| LA HABANA (IPS) Organizaciones
sociales y políticas de 32 países acordaron
en la capital cubana dar prioridad al combate contra el Tratado
de Libre Comercio entre Estados Unidos y países de
América Central, antes de su ratificación por
los congresos de cada país firmante.
El acuerdo, llamado Cafta por sus siglas en inglés,
fue firmado por Washington a mediados de diciembre con El
Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, y es considerado
”estratégico” para la expansión
continental del Area de Libre Comercio de las Américas
(ALCA), también impulsado por el gobierno estadounidense.
En ese sentido, la campaña continental contra el
ALCA ”considera que derrotar el Cafta es fundamental”
para el movimiento que intenta impedir que se cumplan las
aspiraciones de Estados Unidos.
Según expertos, Washington optó por impulsar
acuerdos regionales o bilaterales ante la resistencia de algunas
naciones sudamericanas, como Brasil, Argentina y Venezuela,
a un acuerdo que consideran lesivo de su soberanía
y cuyo proceso de negociación lograron modificar el
año pasado en Miami.
”Las negociaciones del ALCA han entrado en la recta
final, y los tratados bilaterales y regionales son la vía
privilegiada que conduce hacia allá”, alertaron
participantes en el tercer encuentro hemisférico de
lucha contra ese acuerdo.
El Cafta fue negociado en 2003 como antesala del ALCA, proyecto
comercial promovido por Estados Unidos para 2005 con los 34
países americanos y la única excepción
de Cuba, que lo acusa de anexionista.
El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua cerraron el
acuerdo con Estados Unidos el pasado 17 de diciembre, pero
Costa Rica no adhirió por diferencias en el ámbito
agrícola y en la apertura de los mercados telecomunicaciones
y seguros, que son en la actualidad monopolio del Estado costarricense.
Ahora el tratado debe ser ratificado por los poderes legislativos
de cada Estado, y tanto Costa Rica negoció el 25 de
este mes un acuerdo bilateral con Washington que prevé
desmonopolizar telecomunicaciones y seguros.
Expertos han alertado que entre los perdedores del Cafta
figuran miles de pequeños campesinos y productores
de carne, que no podrán competir con los agricultores
estadounidenses, mecanizados y receptores de cuantiosos subsidios
gubernamentales
Un plan de acción aprobado al finalizar la cita contra
el ALCA, el jueves por la noche, propone, entre otros objetivos,
alentar la creación de un frente de parlamentarios
y una red jurídica hemisférica contra ese acuerdo.
Juristas que acudieron al encuentro consideraron que los
jefes de gobierno que firmen ese tratado y los parlamentarios
que lo ratifiquen incurrirían en un delito de lesa
humanidad, pues sus consecuencias serían ”más
hambre y miseria”.
El acuerdo continental abarca un mercado potencial de 800
millones de personas, con un producto interno bruto de 11.000
millones de dólares, pero donde aproximadamente más
de un cuarto de esa población no puede cubrir sus necesidades
básicas.
A la vez, se considera que las desigualdades dentro y entre
los países de América son abismales. En la actualidad,
”hay 20 millones de latinoamericanos pobres más
que en 1997 y la tasa de desempleo promedio se elevó
casi a 11 por ciento”, advirtió el economista
cubano Osvaldo Martínez.
En tanto, la declaración final asegura que el proyecto
estadounidense amenaza ”con llevar al extremo la miseria,
las injusticias y las desigualdades” en campos y ciudades
de la región.
”Refrendamos nuestra firme postura en contra de la
creación del ALCA en cualquiera de sus versiones (.
. .) Detener el avance de estos planes y tratado es detener
también el camino” de este acuerdo continental,
señala el documento.
El plan de acción incluye movilizaciones de protesta
contra la
ocupación de Iraq por la coalición encabezada
por Estados Unidos el 20 de marzo, cuando se cumple el primer
año de comienzo de esa guerra, y el 24 de abril contra
la deuda externa y los organismos multilaterales de crédito
como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
También se prevé, entre muchas otras, una
jornada continental de lucha contra el ALCA a partir del primer
día de negociaciones en la reunión ministerial
prevista en Brasil para el segundo semestre del año.
Asimismo, el programa pretende vincular la campaña
antialca a las reivindicaciones de los movimientos populares
en defensa de los recursos naturales, la seguridad y soberanía
alimentaria y el ambiente.
Otros objetivos aprobados en el encuentro apuntan a ampliar
la alianza social con sectores y actores sociales hasta ahora
no involucrados en la campaña contra el tratado y realizar
campañas contra las empresas transnacionales.
Los más de 1.000 representantes de movimientos sociales,
campesinos, sindicalistas, especialistas e intelectuales que
acudieron a la cita acordaron realizar el cuarto encuentro
hemisférico en la capital cubana entre el 27 y 30 de
abril de 2005. (FIN)
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