| BANGKOK
(IPS)
Los países afectados por la gripe del pollo parecen
ahora más dispuestos que antes a informar sobre su
situación, pero el fenómeno deja en evidencia
la debilidad del actual sistema de alerta mundial sobre epidemias.
Los tratados internacionales en vigor llevan a que la Organización
Mundial de la Salud (OMS) dependa por completo de la información
que le suministran los gobiernos, lo cual contradice la supuesta
independencia de la agencia para actuar al respecto y le resta
credibilidad.
La OMS ha debido lidiar con esa imagen a propósito
de la epidemia de la variedad de la gripe del pollo que afecta
a seres humanos y que se ha presentado en países asiáticos
como China, Tailandia y Vietnam.
”La
OMS es muy consciente de que aparenta actuar como vocero gubernamental.
Ese escenario afecta nuestras declaraciones públicas”,
dijo desde Manila a IPS el portavoz de la oficina del Pacífico
Oriental de la agencia, Peter Cordingley.
”Siempre
que sea necesario o relevante, somos cuidadosos de aclarar
que nuestras estadísticas se basan sobre información
gubernamental”, agregó Cordingley. ”De
todos modos, es cierto que no somos la Policía Mundial
de la Salud”, ironizó.
Durante todo febrero, el gobierno de Tailandia comenzó
a difundir con mayor confianza noticias sobre sacrificios
en los corrales, donde cunde el mortal virus H5N1 transmitido
aves a humanos. En total, 30 millones de pollos sufrieron
la matanza selectiva.
El gobierno admitió el fin de semana que el germen
que causa esta variedad letal de la gripe del pollo había
saltado de nuevo la barrera de las especies animales, pues
se lo detectó en gatos domésticos, en una pantera
longibanda y en un tigre blanco.
Tal transparencia contradice las negativas del gobierno del
primer ministro Thaksin Shinawatra hasta mediados de enero,
a pesar de informes en la prensa sobre la muerte de miles
de aves en granjas de todo el territorio tailandés.
La OMS y la Organización de las Naciones Unidas para
la Alimentación y la Agricultura (FAO) sólo
se refirieron a la epidemia cuando el gobierno de Tailandia
admitió la presencia de la enfermedad, y luego de duras
críticas de la Unión Europea y de la prensa
internacional.
La actitud fue similar a la de China el año pasado
cuando se detectó el síndrome respiratorio agudo
severo (SRAS), enfermedad que se contagia de persona a persona
y que luego se propagó a varios países del planeta.
Vietnam, uno de los países más afectados por
la gripe del pollo con 15 muertes de humanos, también
recibió críticas por su silencio inicial ante
los informes sobre la presencia de la enfermedad en sus corrales.
Los intentos por contener la gripe del pollo cuando se la
detectó en algunos corrales de Asia derivó en
la propagación de la enfermedad avícola en 10
países de la región. Y, según diversos
informes conocidos esta semana, también habría
llegado a Canadá y a Estados Unidos.
La OMS advirtió que el virus H5N1 podría volverse
aun más letal si, en el pasaje de especie a especie,
muta hasta convertirse en un germen transmisible de humano
a humano.
Los expertos de la agencia advirtieron que eso podría
suceder dentro del organismo de los cerdos, animal susceptible
a la gripe del pollo y al SRAS.
Tal posibilidad alienta reformas a los actuales métodos
de controlar el estallido de epidemias en todo el planeta.
”La
OMS debe ser capaz de funcionar más allá de
la negligencia soberana” de los gobiernos, dijo a IPS
la fundadora del centro académico Global Compliance
Research Project con sede en la ciudad canadiense de Victoria,
Joan Russow.
”Es
inconcebible que la supremacía soberana (de las naciones)
interfiera con la prevención de estas amenazas”,
sostuvo la experta.
La preocupación de Russow es comprensible, dado que,
según la propia OMS, surge cada año más
de una nueva enfermedad humana, más de 30 entre 1975
y 2000.
En mayo de 2001, representantes de los gobiernos decidieron
en la Asamblea Mundial de la Salud dar a la OMS poder de investigar
los estallidos de enfermedades infecciosas y de emitir informes
al respecto aun antes de que las autoridades nacionales notificaran
a la agencia.
Sin embargo, la OMS ”no puede interferir en los asuntos
internos de los países soberanos”, aunque ”puede
asesorar a los gobiernos y ejercer presión en su carácter
de autoridad mundial de salud pública”, dijo
Cordingley.
Como ocurrió con el SRAS el año pasado y con
la gripe del pollo en éste, los gobiernos de algunos
de los países afectados no cumplieron con sus compromisos
de transparencia y apertura, considerados fundamentales para
contener a los letales gérmenes. (FIN) |