| NACIONES
UNIDAS (IPS) Mientras el saldo de muertes del huracán
Jeanne en Haití se calcula en casi 2.000, el secretario
general de la ONU, Kofi Annan, urgió a movilizar rápidamente
ayuda humanitaria a este país, uno de los más
pobres del mundo.
La cantidad de desaparecidos alcanzó los 1.000 en el
área que rodea la noroccidental ciudad costera de Gonaives,
por lo que se prevé que las muertes sean, al cabo del
huracán, más que las contabilizadas hasta ahora,
informó la Misión de Estabilización de
Haití de la ONU.
A medida que las aguas retroceden, aparecen más víctimas
de Jeanne. Soldados de la misión de paz de la ONU se
aprestaban el 22 de septiembre a enterrar a 200 personas en
tumbas masivas para impedir la propagación de enfermedades.
”Haití ya fue golpeada el año pasado
por sequías, inundaciones y revueltas políticas”,
dijo Abby Maxman, directora de la filial en ese país
de CARE, organización no gubernamental internacional
de combate a la pobreza.
”Este último desastre deja en evidencia la
importancia no solo de la asistencia de emergencia, sino de
soluciones para la pobreza en el largo plazo”, agregó
Maxman.
La Federación Internacional de la Cruz Roja emitió
un pedido de emergencia de 3,3 millones de dólares,
con la finalidad de ayudar a 40.000 de las víctimas
más vulnerables en los próximos seis meses.
Varios países ya comenzaron a enviar ayuda: 1,8 millones
de dólares la Unión Europea, un millón
y elementos de rescate Venezuela, 115.000 dólares Japón,
200.000 dólares Suiza, y tiendas de campaña
y medicamentos Martinica.
Estados Unidos prometió aportar 50.000 dólares,
cifra que un legislador demócrata calificó de
”gota en un balde”.
El Programa Mundial para la Alimentación (PMA), una
agencia de la ONU (Organización de las Naciones Unidas),
asignó 200.000 dólares para cubrir las necesidades
más apremiantes, mientras organiza un plan de emergencia.
De todos modos, la ayuda comprometida no alcanzará
para solucionar los problemas originados por un desastre de
esta magnitud.
La necesidad más urgente, según expertos en
Haití, es abastecer de agua potable a las áreas
inundadas por el barro. Pero la distribución se enlentece
por la falta de combustible, así como por el bloqueo
de caminos a causa del escombro y de las inundaciones, según
la ONU.
El primer ministro haitiano Gerard Latortue, quien sobrevoló
Gonaives en helicóptero el domingo, describió
la localidad como un ”vasto mar”.
”No hay ni una casa en la ciudad de Gonaives que no
esté inundada”, afirmó Latortue. Al menos
80.000 personas necesitarán asistencia alimentaria,
agregó.
Ochenta por ciento de la superficie de Gonaives estaba cubierta
el 19 de septiembre por entre 1,8 y 2,7 metros de agua, informó
la organización humanitaria británica Oxfam.
Radioemisoras locales aseguraron que más de 100.000
viviendas habían resultado seriamente dañadas.
Una misión humanitaria de la ONU que viajó
al Caribe al día siguiente informó que la mitad
de la ciudad estaba sumergida entonces. La propia misión
de paz del foro mundial sostuvo que 75 por ciento de su campamento
se encontraba bajo el agua y que 80 por ciento de la población
resultó afectada.
La mayoría de las tierras de cultivo terminaron devastadas.
Varios miles de desplazados permanecen en unos 20 campamentos
alrededor de la ciudad, según la ONU.
El PMA y CARE prevén distribuir 40 toneladas de alimentos
en 10 diferentes sitios de la región.
Como el hospital de Gonaives también resultó
inundado y la corriente eléctrica falla, apoyar a los
servicios de salud locales es crítico, según
la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Hasta ahora, la OMS y otras agencias lograron enviar pequeñas
cantidades de ayuda médica hasta ahora, según
funcionarios que temen posibles saqueos por aliemntos y medicina.
El personal de CARE está preparado para iniciar una
operación de gran magnitud en Haití tan pronto
como las aguas retrocedan, sostuvo Maxman. Un integrante de
la organización desapareció en Haití
el 19 de septiembre.
Haití es el país más pobre de América.
Ochenta por ciento de su población vive con un ingreso
inferior a 150 dólares anuales, según el PMA.
La desnutrición es endémica y generalizada,
y afecta a casi la mitad de los niños y niñas
menores de cinco años.
Jeanne es el cuarto huracán que se cierne sobre el
Caribe en un mes, detrás de Charley, Frances e Iván,
el cual también causó desastres en otras islas
y en Estados Unidos.
Pero aún faltaría lo peor. La Administración
Nacional Océanica y Atmosférica de Estados Unidos
prevé ocho tormentas tropicales sobre el Caribe para
las próximas semanas. (FIN)
|