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SAN JOSE, 12 abr (IPS) - La Cumbre del Grupo de Río,
máximo foro político de América Latina,
condenó este viernes la interrupción del orden
institucional en Venezuela y solicitó a la OEA la aplicación
de su Carta Democrática, en un proceso que podría
determinar la suspensión de ese país del sistema
hemisférico.
Trece presidentes latinoamericanos reunidos en Costa Rica
pidieron al secretario general de la OEA (Organización
de Estados Americanos), César Gaviria, que recopile
información sobre la crisis política de Venezuela,
culminada este viernes con la caída del presidente
Hugo Chávez y la instalación de un gobierno
provisorio.
El Grupo de Río ha solicitado al secretario
general de la OEA la convocatoria de una sesión extraordinaria
del Consejo Permanente de la organización continental,
indica una declaración del foro latinoamericano divulgada
por el presidente de Costa Rica, Miguel Angel Rodríguez.
Rodríguez, acompañado por los presidentes Ricardo
Lagos, de Chile, y Alejandro Toledo, de Perú, informó
que el Grupo de Río, cuya cumbre concluye este viernes,
quiere conocer más detalles de la actual situación
política y social que vive Venezuela.
La resolución del Grupo de Río establece que
esta solicitud a Gaviria sería conforme al artículo
20 de la Carta Democrática Interamericana, para
realizar una apreciación colectiva de la situación
y adoptar las decisiones que estime convenientes.
La Carta Democrática de la OEA, aprobada en septiembre
en la Asamblea General Extraordinaria celebrada en Lima, prevé
en su artículo 21 la suspensión de los países
de la organización que hayan sufrido la ruptura
del orden democrático.
El artículo 20 de la Carta, mencionado en la declaración
del Grupo de Río, establece los pasos y gestiones diplomáticas
que debe seguir la OEA en caso de una alteración
del orden constitucional que afecte gravemente el orden
democrático de un país miembro.
Cualquier estado miembro o el secretario general (de
la OEA) podrá solicitar la convocatoria inmediata del
Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva
de la situación en el país en cuestión
y adoptar las decisiones que estime conveniente,
indica el artículo 20 de la Carta Democrática.
El Consejo Permanente de la OEA podrá, en ese caso,
convocar a la Asamblea General del foro para que adopte
las decisiones que estime apropiadas, incluyendo gestiones
diplomáticas, conforme a la Carta de la Organización,
el derecho internacional y las disposiciones de la presente
Carta Democrática, agrega.
El Grupo de Río, que desde el jueves ha mostrado preocupación
por los sucesos en Venezuela, solicitó a Gaviria que
se disponga a tomar contacto con la realidad política
de ese país a través de los medios que considere
más adecuados.
En el documento los presidentes también condenan
la interrupción del orden constitucional en Venezuela,
generada por un proceso de polarización
reciente.
El Grupo de Río oficialmente se abstuvo de reconocer
el gobierno transitorio presidido por el empresario Pedro
Carmona desde este viernes a la cabeza de Venezuela, pero
algunos presidentes, como el mexicano Vicente Fox, se pronunciaron
individualmente.
El gobierno de México no puede menos que condenar
la interrupción violenta del orden constitucional y
la pérdida de vida en esa nación hermana. A
nadie le convienen las rupturas institucionales en América
Latina, dijo Fox al leer un comunicado de prensa.
Fox agregó que ante la situación actual México,
sin abdicar de ninguna de sus obligaciones de carácter
humanitario ni de solidaridad con el pueblo venezolano se
abstendrá de reconocer o no al nuevo gobierno de Venezuela
y se limitará a continuar las relaciones diplomáticas
con dicho gobierno.
Fox instó a la normalización de la institucionalidad
democrática y a que se den los pasos necesarios para
la realización de elecciones claras y transparentes,
en consonancia con los mecanismos previstos por la constitución
venezolana.
Los presidentes instan a la normalización de
la institucionalidad democrática en el marco dela Carta
Democrática Interamericana y a dar los pasos necesarios
para la realización de elecciones claras y transparentes,
en consonancia con los mecanismos previstos por la Constitución
de Venezuela, señala.
En la declaración también reafirman el
derecho de los pueblos a la democracia y la obligación
de los gobiernos a defenderla.
Así mismo, reconocen que la democracia representativa
es indispensable para la paz y el desarrollo de la región,
y lamentan los hechos de violencia que han provocado
la pérdida de vidas humanas.
También se señala que los presidentes latinoamericanos
acompañan al pueblo venezolano en su deseo de
reconstruir una democracia plena.
Tras la lectura del comunicado, Toledo dijo que todavía
hay un mar de incógnitas sobre lo que sucede
en Venezuela, por lo que dijo los presidentes de América
Latina necesitan más información.
Por eso hemos tomado la decisión de pedirle
al secretario general de la OEA que convoque una sesión
extraordinaria del Consejo Permanente, expresó.
Toledo, en nombre de sus pares, dijo que de esa forma el
Grupo de Río podrá tener mayores elementos de
juicio que le permita a América Latina tomar una decisión
en conjunto. Sería prematuro emitir cualquier
conclusión definitiva a la luz de no tener todavía
todos los datos a la mano, agregó.
Chávez se convirtió este viernes en uno más
de la serie de presidentes constitucionales latinoamericanos
que cayeron en los últimos años por presiones
populares, como el argentino Fernando de la Rúa, el
brasileño Fernando Collor de Mello, los ecuatorianos
Abdalá Bucaram y Jamil Mahuad y el peruano Alberto
Fujimori.
El teniente coronel Hugo Chávez fue derrocado en la
madrugada de este viernes tras un día de intensos enfrentamientos
entre las fuerzas del orden y miles de manifestantes que protestaron
en las calles de Caracas, en especial frente al Palacio de
Miraflores (sede del gobierno).
La Cumbre del Grupo de Río fue convocada para tratar
el fortalecimiento familiar y la lucha contra la pobreza,
pero tras los hechos de violencia que ocurrieron el jueves
los presidentes y sus cancilleres han cambiado la agenda y
le han dado prioridad a Venezuela.
El presidente de Chile, Ricardo Lagos, declaró que
toda ruptura de la democracia va contra la ley y el orden
pero que lo que sucede en Venezuela es fruto de la polarización
que se generó en ese país.
Sin embargo, el pueblo venezolano merece reencontrarse,
esperamos que sea capaz de ponerse sobre sus pies y reestablecer
un gobierno democrático, agregó.
Lagos negó que el depuesto Chávez o cualquiera
de sus funcionarios haya pedido asilo en Chile, de acuerdo
con versiones que han circulado en los pasillos de la sede
de la cumbre.
A la cumbre asisten, además de Lagos, Toledo y Rodríguez,
los presidentes Eduardo Duhalde, de Argentina, Jorge Quiroga,
de Bolivia, Andrés Pastrana, de Colombia, Francisco
Flores, de El Salvador, Ricardo Maduro, de Honduras, Vicente
Fox, de México, Luis González Macchi, de Paraguay.
También están presentes los presidentes Hipólito
Mejía, de República Dominicana, Jorge Batlle,
de Uruguay, y el primer ministro de Belice, Said Musa, invitado
especial a la reunión.
Los presidentes de Brasil, Ecuador, Guatemala, Nicaragua
y Panamá no asistieron por diversas razones.
(FIN)
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