| GINEBRA
(IPS)
La Comisión de Derechos Humanos de la ONU condenó
el asesinato del jeque palestino Ahmad Yassin, líder
espiritual del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas),
cometido el 22 de marzo por militares israelíes en
la franja de Gaza.
La acción armada mereció explicaciones contrapuestas,
pues para Israel y algunos países que lo apoyan representó
un acto de punición contra un instigador del terrorismo,
mientras que una mayoría la calificó de ejecución
extrajudicial.
La decisión, aprobada por 31 votos favorables, 18 abstenciones
y dos votos negativos, colocó el conflicto entre israelíes
y palestinos en el centro de los debates del máximo
organismo especializado de la ONU (Organización de
las Naciones Unidas).
El cuerpo integrado por representantes de 53 países
viene ocupándose primordialmente de la cuestión
de Medio Oriente desde septiembre de 2000, cuando estalló
el segundo movimiento de rebelión palestino contra
la ocupación, conocido como Intifada.
Pero esta vez la discusión fue alimentada por la muerte
de Yassin, uno de los fundadores del grupo radical islámico
Hamas, y también por el muro de separación o
valla de defensa que Israel construye en territorio palestino.
La declaración aprobada en la sesión especial
de la Comisión el 24 de marzo expresa una condena enérgica
a las continuas y graves violaciones de los derechos humanos
en el territorio palestino ocupado y, en particular, "al
trágico asesinato" de Yassin.
De 67 años y paralítico, Yassin murió
con otras siete personas allegadas cuando abandonaba una mezquita
en Gaza, alcanzado por cohetes disparados por helicópteros
israelíes.
El primer ministro israelí Ariel Sharon felicitó
a los militares que participaron de la incursión y
anticipó nuevos ataques con iguales propósitos
contra otros altos jefes palestinos.
Nabil Ramlawi, observador de Palestina ante la Comisión
de la ONU, observó que Israel se atribuye el derecho
de ser árbitro y decidir quién tiene que vivir
y quién tiene que morir. Tras ello, el gobierno israelí
se felicita de su acción, dijo Ramlawi.
El representante de Israel, Yaakov Levy, sostuvo que con la
declaración de condena, propuesta por Pakistán
en nombre de la Organización de la Conferencia Islámica
(OCI), esa coalición intentaba distraer la atención
de las violaciones de los derechos humanos.
Muchas de esas violaciones se producen en los países
miembros de la OCI, lo que representa una burla a los objetivos
de la Comisión, dijo Levy.
El diplomático israelí relató que desde
el comienzo de la Intifada han muerto en episodios de violencia
945 israelíes, turistas y trabajadores extranjeros.
Esos ataques fueron instigados por Hamas, la organización
dirigida por Yassin, aseveró.
Hamas es la organización islámica más
importante de Palestina. Surgió tras el comienzo de
la primera Intifada, en 1987. Su principal objetivo es el
retiro incondicional de Israel de los territorios ocupados.
Hamas no reconoce el derecho a la existencia de un estado
israelí ni a las instituciones emanadas de los acuerdos
de paz de Oslo, en 1994, como la Autoridad Nacional Palestina.
El grupo, que ha perpetrado decenas de ataques suicidas contra
civiles israelíes, cuenta con un ala política,
religiosa y social, que se ocupa de cuestiones espirituales
y de financiar escuelas y centros de salud en Cisjordania
y la franja de Gaza.
El enviado israelí sostuvo que el crimen de Yassin
"no fue un acto de venganza" sino que formó
parte de una acción de enfrentamiento "al terrorismo
y a sus fuentes".
Con esa visión coincidió Australia, que apoyó
"el derecho de Israel a defenderse del terrorismo. Hamas
es una organización terrorista que ha usado a atacantes
suicidas para atentar y asesinar a muchos israelíes
inocentes", dijo Caroline Miller, representante australiana.
Australia y Estados Unidos votaron en contra de la propuesta
finalmente aprobada.
El delegado estadounidense, Richard S. Williamson, estimó
que la Comisión incurre en un error cuando dedica un
punto de su orden del día a castigar un solo país
sin cuestionar a quienes promueven el terror y la violencia.
El 23 de marzo, Estados Unidos abortó una inequívoca
condena del Consejo de Seguridad de la ONU al asesinato de
Yassin.
La "declaración presidencial" de condena,
de menor rango que una resolución del Consejo, fue
bloqueada por Washington, porque carecía de críticas
a las "actividades terroristas" de Hamas.
La Unión Europea (UE), que finalmente se abstuvo en
la votación de la Comisión en Ginebra, se alineó
junto a los países que condenaron el asesinato extrajudicial
de Yassin.
Israel debe poner fin a esas prácticas, dijo Mary Whelan,
representante de Irlanda, el país que ocupa este semestre
la presidencia del bloque europeo.
La UE reconoce a Israel el derecho a proteger a sus ciudadanos
del terrorismo, pero también sostiene que este país
no se puede arrogar el derecho a perpetrar ejecuciones extrajudiciales,
insistió.
Whelan puntualizó, como hacen habitualmente los voceros
de la UE, que los 10 países que se incorporarán
al bloque a partir del 1 de mayo, comparten la declaración
de la representante oficial.
Pero esta vez, entre los países alineados con la abstención
fueron mencionados Albania y Bosnia-Herzegovina, dos estados
europeos de población mayoritaria islámica.
En cambio, el resto de los países islámicos
adhirió a la condena. También votaron a favor
China, India, Rusia, los países africanos y seis latinoamericanos:
Argentina, Brasil, Chile, Cuba, México y Paraguay.
Los otros latinoamericanos -Costa Rica, República Dominicana,
Guatemala, Honduras y Perú- se abstuvieron. (FIN) |