| NACIONES
UNIDAS (IPS)
Estados Unidos y Gran Bretaña enfrentan una fuerte
resistencia a su propuesta de resolución en el Consejo
de Seguridad de la ONU, tendente a impedir que terroristas
y otros "actores no gubernamentales” trafiquen
o adquieran armas de destrucción masiva.
La oposición no procede sólo de los 10 miembros
elegidos y no permanentes del Consejo, sino también
de Abolición 2000, una coalición internacional
de más de 2.000 pacifistas, grupos contra la guerra
y miembros de sociedades civiles que representan a 85 países.
"El
proyecto de resolución fue discutido y redactado a
puertas cerradas por los cinco miembros permanentes con poder
de veto (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia
y China), sin ningún aporte de nosotros”, se
quejó un diplomático que representa a uno de
los países en desarrollo integrantes del Consejo, en
declaraciones a IPS.
Los cinco miembros permanentes del Consejo son las cinco potencias
nucleares declaradas.
"La
mayoría de los miembros rotativos no deseamos que se
nos apresure a tomar una decisión", dijo el diplomático,
que solicitó reserva.
"Nos
dicen que a los ‘cinco grandes' les llevó cinco
meses finalizar el borrador. Quizá a nosotros nos lleve
otros cinco meses estudiarlo. No tenemos apuro”, dijo.
El diplomático expresó así la posición
colectiva de los 10 miembros no permanentes, que son Angola,
Chile, Alemania, Pakistán, España, Argelia,
Benín, Brasil, Filipinas y Rumania.
El embajador Abdulá Baali, de Argelia, dijo que "es
mejor abordar la no proliferación a través de
tratados, no de resoluciones del Consejo de Seguridad”.
Sin embargo, aclaró que su gobierno apoyaría
el proyecto, con reservas.
El embajador estadounidense John Negroponte insistió
en que la resolución propuesta "no sustituye ni
afecta a los actuales regímenes de desarme y no proliferación”.
Estados Unidos pretende que la resolución se apruebe
lo antes posible, quizá en semanas. Washington había
sugerido inicialmente el plazo del 31 de marzo, siete días
después de la presentación formal de la moción
de cinco páginas al Consejo.
Tanto Rusia como China han expresado reservas sobre la redacción
de la propuesta, pero no han dicho que se opondrán
a la resolución.
"Hay
muchos miembros del Consejo preocupados por la resolución
y la falta de transparencia de las negociaciones iniciales”,
dijo el 31 de marzo a la prensa Susi Snyder, de la Oficina
en las Naciones Unidas de la Liga Internacional de Mujeres
por la Paz y la Libertad.
John Burroughs, director ejecutivo del Comité de Abogados
sobre Política Nuclear, cree que la decisión
sobre la moción estadounidense-británica se
demorará debido a la fuerte resistencia de varios miembros
del Consejo, que no desean ser identificados públicamente.
Burroughs dijo a IPS que existe "gran insatisfacción”
entre los 10 miembros rotativos del Consejo acerca del plan,
pero no cree que Estados Unidos y Gran Bretaña tengan
dificultades para obtener los nueve votos necesarios para
adoptar la propuesta.
Sin embargo, señaló, ambas potencias "preferirían
un consenso de los 15 miembros sobre una resolución
tan importante”, señaló Burroughs, que
integra el Consejo Mundial de la Red Global Abolición
2000 para la Eliminación de las Armas Nucleares.
En una carta a los 15 miembros del Consejo de Seguridad, Abolición
2000 observó que "aunque la resolución
propuesta dice apoyar los tratados multilaterales sobre armas
nucleares, químicas y biológicas, sólo
se refiere a la prevención de la proliferación,
pero no se pronuncia... sobre el fin del despliegue de las
armas existentes ni sobre el imperativo del desarme”.
La resolución es defectuosa, afirmó la red pacifista,
porque no reconoce las obligaciones de desarme establecidas
en el Tratado de No Proliferación Nuclear ni identifica
medidas para reducir o eliminar los arsenales atómicos.
"La
proliferación de armas nucleares, biológicas
y químicas, y su adquisición potencial por terroristas,
nunca se frenará eficazmente en tanto las grandes potencias
sigan dando tan alto valor a las armas nucleares”, dice
la carta.
Si la resolución fuera adoptada, advierte, representaría
una presunción de autoridad del Consejo de Seguridad
para aprobar leyes internacionales que exijan a cada país
miembro modificar sus políticas y sistemas legales
nacionales.
La coalición incluye a la Fundación para la
Paz en la Era Nuclear, la Asociación Internacional
de Abogados contra las Armas Nucleares, el Comité de
Abogados sobre Política Nuclear, la Liga Internacional
de Mujeres para la Paz y la Libertad, el Centro Global de
Acción para el Ambiente, Espejo Atómico y la
Fundación Legal de Estados Occidentales.
Jayantha Dhanapala, ex subsecretario general de la ONU para
Asuntos de Desarme, dijo a IPS que el Consejo no ha abordado
muchas veces el tema de las armas de destrucción masiva.
"Que
lo haga ahora en el contexto limitado de la proliferación
de tales armas entre actores no gubernamentales debe ser bienvenido”,
opinó.
"Sin
embargo, la credibilidad de la resolución propuesta
sería mucho mayor si reconociera la conexión
lógica entre la no proliferación no discriminatoria
y el desarme verificable”, concluyó Dhanapala.
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