| WASHINGTON
(IPS)
La política laboral del Fondo Monetario Internacional
(FMI) está bajo fuego a raíz del despido de
dos guardias de seguridad que trabajaban para la institución
a través de la firma Wackenhut Corporation, por intentar
organizar un sindicato.
Los dos empleados entablaron una demanda contra esa empresa
ante el gobierno de Estados Unidos. Wackenhut alegó
que su contrato con el FMI prohíbe la sindicalización.
Como resultado, dos legisladores de este país escribieron
una carta a la directora gerente interina del Fondo, Anne
Krueger, expresándole su alarma ante los hechos.
”En
momentos en que la política expresa del gobierno de
Estados Unidos es estimular la formación de sindicatos
como forma de promover y evaluar la fuerza de la democracia
en los países en desarrollo, demandas como ésta
plantean dudas muy preocupantes acerca de la política
laboral del FMI”, escribieron los congresistas George
Miller y Robert Andrews, del opositor Partido Demócrata.
”Es
extremadamente perjudicial para el FMI e inaceptable para
el gobierno de Estados Unidos que este tipo de violaciones
a los derechos de los trabajadores ocurran dentro de la institución”,
agregaron.
Además de las críticas por favorecer a empresas
multinacionales de los países ricos a expensas de las
condiciones sociales, ambientales y laborales en los países
pobres, ”el FMI enfrenta ahora la amenaza de una acción
sindical concertada para exigir el derecho a la organización
en Washington, DC”, advirtió Soren Ambrose, del
grupo 50 Años es Suficiente, crítico de las
políticas del FMI y el Banco Mundial.
”El
FMI ha hecho esfuerzos ocasionales por demostrar que cree
en los derechos de los trabajadores, pero por otro lado ha
servido de instrumento para reprimirlos en todo el mundo en
desarrollo”, declaró Ambrose en una entrevista
por correo electrónico.
Las acusaciones de violaciones a los derechos laborales van
desde interrogatorios ilegales y revisación de los
empleados en la sede del FMI en Washington hasta el despido
en febrero de los guardias de seguridad que presentaron la
demanda contra Wackenhut, Anderson Carter, de 60 años,
y Terence Purnell, de 57, por promover la organización
de los empleados.
Ambos hombres son veteranos de las Fuerzas Armadas de Estados
Unidos y ex funcionarios de cárceles.
”El
FMI debería ser un ejemplo en cuanto a normas laborales
en Estados Unidos y en todo el mundo”, declaró
Tom Kiley, portavoz de Miller. ”Por lo tanto, cuando
nos enteramos de que el Fondo instruyó a una empresa
contratada para que violara las normas laborales estadounidenses,
nos resulta muy preocupante”, agregó.
Ambos empleados presentaron cargos por violación de
leyes laborales federales contra Wackenhut, alegando que fueron
destituidos sin indemnización por estar involucrados
en un sindicato.
Según su propio relato, los funcionarios de seguridad
que trabajan en el FMI intentan desde hace tiempo formar un
sindicato que los represente frente a Wackenhut.
Más de la mitad de esos empleados firmaron tarjetas
en apoyo a la incorporación al Sindicato Internacional
de Empleados de Servicios (SEIU), con sede en Washington.
Los funcionarios pidieron formalmente a Wackenhut que reconociera
al sindicato a principios de este año, pero la empresa
se negó.
Según los congresistas firmantes de la carta a Krueger,
la compañía dijo a sus ex empleados que su contrato
con el FMI contiene una cláusula que prohíbe
la sindicalización de los trabajadores de Wackenhut,
y que el Fondo tiene normas contra los sindicatos.
Un portavoz del FMI negó esas acusaciones, y agregó
que la institución exige a sus contratistas que respeten
las normas laborales nacionales. ”No prohibimos la sindicalización”,
aseguró William Murray, y anunció que el FMI
está preparando una respuesta a Miller y Andrews.
Wackenhut Corporation es la filial en Estados Unidos de Group
4 Falck A/S, una empresa de Copenhague, Dinamarca, que es
la segunda proveedora mundial de servicios de seguridad.
Con sede en Palm Beach Garden, Florida, Wackenhut tiene 40.000
empleados en Estados Unidos. La empresa no ha respondido los
llamados de IPS hasta ahora. (FIN) |