Catalunya

Catalunya: Houston, tenemos un problema

Debo seguir en la distancia los últimos pasos (que muchos consideran definitivos, tanto para el éxito como para el fracaso) del proceso de independencia de Catalunya. Me alegro de que, por el caos administrativo, me libré de participar en la votación proyectada para el 1 de octubre, de cuya ejecución he estado dudando.

Atentado anunciado en Barcelona

Nos lo habíamos preguntado con anterioridad. Lo temíamos, sin confesarlo adecuadamente. Vivíamos un sueño de paz y estabilidad, solamente roto por las controversias acerca de los planes independentistas y la lenta recuperación económica, que todavía encadenada a numerosos ciudadanos en los lindes de la pobreza. Barcelona valía la pena.

El referéndum catalán

El 1 de octubre, según los planes del gobierno catalán y la mayoría parlamentaria que disfruta, se ha convocado un referéndum con una pregunta escueta: si quiere que Catalunya sea un estado independiente. Además, se añade otro requisito: “de formato republicano”. Así se distingue de los casos sueco y danés, como ejemplos europeos de Estados independientes, pero con monarquías parlamentarias.