| TEHERAN
(IPS) Mientras el gobierno de Irán prepara
pruebas contra Saddam Hussein, muchos iraníes dudan
que obtengan justicia del juicio al ex presidente iraquí,
culpable de una guerra que desangró a este país
entre 1980 y 1988.
Creo
que para Irán ”es lo mismo que Saddam Hussein
esté escondido en un agujero subterráneo o esté
en manos de los estadounidenses. No se hará justicia
y no se descubrirá ningún secreto de guerra”,
opinó el periodista Mohammad Ismaeel Haydari.
Algunos creen que el derrocado dictador de Iraq recibirá
su merecido, pero Haydari no opina lo mismo. "¿Son
justas las manos de Estados Unidos? No lo creo”, dijo.
Saddam Hussein fue capturado por las fuerzas de ocupación
estadounidenses el pasado 13 de diciembre en las afueras de
Tikrit, su ciudad natal, al norte de Bagdad.
El presidente iraní, Mohammad Jatami, habría
dicho poco después de la captura que Saddam Hussein
merece la pena de muerte.
Shirin Ebadi, la abogada iraní que ganó el premio
Nobel de la Paz el año pasado, opinó que el
ex presidente iraquí debería ser juzgado por
un tribunal internacional.
Pero el Consejo de Gobierno Provisional de Iraq, designado
por Estados Unidos, manifestó su intención de
que Saddam Hussein sea juzgado por un tribunal especial iraquí.
Mientras, la cancillería de Irán, a través
de su portavoz Hamid Reza Asefi, opinó que el juicio
a Saddam Hussein debe ir más allá de las propias
acciones del dictador y ”revelar quiénes equiparon
al dictador iraquí y causaron las tres grandes crisis
de la región”, en referencia a la guerra Irán-Iraq,
y a la primera y la segunda guerra del Golfo.
El veterano de guerra Majid Arab cree que si Saddam Hussein
es juzgado, tratará de justificar su ataque a Irán.
"Creo
que debería ser juzgado por un tribunal internacional
elegible, pero no creo que nada de lo que revele en el juicio
sirva a Estados Unidos, a Alemania, ni a Irán”,
manifestó Majid, de 44 años, que perdió
una pierna mientras peleaba contra los invasores iraquíes
en 1982.
En cuanto a las víctimas iraquíes de la guerra
Irán-Iraq, Majid dice que son tan víctimas de
Saddam Hussein como las iraníes.
"Por
eso, Saddam debe ser juzgado por haber invadido el sur y el
oeste de Irán. Es responsable de las víctimas
humanas de ambos lados”, declaró. Se estima que
el conflicto provocó 1,5 millones de muertes.
Majid recordó también que Estados Unidos apoyó
a Iraq durante la guerra con Irán, cuyo régimen
islámico era enemigo de Washington, y que empresas
de Alemania suministraron armas químicas a Bagdad.
"Ellos también deben rendir cuentas”, dijo.
Sin embargo, "reconozco que la posibilidad de un juicio
internacional a Saddam es casi nula, y creo que al régimen
iraní tampoco le gustaría”, porque no
le conviene que se revelen algunos misterios de la guerra,
agregó.
"¿Por
qué estalló la guerra? ¿Por qué
Irán insistió en continuarla luego de expulsar
a los soldados iraquíes del puerto de Khoramshahr,
en el norte del Golfo Pérsico? ¿Qué países
apoyaron militarmente a Irán durante la guerra? Si
Saddam es sometido a juicio, al menos algunos de estos misterios
serán descifrados”, advirtió el veterano
de guerra.
Jamal Mosavi, cuyo hermano es un alto funcionario del Ministerio
de Petróleo, cree que no tiene sentido juzgar a Saddam
Hussein.
"¿Por
qué debería ser juzgado? Lo que él hizo
es común en todas las guerras. Y si se lo juzga por
ser un déspota, deberíamos preguntarnos qué
gobernante no lo es en Medio Oriente”, dijo.
Otros iraníes consideran que la tiranía sí
justifica el juicio, y que éste debe ser una lección
para el despótico régimen islámico de
Irán.
Siavash Akbari, un vendedor de libros de 34 años, se
preguntó qué lecciones extraen otros tiranos
de la captura de Saddam Hussein, entre ellos los líderes
religiosos iraníes.
Akbari recordó el discurso del líder espiritual
supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei,
cuando advirtió hace tres semanas al primer ministro
israelí Ariel Sharon y al presidente estadounidense
George W. Bush que aprendieran del destino del ex dictador
iraquí.
”Ninguno
aprende de la experiencia del otro. El líder supremo
(Jamenei) cree el destino de Saddam Hussein es una lección
para Sharon y Bush, pero no para su propio régimen”,
señaló.
”Para
los iraníes, es una situación absurda que su
gobierno despótico critique la tiranía del régimen
de Saddam Hussein. Es una verdadera paradoja”, comentó
Robic Gregorian, crítico literario y teatral.
Otros, sin embargo, están ansiosos por ver al depuesto
presidente iraquí en el banquillo por crímenes
que abarcan desde la agresión de la guerra Irán-Iraq
hasta genocidio contra el pueblo kurdo iraquí. (FIN)
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