico.
Como en años anteriores, Cuba brilló
en 2002 como una de las naciones que llevan a cabo investigaciones
sobre sida de gran calidad científica. Este año,
el país desarrolló medicamentos para combatir
síntomas de la enfermedad, como el Vimang, un producto
fabricado con la corteza de algunas especies de mango.
Aunque los científicos cubanos reconocen
que aún están lejos de producir una vacuna,
los avances que registran año tras año hacia
ese objetivo son importantes.
Pero la batalla contra el sida se mantiene
cuesta arriba en América Latina y aún hay miles
de personas que no pueden acceder a medicamentos o ignoran
incluso que contrajeron el VIH, a pesar de sufrir sus síntomas,
mientras otros tantos mueren a edades muy jóvenes.
La región está lejos de padecer
una devastadora epidemia como la de Africa, pero hay peligros
evidentes de la que la enfermedad pueda propagarse, por lo
que urge ”reforzar las respuestas”, insistió
Onusida. (FIN/2002)
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