| NACIONES
UNIDAS (IPS) La ONU está dispuesta a investigar
las circunstancias de la caída del presidente haitiano
Jean-Bertrand Aristide si recibe un pedido formal al respecto.
Pero Estados Unidos y Francia desalientan tal posibilidad.
La
Comunidad del Caribe (Caricom), bloque de 15 países
del que Haití es miembro pleno, formuló públicamente
reiteradas propuestas de investigación a la ONU (Organización
de las Naciones Unidas), pero sin formalizarlas aún.
"El
llamado de la Caricom a una investigación de la ONU
estaba en su declaración, pero no nos la comunicaron
formalmente. Una vez que lo hagan, reaccionaremos", dijo
el 10 de marzo el portavoz del foro mundial, Fred Eckhard.
El funcionario
dijo que Aristide, quien asegura haber sido desalojado del
poder y secuestrado por soldados estadounidenses el 29 de
febrero, habló dos veces con el secretario general
de la ONU, Kofi Annan, antes de su caída.
Pero
Eckhard se negó a detallar las conversaciones, y aclaró
que no hubo luego diálogo entre Annan y el líder
haitiano, hoy exiliado en República Centroafricana.
Estados
Unidos y Francia, que organizaron la partida de Aristide,
afirmaron que el mandatario haitiano abandonó su país
por su propia voluntad.
Pero
Aristide asegura haber sido víctima de un secuestro
y de exilio forzado.
Fuentes
diplomáticas que solicitaron reserva de su identidad
aseguraron que Washington y París ejercieron presión
sobre el Caribe para que desistieran de exigir una investigación
sobre la caída de Aristide.
"Todo
esto es una desgracia", dijo el activista Jim Paul, del
no gubernamental Global Policy Forum, organización
especializada en analizar los movimientos políticos
dentro de la ONU.
Paul
describió la caída de Aristide como un "golpe"
montado por Estados Unidos y Francia, y advirtió que
ambos países harán todo a su alcance para impedir
que el asunto sea considerado por el Consejo de Seguridad,
del que son miembros permanentes.
Gran
Bretaña los acompañará, seguramente,
mientras China y Rusia, los restantes miembros permanentes
del Consejo, harán lo mismo porque el Caribe está
"dentro de la esfera de influencia estadounidense",
dijo Paul a IPS.
"La
ONU debería abrir una investigación exhaustiva
sobre el golpe en Haití”, sostuvo. Pero la única
posibilidad, añadió, es que haya una resolución
al respecto de la Asamblea General, hoy, casualmente, presidida
por un caribeño: el canciller de Santa Lucía,
Julian Robert Hunte.
Annan
dijo el 9 de marzo a la prensa en Ottawa: "No creo que
nadie en la organización para la que yo trabajo pueda
apoyar un golpe de Estado, ni yo personalmente".
"Los
golpes de Estado han sido condenados en todo el mundo. Y organizaciones
como la Unión Africana, de hecho, decidieron que nunca
admitirán en sus cumbres a nadie que acceda al poder
mediante un golpe de Estado", agregó Annan.
En cuanto
a las diferentes versiones sobre cómo Aristide dejó
el poder, indicó: "Debo trabajar sobre la base
de la resolución del Consejo" de Seguridad. El
propio órgano, agregó, tomó como buena
la carta de renuncia firmada por el presidente haitiano.
Semanas
atrás, el Consejo de Seguridad bendijo el nuevo gobierno
de Haití y autorizó a un contingente militar
multinacional a permanecer al país los próximos
tres meses, al cabo de los cuales se constituirá una
fuerza de mantenimiento de paz de la ONU.
Sudáfrica
dijo compartir la preocupación de la Caricom y también
pidió públicamente una investigación.
"La
versión de que el presidente Aristide fue obligado
a dejar el cargo, de ser verdadera, tendrá serias consecuencias
(...) para el respeto del estado de derecho y la democracia
en todo el mundo", dijo la canciller sudafricana Nkosazana
Dlamini-Zuma.
Dos abogados de Aristide, Brian Concannon e Ira Kurzban, preparan
una demanda por secuestro contra Estados Unidos y Francia,
al amparo de la Convención Multilateral para la Prevención
y Castigo de Delitos contra Personas Internacionalmente Protegidas.
(FIN)
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